Recientemente, en un arrebato de locura y aburrimiento, volví a hacer algo que llevaba meses sin hacer; encender la televisión en prime time para otra cosa que no fuera jugar a la consola. Y me encontré con... esto.
Sinopsis:
"Ambientada"
(ya entraré luego en valoraciones ya...) en el siglo de Oro español, esta "superproducción" española nos cuenta la historia de Gonzalo, un maestro de barrio de pasado incierto que, tras la muerte de su mujer víctima de una "misteriosa" conspiración para acabar con las dinastía de los austrias, adopta el rol de Águila Roja, una especie de justiciero enmascarado vagamente inspirado en El Zorro que además es un ninja.
Además, como todo buen justiciero enmascarado, tiene que lidiar con su doble vida al hacerse cargo de un hijo bastante trastornado por la muerte de su madre, y posteriormente de su cuñada (obviamente, también de misterioso pasado). A todo esto, también están todos los cliches típicos de toda trama por el estilo: el malo cool a la par que despiadado, el servidor que sirve de contrapunto cómico, los amigos del barrio, el triángulo amoroso de turno...
Supuestamente, en las cinco semanas que llevan dando la serie, se ha convertido en un campanazo en cuanto a ratings de audiencia y demás, afianzándose como el programa más visto de la televisión en los jueves.
Vamos, que televisión española está viendo en el horizonte a su nuevo Cuéntame.
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Y hasta aquí los aspectos formales de la serie, ahora voy con la diatriba (bastante contradictoria, he de suponer) de turno acerca de esta... "cosa"
La primera vez que oí hablar de esto, se me vino inmediatamente a la cabeza aquel post que Osin acerca de
Lex y se me ocurrió cómo habría podido surgir esta historia:
- Spoiler: Mostrar
- Productor: ¿De qué va esto que me propones?
Guionista: Pues verá, me gustaría hacer una serie semi-histórica ambientada en el Siglo de Oro acerca de un justiciero enmascarado. Nada muy serio pero que tampoco sea una atrocidad descontextualizada. Mi intención es que los chavales aprendan a la vez que les contamos una sana historia de aventuras. Algo así como el Capitán Alatriste pero no tan patrio, que si no se nos echan encima llamándonos fachas.
P: Mmm... No está mal la idea, pero le falta... algo. Necesitamos tetas, torsos masculinos desnudos, culos, escenas de cama... Todo eso que hace que la gente vea una serie, estamos en España.
G: Bueno, vale, puede encajar si lo requiere el guión... ¬¬
P: Más cosas... necesitamos amigotes, un bar, subtramas cómicas que no vengan al caso, capítulos interminables de hora y media...
G: ¿Hora y media, pero qué vamos a hacer con tanto metraje? No hay tramas tan largas.
P: Estamos hablando de ficción española hombre, no importa que a mitad de capítulo el guión se pierda por los cerros de Úbeda.
G: Bueeeenooo... ¿Algo más?
P: Tetas, necesitamos muchas tetas, y bien apretaditas, todas las mujeres que salgan que lo hagan con corsés que les corten la respiración y escotes de vértigo. Además, yo creo que no deberíamos ser demasiado rigurosos con el contexto histórico. Es decir... ¿Qué importa que el lenguaje no sea el correcto, o que las relaciones entre nobles, plebeyos, hombres y mujeres no sean las adecuadas?
G: Esto... A mi mientras me siga pagando casi que me da igual, pero por favor, vamos a tratar de no perdernos mucho en este aspecto.
P: Claro claro... Déjamelo a mi, que estoy viendo un nuevo éxito. Por último... ¿Quién es el héroe?
G: Verá, es un maestro de escuela alegre, risueño, de entrenamiento militar, con algún que otro conflicto ético pero sin llegar a ser demasiado caústico. Lleva ropa de calle para que el pueblo se identifique con él y...
P: ¡Meabuuuurrooooo! Así no puede ser un superhéroe; un personaje así debe ser oscuro, meditabundo, jodidamente cool... ¡Ya lo tengo, el otro día mi hijo estaba viendo una serie de chinos con una GRAN trama en que los protagonistas eran... NINJAS (asumidlo gente, los narutards copan los puestos de poder xD)!
G: ...
P: Y tetas, las tetas son importantes chico.
Pese a todo esto (anacronismos históricos, escenas de acción plagadas de clichés y pésimamente rodadas, tetas por doquier, NINJAS, actuaciones francamente desastrosas, niños-actores repelentes, una mala-buena calcada a Angélica de Alquézar, escenarios de cartón piedra que no se cree nadie, una dirección PÉSIMA, capítulos ETERNOS, la sensación de que por momentos estamos viendo Los Serrano 2: viajeros en el tiempo...), como digo, pese a todo esto, la serie me ha entretenido y me ha tenido frente al ordenador
(en modo multitarea, eso sí xD) la hora y media que dura cada capítulo, algo que no había conseguido ninguna serie española desde los tiempos de 7 Vidas y Aquí no hay quien viva.
A ver, esto no quita para que, a grandes rasgos, la serie sea poco más que basura (la ficción española sigue a años luz de la yanki), pero la verdad es que tiene la virtud de entretenerme, y se agradece.
Además, independientemente de que las buenas y arriesgadas ideas de la serie se perdieran por el camino, no se puede negar que supone una agradable alternativa al panorama de series patrio, ancladas en los mismos tópicos y contextos de siempre (vale, sigue habiendo conversaciones de bar y secundarios bufones como en TODA serie emitida por las cadenas públicas, pero al menos varía un poco el entorno).
Espero que los productores, después del éxito que va cosechando la serie, se animen a llevar a cabo propuestas arriesgadas y nos lleguen productos diversificados y de más calidad que los que hay ahora; quizá algún día hagamos algo parecido a The Big Bang theory, Prison Break, The Gillmore Girls o Firefly, por poner algunos ejemplos.
Quizá algún día veamos lo que DEBERÍA haber sido esta serie; una producción de aventuras en la VERDADERA España de los austrias.