Resumen:
La accion se retoma tras el puñetazo. Todo el mundo está asombrado por lo que acaba de suceder, aunque no tanto Law y Kidd. Luffy pide perdon a sus nakama por haber roto su promesa, Zoro se queja de que estaba a punto de tumbarlo él (mientras envaina sus espadas), Nami dice que tratándose de Luffy no podía suceder otra cosa, Sanji y Franky comienzan a prepararse para lo que se avecina y Chopper y Pappag tratan de encontrar la llave del collar de Camie.
Rowald dispara su pistola y los guardias tratan de detener a los mugiwara, pero estos se defienden. El padre de Charloss, muy enfadado, da la orden de que llamen a un Almirante y a toda su flota para que les demuestren de lo que están hechos. Todo el público de la subasta comienza a huir despavorido, y justo en ese momento caen desde el techo Robin y Usopp, el cual aterriza directamente sobre Roswald, dejándolo fuera de combate.
Mientras tanto, Law le dice a Luffy que los marines ya están aquí, ya que comenzaron a rodear la sala mientras las subastas se iban sucediendo. Por lo visto tenían pensado capturar a alguien que se encontraba dentro, pero seguro que no imaginaban que alguien iba a golpear a un Tenryuubito (fuera se ve a los marines en posición, dispuestos a capturar a Rayleigh). El capitán de los mugiwara, sorprendido, le pregunta quién es y qué pasa con ese oso que va con él. Robin sí que lo reconoce y Law le da las gracias a Luffy por un espectáculo tan entretenido.
De repente, la única Tenryuubito en pie, Shalrya, ve que Luffy está tratando de llegar hasta Camie y saca su pistola para dispararla... pero súbitamente cae inconsciente al suelo, incapaz de evitar que entre Zoro y Robin consigan abrir la "pecera" y liberar a Camie. Rayleigh aparece muy contento porque ya ha robado toda la recaudación de la subasta de hoy y puede volver a sus juegos y apuestas. El gigante le pregunta si era por eso por lo que realmente estaba allí, y el viejo artesano le contesta que su primer plan era robar a aquel que lo comprase... pero luego pensó que nadie quería pujar por un viejo como él. Y se descojona
En ese momento se percata de la presencia de todos los guardias, de Luffy y del herido Hatchan en el suelo. Rayleigh murmura que el gyojin acaba de pasar por un verdadero infierno y le pregunta al pirata si han sido ellos quienes lo han salvado.
De pronto todo el "espíritu" de Rayleigh invade la sala de subastas, haciendo que tiemble el aire y que todos los guardias caigan al suelo fulminados. Los mugiwara no caen, pero también notan la fuerza del "espíritu" del viejo artesano. Finalmente, éste mira a Luffy y le dice:
"Ese sombrero de paja... le pega a un hombre intrépido como tú. Llevo mucho tiempo esperando para conocerte, Monkey D. Luffy."
Continuará.
Imágenes:








































