Después de tanta espera traigo mi propuesta de capitulo. Debo decir que es mi post 2’000 y que lo reservaba para esto. Espero les guste.
Secretos entre la niebla
Prepárense para la guerra.
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- Grand Line, isla de Wolkenberge. La niebla corría especialmente espesa ese día, salvaje, sin control, atravesando las montañas, dirigida por el viento como persiguiendo algo, como sabiendo que reinaba en uno de los lugares más salvajes del planeta.
La isla Wolkenberge no conocía la paz desde hacía varios años, desde que ¨la bestia¨ piso tierra y tomo el control de la misma, y desde que el puño llegó a defenderla. Anteriormente se había bañado en una guerra civil que daño al pueblo, ahora 2 grupos se repartían las cenizas de un gran imperio.
Varios seres poderosos se encontraban ese día en la isla. Por un lado el puño, una organización desconocida para muchas personas, héroes para algunos, villanos para otros, con 2 guerreros muy poderosos enemistados por siempre, llamados ¨gris y negro¨. Por otro la organización Murder inc, un grupo de mafiosos despiadados guiados por un astuto y calculador hombre, nadie conocía sus verdaderas intenciones en la isla. Y por otro los piratas, 3 jóvenes, solo 3 jóvenes que habían empezado a causar revuelo, que habían hecho que todas las organizaciones se junten.
En las últimas horas un pirata había causado un revuelo en la isla, había perturbado la poca paz que llegaba a percibir. Sin duda era un hombre único, había conocido a la bestia y había sobrevivido, había encontrado al caballero de la rosa gris sin sufrir rasguño, se había infiltrado en la base del puño sin ser detectado, sin duda era un hombre único, listo, calculador, nadie sabía en realidad que tan inteligente era.
-MALDITASEA –Gritaba John Conde -¿Por qué no pregunté la dirección? Ya sé –sé dijo derepente- La luz viene del cielo, por lo tanto afuera, entonces entre más luz estaré más cerca de mi objetivo.
Un muro fue hecho pedazos por un furioso John Conde destrozando parte del castillo. Enormes pedazos de roca nublaron la visibilidad unos segundos. Se escucharon pasos, muchos pasos acercándose veloces, y de repente una bala veloz atravesó el cielo y roso el hombro del pirata causándole una pequeña herida.
-John Conde –Grito un hombre gordo rodeado de 10 guardia a unos 50 metro, era muy alto y fornido. –En nombre del puño de Onice y la marina real quedas bajo arresto.
-Díganme como encontrar al cabeza de papa que me durmió y no les haré daño.
-Somos 11 guarías pirata, jamás pasaras el muro.
-Esperaba una oportunidad para usar esta técnica –Dijo John sonriendo juntando sus palmas frente a su boca mientras soplaba. –Smoke Wall.
Una pantalla de humo salio de el choque de sus palmas impulsado por el aliento, como si de un dragón se tratase, esta lo cubrió todo mientras se escuchaban explosiones y algunos gritos.
Lejos de ahí, en la cima de una enorme roca flotante, en uno de los puntos más altos de la isla, una roca suficientemente grande como para albergar un castillo. Seca, muerta, inhóspita, uno de los lugares menos visitados del lugar.
En ella había 2 personas, un hombre con un traje negro y otro con ropa descuidada, tanto que rallaban en los harapos, este último se encontraba recargado sobre una roca, cansado, sudando, con la respiración cortada, de su frente corría algo de sangre.
-Ya te dije bestia, no sé de qué hablas. –Con una mano se cubría el pecho ayudando a su respiración, cualquiera en ver la escena había notado rápidamente que aquel hombre sufría.
-¿Me crees estúpido? –Dijo la bestia con una sonrisa en el rostro, mientras se acomodaba un mechón de cabello. –Piensas que no sé ¿Por qué te mantuviste oculto todo este tiempo?, tengo meses buscándote. –Alargó la mano poniendo un dedo sobre el pecho del hombre en harapos, y con una ligera descarga comenzó a convulsionarlo mientras sonreía y fuertes gritos llenaban el aire, gritos que nadie escuchaban.
Castillo del puño de Onice, base de Wolkenberg.
En una habitación un hombre caminaba nervioso, una y otra vez veía un enorme espejo con decoraciones ostentosas, y el hombre que le devolvía la mirada mostraba un rostro verde.
-Maldición –Se decía. –Pero ya verá, esto no se puede quedar así, maldito negro pagará por lo que hiso. –Sus pasos no paraban, estaba nervioso, un pirata había asaltado el castillo y rondaba por ahí, confiaba en que la guardia se encargaría de él, ahora tenía asuntos más importantes que atender, lo más importante del mundo, ¨su rostro¨.
-¿Qué te han hecho? –Decía a su reflejo mientras se acomodaba un enorme y largo bigote con 2 dedos sin poder contener devolverse una cara de conquistador. –Mi rostro, mi hermoso rostro, ¿Cómo pudo ser profanado?, yo, el hombre que es belleza andando, aquel que ha conquistado más corazones que la marina países. –Con una mano se acomodó el cabello y con la otra se apretó una prominente barriga. –Pero ya verá, pagara el negro pura gara gara pura gara gara.
-¿Planeas suicidarte o intentaras defenderte?
-¿Pero qué? –Se sorprendió Ruud, el hombre de rostro verde. En una silla a solo 2 metros de él envuelto en las sombras se encontraba un hombre, no se podía apreciar bien, pero estaba inmóvil.
Ruut lo vio nervioso, en un instante hecho un ojo a la puerta y la notó cerrada, así como las 3 ventanas de la habitación, una habitación a 40m sobre un castillo.
-Gris –Dijo con verdadera sorpresa. –Pe-pero ¿Cómo entraste?
-Tengo mis métodos –Contestó Gris con voz tranquila. –Escuche que planeas hacer algo contra el caballero de la rosa negra, o Robert, como lo quieras llamar, dime mi amigo, ¿acaso eres estúpido?, o ¿estás muy verde aun?, ¿entiendes?, muy verde.
-No sabes con quien hablas, tengo mis métodos, cientos de hombres y…
-Y negro los aplastará sin problemas, no subestimes sus habilidades.
-Eres el menos indicado para decirme eso –Contestó Ruud aun frotándose el bigote y lanzándose miradas furtivas a su reflejo. –Todos en el puño saben que tú y él tienen una rivalidad que ha durado años, que no pueden verse sin entrar en combate. –Hiso una pausa y una sonrisa malévola surgió en su rostro. –Ayúdame a vencerlo y te daré…
No alcanzo a terminar la frase cuando una espada veloz surgió el aire y le apuntó al rostro.
-No hay honor en es Ruut, ahora dime a lo que he venido. –Ruut guardó silencio incómodamente unos segundos. –Lo sabes ¿verdad?, quiero todo lo que sepas, sobre todo ¿Dónde encontrarlo?
-No sé de qué hablas –Negó Ruut sin despegar los ojos de la espada amenazante.
-Sabes dónde está, no lo niegues, pero no quieres entregarlo. –Decía Gris aun tranquilo.
-No sé dónde se encuentra la bestia…
-Ambos sabemos que no hablamos de la bestia Ruut. –Interrumpió Gris. –Todos pueden pensar que el puño está en Wolkenberge para detener a la bestia pero todos los de esta habitación sabemos que es solo una excusa, cazar a un fugitivo con recompensa que ataca a una isla… Si, parece lo normal del puño, pero sabemos que no es el verdadero motivo. –Ruut veía nervioso a su compañero, en ese momento tenía más miedo a lo que decía su compañero que a la espada misma que se blandía frente a sus ojos.
-He escuchado… Algunos rumores hablan de un lugar.
-Sí, lo sé. –La voz de gris cambiaba, ligeramente se escuchaba la emoción. –Has sido un caballero Ruut, lo que hagas en este momento definirá tu futuro, sabes, tengo un tiempo en la isla, he visto tu forma de comportarte, de trabajar, no puedes ni con un grupo de mafiosos.
-Un grupo que trabaja entre las sombras con violencia.
-Es igual Ruut, en unas cuantas semanas viviendo en silencio en la isla me he hecho una idea del lugar, y sospecho que tú ya sabias.
-Es una locura. –Dijo Ruut con una risa nada convincente. –Es imposible, de haberlo descubierto habría llamado al puño y…
-Y habría venido un escuadrón mucho más grande a la isla quitándote el poco poder que tienes mi amigo. –Ruut se sorprendió con las palabras, al parecer eran ciertos los rumores sobre Gris, era listo, muy listo.
-YO NUNCA TRAICIONARÍA AL PUÑO –Gritó Ruut asustado. –Y si así lo crees no puedo dejarte salir de la isla.
Con una velocidad sorprendente para un hombre con un estómago tan grande Ruut sacó una espada y atacó donde se encontraba Gris, pero para su sorpresa con gran velocidad esquivo y apareció detrás de él atravesándolo con su espada.
-Ten una muerte honorable mi amigo, es hora de demostrar nuestra verdadera cara. –Dijo Gris mientras sacaba la espada del gordo cuerpo de Ruut produciendo un enorme ruido que retumbo un instante en la habitación de aquella torre.
Muro norte del castillo, zona donde se encuentran Anthony y Tony.
-Te dije que sería una pésima idea secuestrar a alguien –Se quejaba Tony mientras Anthony arrastraba a un soldado herido de su batalla anterior. Este tenía muchos cortes como hechos por una criatura, su rostro era de total pánico, uno de sus brazos estaba roto y apenas tenía lucidez, y la misma la usaba para llorar.
-Veras que nos sirve de guía –Dijo Anthony serio.
-¿De guía?, pero si está llorando, ¿Cómo es posible que sea un soldado?
-Un grifo se lo estuvo a punto de comer y lo escupió, creo que eso asustaría a cualquiera. –Contestó Anthony cansado.
-Primero –Dijo Tony defendiéndose deteniéndose y levantando un dedo. –No me lo comí, lo mordí pero se me pasó la mano, segundo, lo escupí así que no cuenta.
-Entra en tu boca, claro que cuenta –Dijo Anthony también deteniéndose.
-No me lo comí así que…
-No me salgas con comer, ¿te comes la goma de mascar?
-Pero no es lo mismo.
-Claro que sí, ¿alguna vez pensaste que sentiría la goma de mascar?
-Gracias Anthony –Dijo Tony furioso mientras el soldado volteaba la cabeza hacía uno y hacía el otro con velocidad como no creyendo la discusión tan rara que ocurría frente a él. –Acabas de arruinar la goma de mascar para siempre.
-Tu. –Dijo Anthony volteando a ver al soldado. –Dinos, ¿dónde está nuestro amigo?
-No-no-noo-no lo lo sé –Contestó el guardia con dificultad. –No-no te-tengo idea de-de donde es-ess-está su amigo.
-Bien hecho Anthony –Se reía Tony a carcajadas. -20 guardias y tomaste a uno que no sabe hablar.
-Hablará a golpes –Dijo Anthony. Al escucharlo el soldado tembló aún más.
-¿Sabes que eso? –Dijo Tony mirando a Anthony seriamente a los ojos. –Es la venganza de la goma de mascar.
-LAS GOMAS DE MASCAR NO SE VENGAN TONY. –Gritó Anthony furioso. –Ahora –Dijo viendo al soldado. –Dinos ¿Dónde está John?
Una enorme explosión se escuchó a unos metros derribando parte de la pared del castillo.
-Es John –Dijeron ambos al unísono.
Lejos de ahí, parte Oeste de la isla.
Un hombre gritaba desesperado, con un sonido casi agónico suplicaba piedad.
Sobre una enorme roca que se movía ligeramente, como bailando entre la niebla, apenas perceptible por su enorme tamaño, un hombre sostenía al otro en el borde, con una mano lo sostenía de cabeza sobre cientos y cientos de metros de vacío.
El hombre de los harapos colgaba de un pie, la sangre recorría su cuerpo, de pies a cabeza se veían pequeños hilos de sangre. Van lo sostenía sobre el precipicio de forma amenazante.
-Te lo juro Bestia, no sé dónde está. –Decía el hombre de los harapos.
-No mientas Camus –Dijo la bestia arrojándolo sobre una roca detrás de ellos estrellándolo con un fuerte golpe. Camus se arrastró un poco tratando de escapar, pero la bestia golpeo con fuerza su espalda de una patada, aplastándolo.
-Por favor Bestia –La voz de Camus era de total miedo.
-Vamos Camus –Dijo la bestia agachándose y aplastándolo aún más. –Nos conocemos desde hace años, llámame Van.
-Van, bestia, igual no sé nada.
-No eres estúpido –Dijo Van relajando un poco el peso sobre su víctima. –Sabes lo que pasaría si la consigo y tienes miedo, pero no te preocupes, no lo quiero para mí.
-Eres un virus Van –Dijo Camus con sorprendente valor. –No por nada te llaman la bestia, solo has traído guerra y muerte en Wolkenberge.
-Ya había guerra Camus, no por nada viviste años en la basura. –Contestó Van furioso alzando la voz y aplastando aún más a su víctima. -Pero no cambies la conversación maldito, sabes la información que quiero.
-Repito que no sé de qué hablas.
-Te contaré una historia –Dijo Van mirando al cielo como tratando de recordar. Tranquilamente sacó un puro y lo prendió, como si fuese lo más normal del mundo. –Hace años –Dijo- muchos años, una guerra azotó el mundo, se dice grandes poderes y tesoros se mostraron. Pero de repente todo desapareció, los tesoros, los poderes, todo.
>>La leyenda dice –Continuo Van entretenido, como si le contara una historia a un niño. –Dice que un valioso tesoro se repartió por el mundo, y que aquí está la forma de llegar a uno de ellos, en Wolkenberge.
-Qué tontería. –Dijo Camus -¿Por qué aquí?, es una isla olvidada por el mundo.
-Exacto, exacto –Contestó Van. –Wolkenberge es uno de los lugares más inhóspitos y salvajes del mundo, con una niebla que lo rodea todo y con horribles condiciones climáticas que apenas permiten la vida. Y tengo la teoría de que sabes dónde está.
-Tonterías. –Dijo Camus nervioso. -¿Por qué sabría yo dónde está?
-Y ¿Por qué te quedaste años viviendo de la basura pudiendo escapar? –La sonrisa de Van crecía mientras que Camus se quedaba sin palabras. –Escucha –Dijo el gánster aplastando aún más a su víctima –No me dejaste terminar la historia.
>>Hace algunos años un amigo me pidió viniera a esta isla, a buscar eso, y no permitiré que se me escape la oportunidad estando frente a la única persona que lo sabe.
Van levantó a Camus del cuello e hiso que su mano brillara mientras que la piel de Camus comenzaba a calentarse mientras él gritaba sin control.
-Lo diré, lo diré, pero ya déjame –Dijo con lágrimas en los ojos. –Está escondida en la cascada de una de las montañas que sostienen la ciudad de porcelana.
-¿Qué? –Se sorprendió Van, evaluó a su moribundo compañero buscando rastro de mentir pero no percibió nada. –Es imposible…
-Que algo tan valioso esté a plena vista. –Camus sonrió a pesar de su dolor, a pesar de la sangre que serraba uno de sus ojos, y de las partes de su cuerpo que ya no respondían. –Esconde algo a plena vista y nadie jamás lo notará, pero no te confíes Bestia.
Van lanzó a Camus al suelo, esté deseaba escapar pero sus huesos rotos no lo permitieron. Aun así comenzó a reír.
-¿De qué te ríes? –Preguntó Van.
-Hoy moriré feliz Bestia –Dijo Camus apenas moviendo los labios por la sangre que lo bañaba. –Hoy alguien más hará su movimiento, no eres el único que conoce su ubicación, y este hombre será quién te asesine, morirás a manos de Cambrige.
El gánster se sorprendió, debía admitirlo, había oído de él y no le gustaba la idea de tenerlo en su isla. Miró a Camus por última vez. Su cuerpo débil y herido se movía y respiraba ligera y pausadamente. Y de un golpe termino con él.
Sacó un pequeño Den den mushi de su saco, el mismo se activó y formo un rostro asustado.
-JEFE, JEFE –Decía desesperado. – ¿Dónde estaba?
-No hay tiempo, quiero que todos vallan a la ciudad de porcelana, necesitamos llegar a una de las montañas que la sostienen.
-Pero jefe…
-¡AHORA! – Ordeno Van con un grito. –Hoy es el día que hemos esperado por años muchachos, hoy tendremos guerra, hoy tomaremos posesión de Wolkenberge.
Base del puño de Onice. A-1
Un hombre con capas grises caminaba por el patio del gigantesco castillo. Unos cuantos soldados se le unían, algunos admirados por su fuerza, otros por miedo.
Llegó a un lugar estratégico del patio y levantó la voz, todos los guardias lo veían asombrados, al menos los de esa zona, otros más habían ido a buscar al pirata fugado, y otros a los caídos del cielo, jamás se volvió a ver a ninguno de los 2 grupos.
-Hoy es el día –Dijo Gris levantando la voz. –Hoy he tomado posesión del castillo y el mando de la isla. –Varios soldados se sorprendieron, algunos se asustaron viéndose unos a otros, algunos otros miraban admirados. –Hoy sustituí a Ruud Von Gertrude y decidí terminar con esto. HOY –Dijo gritando. –NOS DESAREMOS DE LA AMENENAZA QUE HAY AFUERA, HOY MATAREMOS A LA BESTIA, HOY IREMOS A LA GUERRA. –Terminó su discurso entre mares de aplausos de cientos de soldados que decidían seguirlo hasta el fin del mundo.
Cambrige Rundery "El Caballero de la Rosa Gris"; General de División de las tropas 259-304 del Puño de Ónice en Grand Line; Recolección de recompensa: 450 millones
Del otro lado del castillo
John Conde golpeaba a un guardia tratando de hacerlo hablar. El mismo tenía quemaduras en todo el cuerpo y arrastraba los pies.
-Vamos dime ¿Dónde encuentro al tío que nos durmió?
No alcanzó a contestar cuando un grito lo distrajo, y al voltear vio un grifo aterrizar cerca junto a él.
-John por fin te encontramos. –Dijo Anthony feliz. –Te pierdes muy fácilmente.
-¿Pero de que hablas? –Contestó John abrazando al mismo tiempo a sus 2 amigos. –Si ustedes se perdieron.
-Es extraño –Dijo Tony intrigado. –Al principio tuvimos mucha resistencia, pero ahora nadie impidió nuestro paso, como si no hubiera guardias, probablemente…
-No hay tiempo para eso –Dijo Anthony. –Hay mucho que debemos contarte.
El den den mushi de uno de los guardias caídos se activó y lograron escuchar las ordenes enviadas.
-Atención, atención. –Decía el caracol que había tomado la forma de un rostro alarmado. –A todo el personal del puño de Onice se les informa por orden del nuevo líder de la base, el caballero de la rosa gris, que deben prepararse, debemos evacuar la ciudad de porcelana y prepararnos para la batalla. Hoy iremos por la bestia. Repito, hoy iremos por la bestia a la ciudad de porcelana.
-Interesante. –Dijeron los 3 al mismo tiempo mientras sonreían, sabiendo su siguiente destino.
En una habitación un hombre vestido de negro tenía un den den mushi en las manos jugando entre sus dedos.
-Interesante –Dijo. –Así que estas aquí Cambrige.
Notas:
-Preparé una guerra, enfrentamiento masivo, algó que haga ver la guerra de Arabasta chica y aburrida.
-Quise situar la acción fuera del castillo, como dije para no repetirl o mismo que en Drum y casi Calm, además espero sea impulso para una pelea en la ciudad de porcelana que se viene abajo, sería fucking épico.
-Me gustó la idea de que gris y negro sean rivales, no tiene que ser cantado y ya establecido cada VS (Anthony-Van, John-Gris, Tony-Robert).
-Menciono un poquito el objetivo de la saga, el encontrar ¨eso¨, aunque propongo que no sea una pieza de la espada si no mas bien una pista de como llegar a ella o alguna pieza mas adelante.
-El verdadero objetivo del puño es hacerse con el tesoro en wolkenberg, no son buenos que buscan el bien común, enviaron a Ruud ahí para poder obtener algo.
-Traté de dar un momento comico a Anthony y a Tony, veo se llevan muy bien.
-John desarrolla una técnica, ligera y no muy fuerte pero útil.
-Quise que Tony se viera simpatico, lo veo con la personalidad parecida a la de Luffy, pero listo, osea un chico agradable y muy gracioso que le cae bien a todos, de esas personas que le caen bien a todos y no se puede evitar.
-Gris y Negro toman protagonismo, augurando momentos y peleas inesperadas, esto para no hacer ya las peleas obvias desde ahora John-Gris, Anthony-Van, Tony-Negro
-Anthony secuestra a un guardia, demostrando una vez mas que es un estratega.
Por cierto Garrak es bueno tenerte de vuelta
Edito: Movius agradesco mucho la ayuda nakama
A los esbirros de Van no los mencione para dar libertad al siguiente escritor para poder hacer con ellos lo que quiera.
Se aceptan criticas y analisis
