Nunca dejes de mirarme.
Publicado: Jue Nov 17, 2011 9:29 pm
por Mono_Kurt
En vista de que me siento inspirado y con grandes deseos de compartir mis escritos. Aquí les traigo una nueva mini-historia. Va a ser muy distinta a la que escribí anteriormente. Empleé un modo que nunca había usado y no sé que tan bien me fue esta vez. Espero sus comentarios que me ayuden a mejorar y que me motiven a seguir escribiendo.
- Spoiler: Mostrar
- Nunca dejes de mirarme.
Acto 1: En la actualidad...
Muchas veces me pregunté si por tu cabeza navegaban las mismas sensaciones que tenía yo. ¿Qué me sucedía al verte? ¿Por qué me embrujabas de esa manera? ¿Tan cautivado me tenías? Necesito que me respondas cada una de estas preguntas. Debo saberlo. Necesito respuestas para seguir viviendo. Respuestas para mantener las esperanzas y para creer que todavía hay una oportunidad. No notas como las lagrimas caen por mis mejillas apagadas por el sufrimiento. Mírame como antes lo hacías...
—Joven, necesito que desaloje la habitación. La hora de visita ha terminado —decía la enfermera.
—De acuerdo... —respondí sin ánimo alguno.
—Mañana puedes volver a la misma hora de siempre. Ella no se va mover de aquí —decía la enfermera con un tono sarcástico.
—Entendido. —dije yo suspirando—. Es hora de irnos, Claire. Mañana vendremos a visitar a tu madre. Dale un beso y dile adiós.
Acto 2: Hace 2 años...
—¿Y ella quién es?
—Jennifer. ¿No la reconoces? —dijo una amiga.
—No, la verdad no la reconocía. Se ve muy diferente. Se nota que el tiempo la ha cambiado mucho.
—En efecto. Se nota que todavía te gusta —comentaba mi amiga—. Te fuiste para Canadá a estudiar. Regresas y aun tienes ese sentimiento por ella. No cambiaste para nada, Ted.
—¿Ella tiene novio? —le pregunté con una ansiedad esperando que la respuesta fuese un NO que me alegrara el momento.
—Novio, novio que digamos... ¡No! Hace un mes que terminó con él. No me digas que...
—Eres un amor, Maria. ¡Nos vemos luego! ¡Tengo algo importante que hacer!
Acto 3: Unas horas después...
—Hola, Jennifer. ¿Cómo te ha ido? Tiempo sin verte.
—¡Holap! Bien, bien. Sí, yo también tenía tiempo sin verte.
Sabes... hay algo que siempre te quise decir, pero nunca me atreví y tampoco tuve la oportunidad —decía yo con pasión— de expresarlo. Espero de todo corazón que me escuches.
—¡Ok! —dijo ella sin expresar algún interés.
Ya he perdido mucho mucho tiempo y debo ser sincero contigo. Desde la primera vez en que tu mirada se cruzó con la mía, sentí que algo se adhería a mi corazón. Y desde ese momento se me volvió una necesidad mirarte para poder vivir. Y ahora que te encuentro de nuevo aquí, no quiero desaprovechar la oportunidad que me ha ofrecido el destino. Bueno, debo decirte que me gustas. Siempre me has gustado. No sé que pienses tú de todo el asunto... Pero sin más preámbulos, ¿te gustaría empezar una relación conmigo...?
Acto 4: Hace 6 años...
¿Será que ella esta asomada en su balcón? Tendré que echar un vistazo para comprobar. ¡Nooo, no está! ¡Qué mal! Mañana creo que tendré mejor suerte. No, mejor me quedo aquí esperando. De pronto se asome. Con tal de mirarla 1 minuto seré feliz.
¿Estará él asomado en el balcón esperando a que yo me asome? A veces se pasa de intenso mirándome. ¡Sí, yo sé que soy muy bonita y todo lo demás! Sé perfectamente que lo tengo embrujado con mi belleza, pero tampoco es para tanto que esté todo el día esperando en su balcón. Bueno, para que te miento, también me gusta verlo. Su mirada me encanta, me alegra el día. Aunque se está demorando mucho en decirme una palabra. Un día de estos me puedo aburrir de esta situación. ¿Él cree que de miradas vamos a vivir?
¡Ohh, ahí viene! ¿Me veo bien? Llevo mucho tiempo esperando aquí que el sol ya me ha quemado un poco. Todo lo que hago por cruzar mi mirada con la suya...
¡Sí, él está ahí como siempre! Mi dulce admirador. No, no tengo el cabello desarreglado. Hoy me veo más bonita que nunca. Espero y le guste mi nuevo corte de cabello. No, no, no, no... debo mirarme en el espejo de nuevo. Si voy a ser mirada por un buen rato, al menos debo lucir provocativa. ¡Listo! Ahora sí puedo relajarme en el balcón. ¡Sí, ya me esta mirando con esos ojitos divinos! ¿Por qué no me dices nada? Estoy esperando a que me digas que me quieres... No pierdas el tiempo.
¿Por qué me encantas tanto? Me ruborizo cuando cruzamos nuestras miradas. Ahora imagínate como me pongo cuando pasas al lado mío y no me miras. Sólo quiere tener una oportunidad para decirte lo que siento por ti. Posiblemente ya sepas lo que siento porque mi mirada me pone al descubierto. ¡Cuanto deseo gritar desde aquí para que me escuches! Gritar que me gustas para que todo el mundo se entere, y de paso lo sepas tú.
Sólo dame una señal y navegaré hacía ti. No pierdas el tiempo y dame una señal para que yo tampoco pierda el tiempo esperándola.
Hace 1 año...
¡Jennifer, reacciona! ¡Yo estoy aquí, amor! ¡No, no hables! Solamente mírame. ¡No cierres los ojos! ¡Ya estamos llegando al hospital!
—Señor, usted no puede pasar. Debe quedarse aquí —decía el enfermero con mucha autoridad.
—Prométame que no va a dejarla morir a ella ni a la bebé.
—Ok, se lo prometo, pero espere aquí.
—De acuerdo. —respondí entre sollozos.
¿Qué voy hacer si ellas se mueren? No Dios, no permitas que eso suceda... No te lo voy a perdonar como te las lleves. ¿¡Me escuchas!?
Hace 6 meses...
—¿Qué se siente ser papá?
—¡Excelente! Mi hija Claire va a tener un maravilloso papá y una simple mamá.
—No te burles de mí, Sr. Maravilloso.
—Sí, yo también te quiero, Amor.