Creo que la mayor parte de los historiadores tienden a coincidir en que una gran parte del contenido de este libro es lo suficientemente poco riguroso como para dudar de que Marco Polo realmente hubiera viajado a todos los sitios que describe, que abarcan toda Asia, desde Turquía hasta Pekín, desde Indonesia, Sri Lanka y la India hasta Siberia, incluso también zonas de África como Madagascar o Zanzíbar. Hay demasiadas incongruencias en sus relatos. Lo más probable es que Marco Polo sí hubiera viajado a algunas zonas, sobre todo de Asia Central, y que en esos viajes haya ido recopilando historias de todos los rincones del mundo. No en vano, el mundo que describe es uno de incesante comercio en el que el intercambio y las historias corrían como la pólvora, y él fue quién decidió dejarlo por escrito (muy probablemente para sacarle un provecho personal).
Me ha parecido una lectura interesante, aunque no se defina con claridad lo que es verídico de lo que no, pues no deja de ser un documento historiográfico de amplísima amplitud geográfica y de hace la friolera de 800 años. A través de las palabras de Marco Polo se adivinan exageraciones, mentiras y verdades que dibujan un mapa bastante certero tanto del mundo de entonces como de la persona de Marco Polo.
Uno de mis propósitos para 2024 es retomar la lectura y despejar mi cuenta de lecturas pendientes... aunque me gustaría dedicarle cada vez más a los ensayos y libros de texto, y menos a las novelas. Veré qué es lo próximo que ataco.





















