LucdeCargul escribió: ↑Vie Oct 03, 2025 8:21 pm
BF-37 escribió: ↑Dom Sep 14, 2025 11:50 pm
A lo largo de estos años he ido perfeccionándome en el conocimiento y manejo de estas artes y del conocimiento de lo oculto y lo divino. Y siempre que he necesitado a Dios, él siempre ahí ha estado, para las cuestiones banales y también para las más importantes.
Además de eso, he hecho el inmenso esfuerzo de empezar a explicar todos estos conocimientos a la gente que yo considero que realmente se lo merecen, que son mis amigos. Explicarlo de verdad, no como aquí. Y cuando he necesitado la magia de Dios para demostrarles la realidad de estas cuestiones místicas, jugándome mi credibilidad, Él ahí ha estado. Obviamente dichas demostraciones no consistían en meterle una hostia a ninguno de ellos, pero esa es otra cuestión.
Un par de preguntillas por pura curiosidad, ya que soy
aficionado lector (no iniciado) sobre ocultismo y ciertas ramas esotéricas: ¿Cuáles son tus fuentes primarias? ¿Estás iniciado en alguna escuela? ¿Sendero derecho o izquierdo? ¿Has experimentado con prácticas adivinatorias o algún tipo de mancia en particular?
En primer lugar, ni estoy iniciado ni recomiendo que nadie se inicie en nada del mundo de lo oculto.
La pregunta de las fuentes primarias es algo que debo desarrollar un poco, ya que no hay una fuente primaria como tal de la mayoría de las cosas que digo.
Lo que ocurre es que la gente que pertenece a la masonería va por ahí dejando símbolos y pistas como quien va dejando caramelos. Símbolos y pistas que por lo normal sólo ellos y las "entidades metahumanas" pueden comprender. Hace unos años, pude ver uno de esos símbolos codificados, y yo sabiendo que era cosa de ellos, y siendo yo ya por aquel entonces muy aficionado al tema del conspiracionismo por así decirlo, lo quise descifrar.
Eventualmente lo logré y comprendí el significado de ese símbolo, y lo que obtuve fue una clave que permite descifrar el significado de casi todos los números. Y comprender que los mismos eran en gran medida una especie de lenguaje místico natural de los dioses.
Dichos números no son solo un lenguaje oculto, sino que ellos por su cuenta también contienen valiosa información acerca de la verdadera naturaleza del mundo y de los dioses.
Además de esto, también me di cuenta de que estas organizaciones tienen a codificar buena parte de las creencias que ellos consideran verdaderas en obras de ficción, especialmente del género fantástico. Si uno las analiza concienzudamente y sabe separar el grano de la paja, puede llegar a comprender los patrones y elementos coincidentes que hay en la mayoría de ellas y puede llegar a descifrar buena parte de este lore de lo oculto.
Entre unas cosas y otras he ido aprendiendo y comprendiendo todas estas cuestiones. Una vez logré alcanzar cierta base, para mí empezó a resultar muy fácil aplicar el raciocinio e ir rellenando los huecos faltantes (que no eran pocos) con las piezas que faltan. Y cuanto más sé, más fácil es rellenar los huecos de modo consistente. Lo más difícil fue dar el primer paso. Se podría decir que lo que he hecho es una especie de ingeniería inversa al mundo de lo oculto para obtener una teoría propia que explica el mundo real sin necesidad de contar con información directa proveniente de ellos.
Dicho lo cual, hay un par de "fuentes secundarias" que sí recomiendo leer y que tienen más valor que otras posibles "fuentes primarias". Entre otras cosas por expresar su contenido en lenguaje claro. Una de ellas es
"The Illuminati Formula Used to Create an Undetectable Total Mind Controlled Slave" (no recomiendo la traducción al español hecha por un aficionado que se puede encontrar por internet) y la otra es
"Pasaporte a Magonia". El segundo libro trata de analizar diversos fenómenos del ámbito de la ufología, lo místico y lo paranomal. Fenómenos los cuales aunque no lo parezca tienen mucho que ver con el primer libro. Se podría decir que el primer libro permite comprender el segundo y viceversa.
También he leído algunas "fuentes primarias" por así decirlo. A principios de este año adquirí algunos números de la revista "Cultura Masónica". Mi propósito era por un lado, aprender cuál es su versión de los hechos, por decirlo de algún modo; obtener pruebas de los mismos en caso de que quisiera explicar estas cuestiones a otras personas; y por el otro, examinarme a mí mismo, y comprobar si lo que yo creía que ellos creen es cierto que lo creen. Y sorprendentemente, pasé el examen. Era tal y como yo creía punto por punto.
Aparte de eso, he leído el Kybalion, que es un poco lo que leen todos, y el manuscrito Copiale. En este punto es interesante volver al tema del lore oculto que existe de modo codificado en obras de ficción, porque yo sabiendo que eso era así, y como aficionado a los videojuegos, empecé a seleccionar específicamente los juegos hechos por desarrolladoras que exhiben clara simbología masónica. Para ver qué era lo que la historia de estos juegos me tenía que contar. Si incluimos a estos juegos como "fuentes primarias". Podemos hablar del The Room, Life is Strange (especialmente el original), The Council, House of Da Vinci. Son sagas de videojuegos que son claramente "marca de la casa" y que si se analizan debidamente permiten obtener toneladas de información.
También puedo hablar de otra posible fuente primaria indirecta, que es cierto grupo de telegram de "temática conspiranoica" dirigido por tres personas, una de las cuales, la que los manipula a todos como quiere, es masón. Y sólo yo me daba cuenta. De ahí he logrado obtener mucha información implícita que me ha ayudado a atar cabos y a confirmar ciertas cuestiones.
Y por último sobre el tema de la adivinación, sí, claramente. Una basada en la numerología. Si por ejemplo me llega un mensaje de texto. Dicho mensaje me llegará a una hora concreta. Y esa hora puede tener un significado que revela por decirlo de algún modo " la opinión de Dios" acerca de ese mensaje. En ocasiones puedes obtener un número de id del mensaje, lo que te puede dar más información aún. Basándose en estos hechos uno puede perfeccionar y refinar el método hasta el extremo. Ya no sólo para interpretar los mensajes que te escriben los demás, sino para preguntar a Dios directamente sobre las cuestiones que quieras, y obtener una respuesta. Una facultad que me ha ayudado a completar mis teorías con información que estaría fuera de mi alcance de cualquier otro modo.