DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
- LucdeCargul
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Reparten carnets de historia, ciencia, religión y política para esconder su ignorancia supina. Eso sí, cuando quedan retratados se borran las huellas del desastre. Próximamente en los mejores cines.

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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Seguimos esperando tus estudios de estadísticas sociológicas sobre la población marroquíLucdeCargul escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 2:42 pm Reparten carnets de historia, ciencia, religión y política para esconder su ignorancia supina. Eso sí, cuando quedan retratados se borran las huellas del desastre. Próximamente en los mejores cines.
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Totalmente de acuerdo, los pobres parrocos todos fueron victimas indiscriminadas... anda anda...Saburo Hanazawa escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 9:43 pmhombre, creo que ir matando violando y saqueando iglesias y párrocos por doquier fue un pequeño detonante de la guerra civil, un pequeño detonante.
El cura de Telde sacó la pistola del cinto para dar el tiro de gracia a los cinco hombres, el más joven, casi un niño, se retorcía de dolor en el suelo volcánico. D. Juan se subió la sotana para agacharse y hacerle la seña de la cruz en la frente –Por esta santa unión y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, -dijo- mientras con la otra mano cargaba el arma para dispararle en la nuca.
Aquel joven párroco había estado con Eufemiano varias noches de agosto del 36 en la Sima de Jinámar, en la Mar Fea, en los pozos de Arucas y Tenoya, acompañando a las “Brigadas del amanecer” en su miles de asesinatos. Se mantenía siempre en segundo plano con un crucifijo en la mano, bendecía rezando en baja voz, un susurro que llegaba a los oídos de los que iban a ser arrojados al vacío, simplemente por pensar diferente, por defender la democracia, la legalidad republicana.
Le gustaba al sacerdote salir a media noche, reunirse en la sede falangista de la calle Albareda del Puerto de la Luz, donde organizaban los grupos y revisaban las listas negras con las direcciones de las personas que esa noche serían ejecutadas. Bonny siempre lo miraba sonriendo, le gustaba que un sacerdote alumbrara la noche de la sangre, los hijos del Conde y la Marquesa lo invitaban a un trago de ron de caña antes de salir hacia el norte o el sur de la isla, los viejos camiones no paraban, su ruido inundaba las humildes viviendas de La Isleta, su gente atemorizada casi no respiraba para evitar que estos genocidas se acercaran a sus puertas.
El Teniente Lázaro bromeaba con el capellán cuando en la casa de algunos de los detenidos había mujeres –¿Nos las follamos padre? Los conejos rojos son los mejores, -decía entre carcajadas- D. Juan callaba con una media sonrisa en sus finos labios. Absorto miraba las violaciones múltiples desde fuera de los habitáculos. Como mucho se asomaba por las ventanas. No se inmutaba ante los gritos de las mujeres, algunas niñas, menores de 10 diez años, que sufrían los abusos sexuales de la soldadesca fascista, junto a guardias civiles, requetés y civiles, que hacían cola para entrar uno a uno donde las tenían retenidas, en muchos casos atadas a la parte posterior de las cabeceras de las camas.
Al clérigo ya no le temblaba la mano en las ejecuciones, su función de tirador de gracia parecía gustarle, asistía a los consejos de guerra, visitaba a los reos poco antes de ser fusilados para ofrecerles confesión, acompañamiento en los instantes finales, su pistola destacaba en su delgada cintura, siempre por fuera de la sotana sucia, manchada de huevos fritos y aceite de pescado. Su mirada parecía escrutar a los hombres detenidos, no se inmutaba ante los gritos y llantos de dolor, ofrecía misericordia mientras apadrinaba el crimen.
(*) Relato publicado en el libro «Tormenta en la memoria» de Francisco González Tejera .
El padre Rodríguez era el fascista capellán del Penal de Ocaña en Toledo. Un pueblo en el que se registraron entre 1939 y 1959, mil trescientas víctimas de la represión franquista.
“Cuando estuve en el penal de Ocaña nos sacaban al patio todos los días para oír misa. ¿Sabes lo que nos decía el padre Rodríguez? Un cura que luego estuvo en Toledo, un cura que llevaba un pistolón debajo de la sotana y que se le notaba el bulto. Nos decía: vosotros rojos, ¿sabéis a lo que tenéis derecho? ¡De la tierra que pisáis hacia el cielo no tenéis derecho a nada! ¡De la tierra que pisáis hacia abajo tenéis derecho a unos centímetros donde enterraros!. Luego este cura Rodríguez cuando tocaba fusilar a una saca, la noche antes te confesaba y por la mañana iba al fusilamiento y se encargaba de dar el tiro de gracia… ¿Qué te parece el pájaro? ¡Eso el cura!”.
(Victorino F. en “Las condiciones de vida en la comarca de La Mancha toledana durante la Guerra Civil y Postguerra” de Isidro Cruz Villegas y Mª Dolores Cruz Villegas)
El cura de Navarra Antonio Oña, armado con pistola y uniforme de campaña, decía a una madre que intercedía por la vida de su hijo condenado a muerte:
"Mira hija, si lo matan ahora irá al cielo. Si no lo matan, volverá a la andadas y se condenará. ¿Qué mejor momento para morir que ahora que está confesado?".
Fue nombrado canónigo de Pamplona y en 1956 ascendió a Obispo de Mondoñedo.
«A los maricones arrímalos pacá y ponlos aparte- dijo el capitán Lasso que acababa de llegar en el Correillo de Tenerife al campo de concentración de La Isleta en Las Palmas. Entonces vi a los dos muchachos flacos como tollos y llenos de sangre de arriba abajo, no atinaban a darse la mano cuando los bajaron del camión a culatazos entre las risas de los falangistas, militares y cabos de vara. Supimos días después que eran Salustiano Marichal y Gregorio Piedra, los dos vecinos de Los Realejos y La Laguna, uno director de teatro y escritor, el otro profesor de inglés en un colegio de curas de Santa Cruz. Según parece los sacaron de la isla porque la familia del primero estaba moviendo cielo y tierra pa que los liberaran, incluso su madre se había entrevistado con el general Dolla en Capitanía General, quedando todo en falsas promesas, hasta que los metieron en el barco y no volvieron más a sus casas. Eran apenas dos chiquillos de veinticinco y veintiocho años, lo supimos porque convivimos con ellos aquella noche de septiembre del 36, los metieron en nuestro barracón, que eran una chabolas rodeadas de alambradas cortantes, los atendimos como pudimos, Pedro Rodríguez que era médico en Telde, les limpió las heridas y les cogió unos puntos en la cabeza al más joven, poco más pudo hacer, estaban casi muertos. Por la mañana cuando todavía no eran las seis los sacaron a la fuerza arrastrándolos, les daban patadas y golpes por todo el cuerpo, se reían de que fueran homosexuales, les daban con varillas en muslos y piernas que ya las tenían llenas de cicatrices, luego a Salustiano le metieron una pistola en el culo y le dispararon, Felipe se volvió loco cuando lo vio muerto, los gritos se oían en todo el campo hasta que lo ejecutaron clavándole una bayoneta en un ojo…»
Testimonio de Eduardo González Marrero, preso político en los campos de concentración de La Isleta y Gando de Gran Canaria entre los años 1936-1942.


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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Es poca cosa para lo que el texto le está achacando, que es nada menos que provocar una guerra en un país. Por otro lado, remitirme a un texto que afirma sin fuentes que la violencia anticlerical desencadenó la Guerra Civil, en un período en el que la violencia anticlerical no fue ni de lejos la más virulenta, no va a convencerme de nada.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 10:51 amLas cifras las tienes más arriba, miedo me da lo que consideras poca cosa, miedo.jal90 escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 11:31 pmTan pequeño fue ese detonante que se ha utilizado a posteriori para falsear los hechos históricos y hacer ver que la Iglesia Católica en la Segunda República tuvo un rol de víctima y no de instigador activo del golpe de Estado. Todo esto sin contar que la violencia no fue tanta ni tan sistemática como para "detonar" nada. Mismamente había mucha más violencia contra sindicatos y militantes de izquierda en la propia República.Saburo Hanazawa escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 9:43 pm
hombre, creo que ir matando violando y saqueando iglesias y párrocos por doquier fue un pequeño detonante de la guerra civil, un pequeño detonante.

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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Pero el contexto en el que te estas quedando es incorrecto, no puede ser poca cosa lo que ocurrió, estamos hablando de personas macho.jal90 escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 6:36 pmEs poca cosa para lo que el texto le está achacando, que es nada menos que provocar una guerra en un país. Por otro lado, remitirme a un texto que afirma sin fuentes que la violencia anticlerical desencadenó la Guerra Civil, en un período en el que la violencia anticlerical no fue ni de lejos la más virulenta, no va a convencerme de nada.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 10:51 amLas cifras las tienes más arriba, miedo me da lo que consideras poca cosa, miedo.jal90 escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 11:31 pm
Tan pequeño fue ese detonante que se ha utilizado a posteriori para falsear los hechos históricos y hacer ver que la Iglesia Católica en la Segunda República tuvo un rol de víctima y no de instigador activo del golpe de Estado. Todo esto sin contar que la violencia no fue tanta ni tan sistemática como para "detonar" nada. Mismamente había mucha más violencia contra sindicatos y militantes de izquierda en la propia República.
Si fue detonante o no de la guerra civil a mi me importa una mierda, lo que ocurrió fue un disparate y está bien darle luz.
No puedes decir que fue poca cosa cuando hay miles de muertos y patrimonio destruido, es terrible hombre.
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 11:15 pmPero el contexto en el que te estas quedando es incorrecto, no puede ser poca cosa lo que ocurrió, estamos hablando de personas macho.jal90 escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 6:36 pmEs poca cosa para lo que el texto le está achacando, que es nada menos que provocar una guerra en un país. Por otro lado, remitirme a un texto que afirma sin fuentes que la violencia anticlerical desencadenó la Guerra Civil, en un período en el que la violencia anticlerical no fue ni de lejos la más virulenta, no va a convencerme de nada.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 10:51 am
Las cifras las tienes más arriba, miedo me da lo que consideras poca cosa, miedo.
Si fue detonante o no de la guerra civil a mi me importa una mierda, lo que ocurrió fue un disparate y está bien darle luz.
No puedes decir que fue poca cosa cuando hay miles de muertos y patrimonio destruido, es terrible hombre.


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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Vaya tela, que mal cuerpo se me ha quedado leer esto. Que asco macho.Monet vobiscum escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 2:58 pmTotalmente de acuerdo, los pobres parrocos todos fueron victimas indiscriminadas... anda anda...Saburo Hanazawa escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 9:43 pmhombre, creo que ir matando violando y saqueando iglesias y párrocos por doquier fue un pequeño detonante de la guerra civil, un pequeño detonante.![]()
El cura de Telde sacó la pistola del cinto para dar el tiro de gracia a los cinco hombres, el más joven, casi un niño, se retorcía de dolor en el suelo volcánico. D. Juan se subió la sotana para agacharse y hacerle la seña de la cruz en la frente –Por esta santa unión y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, -dijo- mientras con la otra mano cargaba el arma para dispararle en la nuca.
Aquel joven párroco había estado con Eufemiano varias noches de agosto del 36 en la Sima de Jinámar, en la Mar Fea, en los pozos de Arucas y Tenoya, acompañando a las “Brigadas del amanecer” en su miles de asesinatos. Se mantenía siempre en segundo plano con un crucifijo en la mano, bendecía rezando en baja voz, un susurro que llegaba a los oídos de los que iban a ser arrojados al vacío, simplemente por pensar diferente, por defender la democracia, la legalidad republicana.
Le gustaba al sacerdote salir a media noche, reunirse en la sede falangista de la calle Albareda del Puerto de la Luz, donde organizaban los grupos y revisaban las listas negras con las direcciones de las personas que esa noche serían ejecutadas. Bonny siempre lo miraba sonriendo, le gustaba que un sacerdote alumbrara la noche de la sangre, los hijos del Conde y la Marquesa lo invitaban a un trago de ron de caña antes de salir hacia el norte o el sur de la isla, los viejos camiones no paraban, su ruido inundaba las humildes viviendas de La Isleta, su gente atemorizada casi no respiraba para evitar que estos genocidas se acercaran a sus puertas.
El Teniente Lázaro bromeaba con el capellán cuando en la casa de algunos de los detenidos había mujeres –¿Nos las follamos padre? Los conejos rojos son los mejores, -decía entre carcajadas- D. Juan callaba con una media sonrisa en sus finos labios. Absorto miraba las violaciones múltiples desde fuera de los habitáculos. Como mucho se asomaba por las ventanas. No se inmutaba ante los gritos de las mujeres, algunas niñas, menores de 10 diez años, que sufrían los abusos sexuales de la soldadesca fascista, junto a guardias civiles, requetés y civiles, que hacían cola para entrar uno a uno donde las tenían retenidas, en muchos casos atadas a la parte posterior de las cabeceras de las camas.
Al clérigo ya no le temblaba la mano en las ejecuciones, su función de tirador de gracia parecía gustarle, asistía a los consejos de guerra, visitaba a los reos poco antes de ser fusilados para ofrecerles confesión, acompañamiento en los instantes finales, su pistola destacaba en su delgada cintura, siempre por fuera de la sotana sucia, manchada de huevos fritos y aceite de pescado. Su mirada parecía escrutar a los hombres detenidos, no se inmutaba ante los gritos y llantos de dolor, ofrecía misericordia mientras apadrinaba el crimen.
(*) Relato publicado en el libro «Tormenta en la memoria» de Francisco González Tejera .El padre Rodríguez era el fascista capellán del Penal de Ocaña en Toledo. Un pueblo en el que se registraron entre 1939 y 1959, mil trescientas víctimas de la represión franquista.
“Cuando estuve en el penal de Ocaña nos sacaban al patio todos los días para oír misa. ¿Sabes lo que nos decía el padre Rodríguez? Un cura que luego estuvo en Toledo, un cura que llevaba un pistolón debajo de la sotana y que se le notaba el bulto. Nos decía: vosotros rojos, ¿sabéis a lo que tenéis derecho? ¡De la tierra que pisáis hacia el cielo no tenéis derecho a nada! ¡De la tierra que pisáis hacia abajo tenéis derecho a unos centímetros donde enterraros!. Luego este cura Rodríguez cuando tocaba fusilar a una saca, la noche antes te confesaba y por la mañana iba al fusilamiento y se encargaba de dar el tiro de gracia… ¿Qué te parece el pájaro? ¡Eso el cura!”.
(Victorino F. en “Las condiciones de vida en la comarca de La Mancha toledana durante la Guerra Civil y Postguerra” de Isidro Cruz Villegas y Mª Dolores Cruz Villegas)El cura de Navarra Antonio Oña, armado con pistola y uniforme de campaña, decía a una madre que intercedía por la vida de su hijo condenado a muerte:
"Mira hija, si lo matan ahora irá al cielo. Si no lo matan, volverá a la andadas y se condenará. ¿Qué mejor momento para morir que ahora que está confesado?".
Fue nombrado canónigo de Pamplona y en 1956 ascendió a Obispo de Mondoñedo.«A los maricones arrímalos pacá y ponlos aparte- dijo el capitán Lasso que acababa de llegar en el Correillo de Tenerife al campo de concentración de La Isleta en Las Palmas. Entonces vi a los dos muchachos flacos como tollos y llenos de sangre de arriba abajo, no atinaban a darse la mano cuando los bajaron del camión a culatazos entre las risas de los falangistas, militares y cabos de vara. Supimos días después que eran Salustiano Marichal y Gregorio Piedra, los dos vecinos de Los Realejos y La Laguna, uno director de teatro y escritor, el otro profesor de inglés en un colegio de curas de Santa Cruz. Según parece los sacaron de la isla porque la familia del primero estaba moviendo cielo y tierra pa que los liberaran, incluso su madre se había entrevistado con el general Dolla en Capitanía General, quedando todo en falsas promesas, hasta que los metieron en el barco y no volvieron más a sus casas. Eran apenas dos chiquillos de veinticinco y veintiocho años, lo supimos porque convivimos con ellos aquella noche de septiembre del 36, los metieron en nuestro barracón, que eran una chabolas rodeadas de alambradas cortantes, los atendimos como pudimos, Pedro Rodríguez que era médico en Telde, les limpió las heridas y les cogió unos puntos en la cabeza al más joven, poco más pudo hacer, estaban casi muertos. Por la mañana cuando todavía no eran las seis los sacaron a la fuerza arrastrándolos, les daban patadas y golpes por todo el cuerpo, se reían de que fueran homosexuales, les daban con varillas en muslos y piernas que ya las tenían llenas de cicatrices, luego a Salustiano le metieron una pistola en el culo y le dispararon, Felipe se volvió loco cuando lo vio muerto, los gritos se oían en todo el campo hasta que lo ejecutaron clavándole una bayoneta en un ojo…»
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
La Iglesia católica siendo la víctima en la guerra civil... y post-guerra.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 11:30 pmVaya tela, que mal cuerpo se me ha quedado leer esto. Que asco macho.Monet vobiscum escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 2:58 pmTotalmente de acuerdo, los pobres parrocos todos fueron victimas indiscriminadas... anda anda...Saburo Hanazawa escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 9:43 pm
hombre, creo que ir matando violando y saqueando iglesias y párrocos por doquier fue un pequeño detonante de la guerra civil, un pequeño detonante.![]()
El cura de Telde sacó la pistola del cinto para dar el tiro de gracia a los cinco hombres, el más joven, casi un niño, se retorcía de dolor en el suelo volcánico. D. Juan se subió la sotana para agacharse y hacerle la seña de la cruz en la frente –Por esta santa unión y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, -dijo- mientras con la otra mano cargaba el arma para dispararle en la nuca.
Aquel joven párroco había estado con Eufemiano varias noches de agosto del 36 en la Sima de Jinámar, en la Mar Fea, en los pozos de Arucas y Tenoya, acompañando a las “Brigadas del amanecer” en su miles de asesinatos. Se mantenía siempre en segundo plano con un crucifijo en la mano, bendecía rezando en baja voz, un susurro que llegaba a los oídos de los que iban a ser arrojados al vacío, simplemente por pensar diferente, por defender la democracia, la legalidad republicana.
Le gustaba al sacerdote salir a media noche, reunirse en la sede falangista de la calle Albareda del Puerto de la Luz, donde organizaban los grupos y revisaban las listas negras con las direcciones de las personas que esa noche serían ejecutadas. Bonny siempre lo miraba sonriendo, le gustaba que un sacerdote alumbrara la noche de la sangre, los hijos del Conde y la Marquesa lo invitaban a un trago de ron de caña antes de salir hacia el norte o el sur de la isla, los viejos camiones no paraban, su ruido inundaba las humildes viviendas de La Isleta, su gente atemorizada casi no respiraba para evitar que estos genocidas se acercaran a sus puertas.
El Teniente Lázaro bromeaba con el capellán cuando en la casa de algunos de los detenidos había mujeres –¿Nos las follamos padre? Los conejos rojos son los mejores, -decía entre carcajadas- D. Juan callaba con una media sonrisa en sus finos labios. Absorto miraba las violaciones múltiples desde fuera de los habitáculos. Como mucho se asomaba por las ventanas. No se inmutaba ante los gritos de las mujeres, algunas niñas, menores de 10 diez años, que sufrían los abusos sexuales de la soldadesca fascista, junto a guardias civiles, requetés y civiles, que hacían cola para entrar uno a uno donde las tenían retenidas, en muchos casos atadas a la parte posterior de las cabeceras de las camas.
Al clérigo ya no le temblaba la mano en las ejecuciones, su función de tirador de gracia parecía gustarle, asistía a los consejos de guerra, visitaba a los reos poco antes de ser fusilados para ofrecerles confesión, acompañamiento en los instantes finales, su pistola destacaba en su delgada cintura, siempre por fuera de la sotana sucia, manchada de huevos fritos y aceite de pescado. Su mirada parecía escrutar a los hombres detenidos, no se inmutaba ante los gritos y llantos de dolor, ofrecía misericordia mientras apadrinaba el crimen.
(*) Relato publicado en el libro «Tormenta en la memoria» de Francisco González Tejera .El padre Rodríguez era el fascista capellán del Penal de Ocaña en Toledo. Un pueblo en el que se registraron entre 1939 y 1959, mil trescientas víctimas de la represión franquista.
“Cuando estuve en el penal de Ocaña nos sacaban al patio todos los días para oír misa. ¿Sabes lo que nos decía el padre Rodríguez? Un cura que luego estuvo en Toledo, un cura que llevaba un pistolón debajo de la sotana y que se le notaba el bulto. Nos decía: vosotros rojos, ¿sabéis a lo que tenéis derecho? ¡De la tierra que pisáis hacia el cielo no tenéis derecho a nada! ¡De la tierra que pisáis hacia abajo tenéis derecho a unos centímetros donde enterraros!. Luego este cura Rodríguez cuando tocaba fusilar a una saca, la noche antes te confesaba y por la mañana iba al fusilamiento y se encargaba de dar el tiro de gracia… ¿Qué te parece el pájaro? ¡Eso el cura!”.
(Victorino F. en “Las condiciones de vida en la comarca de La Mancha toledana durante la Guerra Civil y Postguerra” de Isidro Cruz Villegas y Mª Dolores Cruz Villegas)El cura de Navarra Antonio Oña, armado con pistola y uniforme de campaña, decía a una madre que intercedía por la vida de su hijo condenado a muerte:
"Mira hija, si lo matan ahora irá al cielo. Si no lo matan, volverá a la andadas y se condenará. ¿Qué mejor momento para morir que ahora que está confesado?".
Fue nombrado canónigo de Pamplona y en 1956 ascendió a Obispo de Mondoñedo.«A los maricones arrímalos pacá y ponlos aparte- dijo el capitán Lasso que acababa de llegar en el Correillo de Tenerife al campo de concentración de La Isleta en Las Palmas. Entonces vi a los dos muchachos flacos como tollos y llenos de sangre de arriba abajo, no atinaban a darse la mano cuando los bajaron del camión a culatazos entre las risas de los falangistas, militares y cabos de vara. Supimos días después que eran Salustiano Marichal y Gregorio Piedra, los dos vecinos de Los Realejos y La Laguna, uno director de teatro y escritor, el otro profesor de inglés en un colegio de curas de Santa Cruz. Según parece los sacaron de la isla porque la familia del primero estaba moviendo cielo y tierra pa que los liberaran, incluso su madre se había entrevistado con el general Dolla en Capitanía General, quedando todo en falsas promesas, hasta que los metieron en el barco y no volvieron más a sus casas. Eran apenas dos chiquillos de veinticinco y veintiocho años, lo supimos porque convivimos con ellos aquella noche de septiembre del 36, los metieron en nuestro barracón, que eran una chabolas rodeadas de alambradas cortantes, los atendimos como pudimos, Pedro Rodríguez que era médico en Telde, les limpió las heridas y les cogió unos puntos en la cabeza al más joven, poco más pudo hacer, estaban casi muertos. Por la mañana cuando todavía no eran las seis los sacaron a la fuerza arrastrándolos, les daban patadas y golpes por todo el cuerpo, se reían de que fueran homosexuales, les daban con varillas en muslos y piernas que ya las tenían llenas de cicatrices, luego a Salustiano le metieron una pistola en el culo y le dispararon, Felipe se volvió loco cuando lo vio muerto, los gritos se oían en todo el campo hasta que lo ejecutaron clavándole una bayoneta en un ojo…»
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Vale, está bien, si ahí estamos de acuerdo, fue una burrada. Lo que pasa es que viene de una época muy convulsa y violenta, y en la que ya se estaban configurando los bandos de cara al golpe de Estado y la Guerra Civil. Decir que esto es causa de aquello, que es lo que defiende ese texto, es como poco gratuito, y eso es lo que discuto.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 11:15 pmPero el contexto en el que te estas quedando es incorrecto, no puede ser poca cosa lo que ocurrió, estamos hablando de personas macho.jal90 escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 6:36 pmEs poca cosa para lo que el texto le está achacando, que es nada menos que provocar una guerra en un país. Por otro lado, remitirme a un texto que afirma sin fuentes que la violencia anticlerical desencadenó la Guerra Civil, en un período en el que la violencia anticlerical no fue ni de lejos la más virulenta, no va a convencerme de nada.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 10:51 am
Las cifras las tienes más arriba, miedo me da lo que consideras poca cosa, miedo.
Si fue detonante o no de la guerra civil a mi me importa una mierda, lo que ocurrió fue un disparate y está bien darle luz.
No puedes decir que fue poca cosa cuando hay miles de muertos y patrimonio destruido, es terrible hombre.

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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
ni una coma te quito, tienes razón.jal90 escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 11:53 pmVale, está bien, si ahí estamos de acuerdo, fue una burrada. Lo que pasa es que viene de una época muy convulsa y violenta, y en la que ya se estaban configurando los bandos de cara al golpe de Estado y la Guerra Civil. Decir que esto es causa de aquello, que es lo que defiende ese texto, es como poco gratuito, y eso es lo que discuto.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 11:15 pmPero el contexto en el que te estas quedando es incorrecto, no puede ser poca cosa lo que ocurrió, estamos hablando de personas macho.jal90 escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 6:36 pm
Es poca cosa para lo que el texto le está achacando, que es nada menos que provocar una guerra en un país. Por otro lado, remitirme a un texto que afirma sin fuentes que la violencia anticlerical desencadenó la Guerra Civil, en un período en el que la violencia anticlerical no fue ni de lejos la más virulenta, no va a convencerme de nada.
Si fue detonante o no de la guerra civil a mi me importa una mierda, lo que ocurrió fue un disparate y está bien darle luz.
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
seguro que fue eso y no que la extrema derecha se estaba haciendo cada vez mas fuerte en europaSaburo Hanazawa escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 9:43 pmhombre, creo que ir matando violando y saqueando iglesias y párrocos por doquier fue un pequeño detonante de la guerra civil, un pequeño detonante.
ya sabes , hitler llego al poder 3 años antes y ayudo a franco hacer el golpe de estado
casualidad?
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Sumado a que España llevaba un atraso en casi todos sus ambitos por culpa de gobiernos corruptos manipulados por los ricachones y la Iglesia; y la gente estaba ya hasta los huevos de ellos.Batvictor escribió: ↑Mié Ago 13, 2025 12:02 pmseguro que fue eso y no que la extrema derecha se estaba haciendo cada vez mas fuerte en europaSaburo Hanazawa escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 9:43 pm hombre, creo que ir matando violando y saqueando iglesias y párrocos por doquier fue un pequeño detonante de la guerra civil, un pequeño detonante.
ya sabes , hitler llego al poder 3 años antes y ayudo a franco hacer el golpe de estado
casualidad?
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Ni los que bombardearon Guernica eran tan malos... ni los bombardeados tan buenos...Batvictor escribió: ↑Mié Ago 13, 2025 12:02 pmseguro que fue eso y no que la extrema derecha se estaba haciendo cada vez mas fuerte en europaSaburo Hanazawa escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 9:43 pmhombre, creo que ir matando violando y saqueando iglesias y párrocos por doquier fue un pequeño detonante de la guerra civil, un pequeño detonante.
ya sabes , hitler llego al poder 3 años antes y ayudo a franco hacer el golpe de estado
casualidad?
¡NO!. ¡El Guernica de Picasso representa una corrida de toros!
https://www.newtral.es/fake-no-picasso- ... /20181025/
Extra:
https://www.newtral.es/bombardeo-guernika/20220406/


- Capitan Pillo
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Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Dar luz dice la garrapata. Como si no estuviese a la luz desde el 36, como si no hubiese monumentos a ello. Como si no hubiese sido uno de los látigos esgrimidos por el régimen durante 40 años para matar, reprimir y robar al pueblo. Para dar carta blanca al cura de turno para señalar a una familia, que sea tiroteada detrás de un establo por la noche y así quedarse con sus propiedades. Y que sea otra de las excusas esgrimidas por los mierdasecas de turno, para impedir que las familias desentierren y reúnan a los asesinados. Y así poder seguir manteniendo el tóxico relato de que los fascistas, a su manera, fueron un bando salvador. Salvadores eso sí, que no tuvieron recelos religiosos en meterle una bala en la nuca a todo párroco que no le riera las gracias.Saburo Hanazawa escribió: ↑Mar Ago 12, 2025 11:15 pm
Si fue detonante o no de la guerra civil a mi me importa una mierda, lo que ocurrió fue un disparate y está bien darle luz.
No te preocupes Magufo, la iglesia ya ha sido resarcida con creces durante más de 60 años por ello.
Yo no se si es que eres la ignorancia antropomórfica y te enteras a los 34, cosas que se saben en la educación obligatoria, o eres así de rata para fingir y soltar tu magomarcada de turno.
Re: DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS
Como ejercicio especulativo y filosófico, da gusto cualquier interacción contigo. Eres terriblemente imaginativo y creativo. Dicho esto, vamos al meollo:
Tienes razón, que el mundo este determinado por el azar cuántico, no equivale a libre albedrío. Si nuestras acciones están influidas por pura aleatoriedad, la libertad seguirá estando limitada. Sería como pasar de determinismo mecánico a probabilistico.
Donde discrepo es cuando introduces a Dios o la mente como primer motor inmóvil e inmaterial que influye sobre la materia. Esto no sólo carece de evidencia, sino que contradice buena parte de lo que se sabe del cerebro: lecciones neuronales que afectan la conciencia o procesos cerebrales que inician fracciones antes de la "toma de decisión" consciente. Por no hablar de todas las acciones que ocurren en el plano inconsciente.
Pienso que la mente está enraizada en lo físico sí, pero eso no limita nuestra libertad. Aunque nuestros actos puedan estar limitados por genética, entorno, experiencias o valores, no están coaccionadas desde fuera. Tenemos libertad para crear reconbinando o reinterpretando. Dos gemelos con misma base genética pueden tener vidas radicalmente distintas e irrepetibles.
Y sobre el debate del libre albedrío, lo veo similar al del solipsismo: aunque no podamos demostrar con certeza si vivimos en un universo determinista o indeterminista, en la experiencia cotidiana, esto pierde relevancia. Si la ciencia demostrará que todo está determinado, yo seguiría sin saber qué pasará mañana, así que seguiría eligiendo como si fuese libre. Así que no importa si vivimos bajo la ilusión de libertad, si sólo se puede vivir eligiendo.
Abrí éste tema con la mejor de las intenciones y siempre estuve abierto al diálogo y al debate. Mi único error fue abrirlo aquí, en pirateking, cuna de ateos dogmáticos y con intolerancia e irrespeto máximo.Me parece una actitud muy correcta si no se cae en la falta de respeto XDEltroll John escribió: ↑Lun Ago 11, 2025 11:29 am Incluso este tema se inició con un mensaje de: "bueno esta es mi creencia y me chupa un huevo lo que los demás piensan", o sea con que intención había de abrir un tema de ese modo![]()
Salvo que esto no fue lo que pasó...
Salvo dos usuarios, jal90 y ExiTeD (y quizás thebodhman, que no me entiendo nada pero al menos fue decente) todos los demás, sin excepción, no sólo no entendieron una sola palabra escrita aquí, sino que todos decidieron el camino de la burla y la intolerancia.
Hoy ya no creo en las mismas ideas (Dios como fundamento del ser) pero no fue por cerrazón a discutir mis ideas en el pasado en este tema. De hecho, más de un año después, veo que la gente sigue sin comprender todavía qué significan las palabras Dios, fe o religión...
Yo por mí parte, agradezco esa experiencia espiritual y mística, porque hoy me permite ver el mundo con una apertura, claridad y coherencia, que quizás no alcanzaría con la sola ciencia o el solo ateismo. Por lo que no me arrepiento de nada.










