Hasta ahora había tratado de no dar una opinion extensa sobre un libro en particular si ya se había hecho antes, pero ya que acabo de terminar
La verdad después de unos cuantos meses de sequía pratchttiana, con la consiguiente recuperación de las sensaciones que eso trae consigo, pues...
Pensamientos de William de Worde escribió:...se dio cuenta de que era bastante guapa si la consideraba a lo largo de varios siglos. Las nociones de belleza cambiaban con el paso del tiempo, y hacía doscienos años los ojos de Sacharissa habrían hecho que el pintor Caravati partiera su pincel por la mitad de un mordisco. HAcía trescientos años el escultor Mauviase habría echado un solo vistazo a su barbilla y se le habría caído el cincel sobre un pie. Hacía un millar de años los poetas efebios se habrían mostrado de acuerdo en que solamente su nariz ya habría bastado para hacer zarpar al menos a cuarenta naves. Y tenía unas buenas ojeras medievales.
...
Además, tenía una provisión bien diseñada de otras dos características que nunca jamás pasan de moda y que se acomodan de maravilla a cualquier siglo.
Dejando al margen esa forma históricamente optimista de ver la belleza que todos deberíamos adoptar, La verdad nos cuenta la llegada de la imprenta de tipos móviles a la ciudad de Ankh Morpork y lo que esto significa en la difusión de ideas y noticias en un lugar donde "la mentira puede dar la vuelta al mundo antes de que la verdad haya tenido tiempo a ponerse las botas".
Al contrario que en otras novelas de la saga que trataban la aparición de elementos del discobola (como puede ser el cine en
Imágenes en acción o el rock and roll en
Soul music, la aparición de la prensa y la imprenta no irá acompañada de elementos sobrenaturales, comenzando con la linea de la revolución industrial que han ido llevando bastantes de las últimas novelas del Mundodisco.
Inspirada en el caso Watergate y con bastantes referencias a Pulp Fiction (impagable la cartera con el "ni un pelo de persona amable" xD), nos encontraremos con una conspiración para deponer a Havelock Vetinari, con las tres puntas del tridente de la noticia en continua lucha (verdad, sensacionalismo y costumbrismo), con el conjunto de personajes secundarios que quedan para el recuerdo (el señor Otto Alarido, vampiro abstemio, fotógrafo e investigador de la luz que se desintegra con el flash de su propia cámara) y con más "bandos" de lo que es normal en Pratchett.
Esto último ha sido lo que más me ha llamado la atención de la lectura. Hasta ahora, quizá la única "pega" que había tenido con Pratchett era una excesiva polarización de los bandos. Siempre estaban los buenos (con sus cuestionamientos internos) y los malos, ya fueran las dimensiones mazmorra, dictadores (Tiempos interesantes), los absolutistas (Guardias Guardias), los auditores de la realidad (Hogfather), los elfos bastardos (Lores y damas) o lo que fuera menester. Ni siquiera en El quinto elefante, con tantas facciones e intereses contrapuestos, existía lugar a dudas; buenos en mayor o menor medida, y malos.
En La verdad, tenemos los intereses de William (paladín de la Verdad casi tanto como de él mismo), por otro lado tenemos a Vimes y su guardia (a quien le toca las narices que un niñato ande ocultandole información y tratando de escapar de los guardaespaldas/espías que él mismo le ha puesto sin consentimiento alguno), tenemos a los sicarios, y tenemos a los que les pagan. Y ninguno quiere lo mismo. Es más, en menor o mayor medida, todos actúan de forma que consideraríamos... Inapropiada (evidentemente, unos más que otros, está claro).
En fin, que pese a que la historia en sí no me ha parecido especialmente memorable, tanto la relación entre prensa y guardia, como el que el protagonista me haya parecido un capullo, ha hecho la lectura bastante interesante.
Lord Havelock Vetinari escribió:Oh, confío en que no acabemos trabajando en la misma dirección, de verdad confío en que no. Una sóla dirección es la meta del despotismo y la tiranía. Los hombres libres trabajan hacia toda clase de direcciones. Es la única forma de progresar. Eo, y sobre todo, saber adaptarse a los tiempos que corren.
PD: Casi se me olvida hablar de todo el tema del funcionamiento familiar enano, en el cuál se "compran" unos a otros de sus progenitores en función de los gastos que han ido generándoles a lo largo de la crianza, para empezar una nueva vida en pareja completamente
libres de obligaciones, cargas y gratitudes, algo completamente diferente a la forma humana de hacer las cosas.
Y no penséis que esto es ingratitud, pues los progenitores suelen hacer regalos que dan sin esperar nada a cambio, como un signo de aprecio y cariño, sin esperar nada después.