Me ha encantado el capítulo, especialmente por la intervención de algunos miembros de la tripulación del Almirante Barbanegra, y la aparición de sus barcos con troncos a los costados, en claro homenaje a su barco inicial, Marutabune.
Me he emocionado sinceramente ante la idea de que Kurohige les de un disgusto a los revolucionarios, con todas las consecuencias que eso traería al manga. Ahora que nadie me diga que si loe pasase algo a Dragon Luffy montaría en cólera: Luffy no sabe ni que aspecto tiene su padre; hasta que Garp se lo dijo él ni había pensado en si tenía padre o no.
Aparte de esto, y saliéndome ya por la tangente, quería compartir algo que llevo días discurriendo: el rumbo de One Piece. Tras leer y asimilar el discurso del siempre genial Doffy (recordemos, la batalla por el trono), la aparición de Kaido y la más que alta probabilidad de que sea el antagonista principal si no en esta saga muy en breve, el claro desafío a Big Mom, la práctica total atención del Gorosei, la persecución por parte de un almirante en persona (no muy diligente, todo sea dicho) me hacen pensar en que se les acabaron las coñas a los Mugis. Cada paso, cada decisión a partir de ahora, será crucial. No me da la sensación de que pueda ser como antes: Ey, mira podemos coger otro Log Pose y seguir otra ruta o arriesgarnos e ir a la Isla del Cielo. Va, venga, aventura, fiesta. El mundo está atento al próximo movimiento de Luffy, de su gente, cada acto genera una consecuencia de enormes proporciones. Han hecho que caiga un personaje que tenía los huevazos de chantajear a los Tenryuubito. Pero bueno. Estamos mas atentos a ver si el elefante de Zou es primo hermano de Kaido y si vive tanto por algun hechizo o alguna akuma no mi mitológica/excelsior/deluxe/legendary/rampante. Noserá que un elefante estándar vive sobre 100 años de media, y si nos ponemos un mínimo razonables deduciremos que a mayor tamaño, mayor esperanza de vida. Usando una lógica acorde a un shonen. Pero eh, seguro que es magia.
