Otra vez me paso a comentar en este tema xD. Debo decir que aunque este capítulo haya sido más breve que el anterior me a parecido muy bueno, además a hecho que StoneCold me guste aún más que antes, es un personaje que me llama bastante la atención.
PD: Me gustaría decir que aunque llevaba bastante tiempo siguiendo este foro la principal razón por la que me registré en el foro es este tema, aparte de que me gusta mucho One Piece claro esta xD.
La gente tarda poco en juzgar, pero mucho en corregirse.
WolfInstinct escribió:Otra vez me paso a comentar en este tema xD. Debo decir que aunque este capítulo haya sido más breve que el anterior me a parecido muy bueno, además a hecho que StoneCold me guste aún más que antes, es un personaje que me llama bastante la atención.
PD: Me gustaría decir que aunque llevaba bastante tiempo siguiendo este foro la principal razón por la que me registré en el foro es este tema, aparte de que me gusta mucho One Piece claro esta xD.
Bienvenido a pasarte las veces que quieras. Una vez más gracias por comentar y por leernos.
Respecto a lo que me compete a mí, es cierto que el capítulo ha sido más corto y ha tardado más de lo que debería, pero si consigue que StoneCold gane popularidad me doy por satisfecho. No prometo el siguiente para un facha muy cercana, pero se intentará. ¡Más combates en el próximo capítulo!
Me ha gustado eso de que por culpa de (el nuevo) Hunter cantidad de luchadores random se animaran ilusos de cargarse a uno de los nombres. Creía que StoneCold caería dando la sorpresa, pero veo que por ahora al menos es demasiado fuerte y tiene preparado un gran papel en la historia. Me ha gustado bastante el combate, para la finalidad que tenía.
Por cierto, si yo fuera quien quisiese hacerse con un nombre, iría corriendo a retar a Hunter, que acaba de sufrir una batalla, lol.
Numerosos aplausos resonaron en el patio tras la victoria de StoneCold. Mientras algunos de los nuevos reclutas recogían los cadáveres dirigidos por el supervisor, StoneCold envainó su espada y se dirigió hacia la escalinata más cercana para observar el resto de combates.
-Bonita lucha, SC – dijo Edge cuando StoneCold pasó a su lado -. Espero que me brindes conmigo esta noche por nuestras victorias – concluyó tendiéndole la mano.
-¡Eso está hecho! – Exclamó StoneCold mientras apretaba la mano de Edge con una sonrisa.
-Para eso tendrás que sobrevivir antes.
-Envaina tu afilada lengua, Snake, Edge tiene mucho más talento que tú – dijo con voz amenazante StoneCold.
-Déjalo, SC, él es así. Es una pena que no pueda enfrentarme a él por ya tener un nombre – dijo Edge mientras le dedicaba una dura mirada a Snake.
-Deberías aprovechar esta furia que late en tu interior – dijo Snake mientras se miraba con atención sus afiladas uñas -, preséntate para combatir ya, adelante.
Edge emitió un gruñido antes de darle la espalda a Snake. Miró una vez más a StoneCold y se dirigió hacia el centro del gran patio. Mientras tanto, StoneCold subió a la parte superior y avanzó entre los espectadores hasta alcanzar a Hunter. El joven se quiso lanzar a abrazar a su amigo, pero algo rojizo pasó por encima y se enroscó en torno a StoneCold.
-¡Qué bueno eres SC! ¡Eres el mejor! – exclamó la chica de la melena roja.
-¡Maldita sea! – Exclamó StoneCold con un gesto de terror – Suelta, quita, ¡déjame ya!
-¿Cómo te voy a soltar? – Preguntó susurrándole al oído – He estado a punto de perderte SC.
-Pero estoy sano y de una pieza, ¿no?
-Eh… Sí.
-Pues entonces suéltame, tengo el cuerpo magullado, déjame respirar.
-Perdona… Corre ven a sentarte te he guardado un sitio a mi lado – dijo con una amplia sonrisa.
-Esto… Es que he decidido ayudar al nuevo Hunter y debo darle una serie de consejos en función de los combates y… - El gesto de la chica empezó a torcerse, su mirada estaba fija en StoneCold, obviando al resto que les observaba con incredulidad. – Mira, hacemos una cosa, me sentaré entre los dos, ¿vale?
-¡Bieeeeeen! ¡Vamos!
StoneCold se sentó a la derecha de Hunter y gracias a las palabras adecuadas consiguió librarse de la chica durante un rato y poder hablar al fin con Hunter.
-Bueno, a ver si por fin puedo tener un poco de calma.
-Eh… Sí, sí – contestó Hunter intentado encajar en su mente la sorprendente actitud de aquella chica - ¿Cómo te encuentras?
-Bien, bien, esto no es nada para mí – dijo mientras se tocaba el magullado vientre -, pero centrémonos en lo importante, hoy puedes aprender mucho de todo esto.
-Claro, en tu combate he podido observar que…
-¡Bla, bla, bla! – Le interrumpió SC – No he hecho nada que tú no sepas respecto a técnicas de combate, yo mismo te he visto luchar.
-Bueno… Yo no controlo el Tekkai – añadió mirando al suelo.
-Cada cosa a su tiempo, Hunter – dijo sonriendo -, ahora observemos los combates, deberías fijarte bien en los estilos de cada uno, no sólo por aprender de ellos, también tienes que aprender cómo derrotarlos – sentenció con un gesto mucho más serio.
-¡Sí!
-Oye, SC, ¿por qué no vamos a aquel torreón solitario que tú y yo sabemos? – Preguntó la chica con una sonrisa sugerente.
-No, Escarlata, no me voy a mover de aquí.
-Pero, SC, no habrá nadie y…
-No, mi sitio es este. La vida de un amigo no debe tomarse a la ligera – dijo SC mirando fijamente a Edge que estaba estirando en medio del patio.
-Pero SC – dijo bajando la voz -, ¿cómo puedes hablar de amistades aquí? ¿Sabes lo que te puede pasar?
-¿Me lo dices tú a mí? – Preguntó StoneCold clavando la mirada en los ojos de Escarlata.
Hunter se sintió incómodo ante esa situación, pero no se atrevió a decir nada al ver a StoneCold con una mirada fría y terrible. Decidió centrar su atención en el patio central, al igual que el resto del público. Allí Edge parecía haber terminado sus estiramientos y frente a él se encontraban dos rudos jóvenes. Ambos eran altos y fuertes, con el pelo rapado y la expresión desdibujada. Sus ojos parecían perdidos y no mostraban ni un atisbo de miedo. Al parecer ya se había decidido el tipo de combate y el armamento permitido, ya que el supervisor comenzó a retirarse para poder dar comienzo al combate.
Un claro en el tormentoso cielo se abrió sobre Minasea. Centenares de ojos observaban con atención el patio central, donde Edge y sus dos oponentes iban a luchar a muerte. El silencio se apoderó del lugar y Edge aprovechó para refugiarse en sí mismo por última vez. Cerró los ojos para agudizar el resto de los sentidos, pudo escuchar como algunas gotas se precipitaban al suelo de los soportales, sintió el frío viendo jugando entre las piedras antes de enrojecer sus mejillas, olió la sangre que aún teñía de rojo los charcos del patio, saboreó un pedazo de carne que había quedado atrapado entre sus dientes… Y abrió los ojos. Siempre sentía un extraño y placentero cosquilleo al combatir, pero no podía evitar sentir miedo, no tenía la certeza de volver a disfrutar de un suculento banquete, ni podría volver a reírse con su hermano, ni podría ver mundo…
-¡Comenzad! – Vociferó el supervisor.
Edge no tuvo tiempo para más divagaciones, sus dos contrincantes se lanzaron directamente hacia él. Apretó con fuerza el mango de las dos armas que había elegido, dos puñales de doble filo de acero con un mango reforzado con tiras de cuero, colocó la cara plana de la hoja sobre su antebrazo de manera que la punta de cada puñal quedó dirigida hacia su codo mientras que los dos filos sobresalían ligeramente. A continuación flexionó ligeramente ambas rodillas y aguardó. Uno de sus oponentes era un poco más rápido que el otro y llegó antes a la posición de Edge. Gracias a que solicitó la libre elección de armamento, sus rivales portaban grandes y pesadas hachas de hierro capaces de partir un jabalí por la mitad, pero a su vez ralentizaban a su portador. El primer ataque fue esquivado con un simple movimiento lateral. Con un potente salto se dirigió hacia su oponente pasando a escasos centímetros de su cabeza y antes de que Edge cayera al suelo, soltó su hacha y se llevó las manos al cuello. Un grito sordo recorrió el patio al ver que el joven intentaba frenar el torrente de sangre que brotaba por el corte que Edge había realizado. Pero no había tiempo para ver morir a aquel joven, el segundo retador había saltado hacia Edge. Todo fue rápido, con el puñal del brazo izquierdo desvió el hachazo mientras que el puñal derecho se hundía en uno de los ojos de su rival. Juntos se precipitaron al suelo, pero Edge extrajo su puñal a tiempo para poder equilibrarse y caer bien. Todo había sido demasiado rápido y la gente parecía decepcionada con el espectáculo ofrecido, pero eso a Edge le era indiferente, había logrado sobrevivir una vez más y por fin podía volver a mostrar su relajada sonrisa. Se acercó al fortachón que acababa de derrotar y le cortó la garganta acabando con los espasmos de aquel grandullón. Se dirigió entonces al otro rival, tendido en el suelo con ambas manos en el cuello presionando la herida y repitió la acción sin prestar atención a la mirada suplicante del otro joven. Edge se levantó, limpió sus cuchillos con la manga y se dirigió hacia la posición de Snake.
-Te dije que sobreviviría, reptil – dijo Edge con una amplia sonrisa.
-¿Tú crees? – Preguntó Snake mientras negaba con la cabeza.
En ese momento Edge frenó en seco. Había algo que le escamaba y la reacción de Snake confirmó sus sospechas… El combate no había terminado.
D Gorgias escribió:Leídos todos.
Me ha gustado eso de que por culpa de (el nuevo) Hunter cantidad de luchadores random se animaran ilusos de cargarse a uno de los nombres. Creía que StoneCold caería dando la sorpresa, pero veo que por ahora al menos es demasiado fuerte y tiene preparado un gran papel en la historia. Me ha gustado bastante el combate, para la finalidad que tenía.
Por cierto, si yo fuera quien quisiese hacerse con un nombre, iría corriendo a retar a Hunter, que acaba de sufrir una batalla, lol.
StoneCold tiene mucha guerra que dar, recuerda las presentaciones de los personajes, había tres que destacan por ser grandes promesas y entre ellos está SC. A ver cómo se desarrollan los combates pendientes y cómo se las apaña Hunter para sobrevivir.
La historia está muy bien, organizada y clara. Lo tienes casi todo pensado y te lo trabajas, y eso se nota.
El último capítulo me ha gustado. Las luchas estuvieron bien relatadas y ya se va viendo cómo son los que tienen nombre, más allá del antiguo Hunter, venido a menos, y de SC. Me gustó mucho la relación con Escarlata xD.
Que mas decir...sigue así, bulty. Lo estás haciendo bien
-Sólo necesitamos 5 días para estar listos, todo saldrá bien – dijo una de las siluetas mientras se encendía un cigarrillo.
-Perfecto, avisad a los otros, voy a comunicar mi decisión – contestó la otra silueta poniéndose en pie.
De golpe la escena se volvió borrosa y comenzó a desaparecer. Poco a poco una luz empezó a surgir a lo lejos, descubriendo un nuevo lugar, una gran casa rodeada por un basto jardín. Un joven elegante se dirigía hacia una especie de cuadra con cierta presteza. Cuando parecía mostrar el rostro todo se resquebrajó y la oscuridad volvió a reinar. Tras unos minutos de absoluto silencio, la oscuridad comenzó a tomar forma. El negro mate comenzó a adquirir cierto brillo, la luz reflejada dejó ver un aserie de afiladas escamas que poco a poco fueron creciendo en número y tamaño. La hegemonía del negro desapareció de forma repentina al aparecer una gran llamarada rojiza, tras el fuego, una gigantesca criatura mostró sus afilados dientes y lanzó una dentellada.
-Caroline, despierta Caroline.
Abrió lo ojos. Caroline era una muchacha de corta edad, con una melena larga con mechones rubios y castaños y unos impresionantes ojos verdes. Su rostro se hallaba bañado por sudor, un sudor frío que descendía rápidamente por su rostro. Antes de que pudiera situarse, la chica que estaba a su lado le secó con la manga el sudor e intentó tranquilizarla. Era más mayor que Caroline, compartían aquel verde esmeralda en los ojos pero tenía el pelo corto y oscuro. Era su hermana mayor.
-Ya pasó, sólo era un sueño – dijo con una sonrisa su hermana.
-No… No es sólo un sueño – contestó Caroline mirándose las manos, tratando de cerciorarse de que esta vez si estaba en el mundo real.
-Ya hemos hablado de eso hermana – intervino una voz masculina algo más apartada.
-Vamos Nacho no seas así, ahórrate tu mal despertar y da ejemplo.
-¡Cálla, Zaira! Ser el hermano mayor no me obliga a aguantar esos gemidos nocturnos – dijo Nacho mientras golpeaba la pared con el puño.
-Anda vete a dormir, ya me preocuparé yo de ayudar a nuestra hermana pequeña, bruto – respondió Zaira girándose de nuevo hacia su hermana.
-No es sólo un sueño… Es real, lo mismo todas las noches.
-Mírame, Caroline, ¿acaso existen los dragones? – Preguntó Zaira con una sonrisa.
-Somos un ejemplo viviente hermana, en este mundo hay muchos misterios que escapan a nuestra comprensión… - Dijo Caroline clavando los ojos en su hermana.
Golda escribió:Lo prometido es deuda...dicen.
La historia está muy bien, organizada y clara. Lo tienes casi todo pensado y te lo trabajas, y eso se nota.
El último capítulo me ha gustado. Las luchas estuvieron bien relatadas y ya se va viendo cómo son los que tienen nombre, más allá del antiguo Hunter, venido a menos, y de SC. Me gustó mucho la relación con Escarlata xD.
Que mas decir...sigue así, bulty. Lo estás haciendo bien
PD: Vuelvo para el capítulo 12.
¿Para el 12? Si que te haces de rogar xD.
Muchas gracias por comentar y por leernos. A ver si la trama de Hunter sigue con buen pie y os mantiene enganchados.
Tan corto como interesante el último capítulo. Sé que ya lo sabes, pero genial xD.
Intrigadísimo, y más viendo que el título dice ser de la historia de Tom... ¿qué tiene que ver? xDD, espero que vaya desvelándose poco a poco, y lo dicho, ¡muchísimas ganas de más!
Sobre la historia de Hunter, creo que nada que decir por el momento demasiado importante, sigo la historia al día que cada vez va poniéndose mejor, dicho lo dicho, ganas de más.
EDIT: Ya vamos viendo un poco más de esa esperada historia de Tom, de momento me va gustando, con esa intriga que sueles dejar xD. Me mola el personaje de Tom, tiene su punto, ¿y a dónde se lo llevan? ¿por qué a él? No sé no sé... habrá que esperar el siguiente... xD.
Última edición por Gorgias el Vie Jun 14, 2013 8:03 pm, editado 1 vez en total.
-Claro que sí joven, siga esa senda y tras algunos kilómetros llegará.
-¡Muchas gracias señor! – Contestó mientras empezaba a correr por la senda.
-Recuerda, ¡no abandones la senda!
El joven que acababa de despedirse de aquel señor era Tom, un muchacho alegre y risueño que deseaba ver mundo. Era un joven alto y espigado, pero fuerte y musculoso, su piel era morena, del mismo tono que sus ojos marrones, y su pelo negro azabache era rizado y enmarañado. Vestía una fina camisa de tela blanca y sin mangas, un pantalón corto desgastado, unos zapatos negros y un pañuelo rojo anudado en la muñeca izquierda. También llevaba un cinto donde estaba enganchada la vaina de su espada.
Y ése era todo su equipaje, había decidido emprender un viaje empezando desde cero y tras días de travesía por fin había llegado al que sería su punto de inicio, una gran isla del mar del Norte cuya capital era la Ciudad Gris. Tal era su ilusión que recorrió los primeros kilómetros corriendo sin parar, sin prestar atención a su alrededor, simplemente corría y corría directo hacia Ciudad Gris. No bajaba el ritmo, físicamente no tenía problemas para correr sin descanso largas distancias y el calor que reinaba en aquella isla no era problema, ya que la senda le había conducido a través de un frondoso bosque capaz de rebajar la temperatura varios grados.
El rumor de un río cercano le hizo parar, no le vendría mal hidratarse. Abandonó la senda momentáneamente en busca de agua dulce, atravesó varios arbustos y una zona más frondosa del bosque hasta llegar a una pradera sin árboles de hierba alta. Fue caminando con calma, intentando no arrasar con la vegetación que parecía no haber sido pisada nunca. Una vez superó esa zona y otra más espesa por fin llegó al río. Comprobó el lugar antes de agacharse a beber. El agua bajaba cristalina y tranquila, podían verse los peces jugar en el lecho del río. Ya que nada indicaba que aquel agua no fuera potable, Tom bebió hasta saciarse. Después, sacó su espada y ensartó un pez cercano a la orilla, lo engulló crudo y con espinas. Fue suficiente para él, se levantó, evacuó tras un árbol y buscó un buen lugar donde echarse un rato antes de retomar su camino.
Encontró un gran árbol capaz de darle sombra durante el tiempo que él deseaba descansar, rodeado de una hierba corta y agradable y a una distancia prudencial del río, la suficiente para evitar el riesgo de mojarse y seguir disfrutando del canturreo de sus aguas. Allí se recostó y se permitió echar una cabezada acunado por el suave viento y el canto de algunos pájaros juguetones cercanos. Poco a poco fue entornando los ojos, respirando acompasadamente con el flujo del río, siendo uno más con el entorno. Toda esa paz provocó que Tom se durmiera a pierna suelta sin preocuparse por nada ni nadie. Sin embargo, no estaba solo, al otro lado del río, tras unos matorrales dos hombres le observaban.
-Parece que se ha dormido.
-Esperaremos un poco más, por si acaso.
-No, lanza el gas y cojámoslo ya, no quiero que se nos haga de noche antes de llegar a la ciudad.
-Como quieras…
Una especie de granada salió disparada de los arbustos y calló junto a Tom. Al golpear el suelo comenzó a expulsar un gas rosado que cubrió a Tom momentáneamente. Al disiparse los dos hombres se dejaron ver y cruzaron el río sin preocuparse por ser descubiertos, se aproximaron a Tom y lo levantaron entre ambos. Lo llevaron a cuestas a lo largo de una travesía silenciosa, dejando atrás el río, las praderas verdes y los descampados soleados hasta llegar una zona oscura del bosque. Allí se frenaron ante una especie de carromato, en la parte de atrás metieron a Tom, no sin antes maniatarle con una buena soga. Junto a Tom yacían otros cuerpos también inconscientes, pero la escasa luz de la zona impedía distinguir con claridad a nadie. Los dos hombres montaron en la parte delantera y con un sutil ruido ordenaron a los caballos que comenzaran su marcha. Lentamente abandonaron la zona tupida del bosque hasta alcanzar la senda que conducía a Ciudad Gris. Una vez se incorporaron a la ruta segura, cubrieron la parte de atrás para ocultar la mercancía a los posibles curiosos con una gran tela negra. El suave traqueteo del carromato no alteraba la tranquilidad del camino y la pareja de la parte delantera mantenía la boca cerrada. El cielo comenzaba a adquirir un tono anaranjado y las sombras eran cada vez más alargadas, los pájaros volaban de un lado para otro buscando un buen lugar para dormir, acabando con la tranquilidad del camino. Quizá fueron los pájaros o quizá algún bache del camino, pero al fin Tom se despertó. Abrió sólo un ojo e intentó enfocar, pero la tela no le permitió ver nada, se percató de su situación, maniatado y en un vehículo, lo que le sobresaltó y le llevó a abrir los dos ojos.
-¡Oye! ¿Dónde vamos? – Preguntó Tom incorporándose únicamente con el torso.
-Anda, si se ha levantado uno… - Dijo uno de los hombres con una sonrisa macabra.
-Nos dirigimos a Ciudad Gris – explicó el otro con seriedad.
-Oh, estupendo – sentenció Tom.
Volvió a recostarse y cerró los ojos. En cuestión de segundos volvió a dormirse sin necesidad de gas alguno, cada vez estaba más cerca de su destino.
D Gorgias escribió:Tan corto como interesante el último capítulo. Sé que ya lo sabes, pero genial xD.
Intrigadísimo, y más viendo que el título dice ser de la historia de Tom... ¿qué tiene que ver? xDD, espero que vaya desvelándose poco a poco, y lo dicho, ¡muchísimas ganas de más!
Sobre la historia de Hunter, creo que nada que decir por el momento demasiado importante, sigo la historia al día que cada vez va poniéndose mejor, dicho lo dicho, ganas de más.
A ver cómo saco tiempo para continuar las dos historias de forma equitativa.
Respecto a la relación entre Tom y el capítulo 1 de su historia... Ya se verá. Algún misterio tiene que haber.
-¿Qué pasa? ¿Por qué no da como ganador a Edge ya? – Preguntó Hunter escudriñando la escena incrédulo.
-Fíjate bien, si el supervisor no señala el final es por un motivo básico y elemental… - Dijo SC sin dejar de mirar al supervisor.
-No lo entiendo, ha acabado con los retadores.
-¿Eres estúpido? – Interrumpió Escarlata – Si no ha acabado el combate es que aún queda gente a la que matar.
Hunter se sintió estúpido. Estaba junto a dos grandes asesinos, muy conocidos entre los habitantes de Minasea. No podía permitirse perder ni un segundo, ahora que había logrado un nombre su vida correría más peligro que nunca y tenía que ponerse a la altura de la situación. Rápidamente adopto una postura similar a la de SC, pero no dejó de buscar con la vista aquellos objetivos de los que hablaba la joven pelirroja. Se fijó en los rostros de los que ocupaban los soportales, algunos eran fríos y vacíos, otros temblorosos trataban de mantener la compostura, pero Hunter no veía nada raro. Miró después la parte superior, todos estaban hablando entre ellos como si no pasara nada… Todos menos uno.
-Lo tengo, está ahí, junto a aquel pedestal – susurró Hunter.
-Correcto… A medias – dijo SC sonriendo.
Hunter volvió a mirar al hombre sospechoso, aislado del resto. Antes de que Hunter pudiera seguir analizando sus movimientos el hombre saltó hacia el patio y lanzó un cuchillo hacia la espalda de Edge. El compañero de SC había permanecido inmóvil desde que descubrió que el combate no había terminado, pero en cuanto percibió el sutil silbido del cuchillo cortando el aire se giró y lo frenó con uno de sus puñales al girarse. Su rostro había cambiado, la incertidumbre momentánea que había sentido segundos atrás había desaparecido y ya había localizado a su rival.
-Menudo cobarde… - Dijo mientras se acercaba al cuchillo de su rival que había caído a escasa distancia – No mereces una lucha digna.
El hombre que había lanzado el cuchillo, bastante más mayor que Edge, con la piel escamada y desgastada tras años y años en aquella isla, saltó hacia el patio para comenzar la lucha, pero al llegar al suelo ya cayó desplomado con su propio cuchillo ensartado en la cabeza.
-No era mal cuchillo, muy bueno para un lanzamiento de media distancia – dijo Edge sonriendo tras su tiro acertado.
Se aproximó al cuerpo para extraer el cuchillo cuando otro le pasó rozando la oreja gracias a un ágil movimiento en el momento preciso. Otros dos hombres saltaron al patio y se lanzaron a por Edge. Éste frenó sus acometidas provocando un sinfín de chasquidos metálicos decorados por numerosas chispas. Mientras se defendía buscaba el punto débil en el ataque de sus rivales, impulsó el cuchillo de uno de ellos hacia arriba, clavó su puñal en el pie del otro provocando que se agachara de dolor y en ese momento le degolló, antes de que su otro rival pudiera bajar el arma Edge se giró y le clavó los dos puñales en el pecho.
-Sois escoria, vagad eternamente como los cobardes como fuisteis en vida – sentenció Edge.
Extrajo sus armas y la sangre comenzó a brotar, oscura y caliente, salpicando los brazos de Edge. Mientras el supervisor indicaba su victoria, Edge comenzó a andar hacia Snake limpiando sus cuchillos antes de guardarlos, le dedicó una mirada corta pero intensa antes de pasar por su lado, respondida con una tímida sonrisa por parte de Snake, subió las escaleras y se acercó apartando a la gente hasta alcanzar la posición de Hunter. Stone Cold se levantó y le dio un fuerte abrazo.
-Bien luchado – dijo SC.
-No mejor que tú, camarada – contestó Edge mirando a los ojos a SC.
-¡Oye! – Interrumpió Escarlata separándolos - ¿Por qué él si puede estar tan cariñoso contigo?
-Un buen asesino debe sabes acoplarse a cualquier situación, hay que saber actuar y relacionarse con cualquiera…
-¿Pero por qué con él y no conmigo? – Preguntó ocultando su cara entre las manos.
-No seas tan cargante… No me gusta que actúes así conmigo – dijo SC volviendo a su sitio junto a Edge.
-No actúo de ninguna forma… Eres el único con el que no actúo – susurró Escarlata mientras veía a SC sentarse rodeado de Hunter y Edge. Se dio la vuelta en silencio y se marchó, no sin antes girarse de nuevo para ver una vez más a StoneCold.
Mientras tanto, en el patio los cuerpos sin vida eran retirados entre varios sin nombre y el supervisor volvió a ocupar el centro del patio. Cuando la zona de combate estuvo limpia por fin, lanzó una mirada impaciente a los que esperaban su turno para combatir. El más alto de los tres dio un paso adelante y anunció que sería él el siguiente en luchar. El supervisor hizo un gesto de aprobación mientras el joven se aproximaba al centro del patio, al verle aparecer todos comenzaron a murmurar entusiasmados.
-Esto será interesante.
-¡Qué dices! Este combate no durará ni un minuto, ya lo verás.
-¿Quién en su sano juicio retaría a este tío?
-Oíd, ¿es para tanto ese tío? – Preguntó Hunter al escuchar los comentarios del público.
-¿No has leído nada sobre él? – Contestó Edge con un tono burlón.
-No te rías de Hunter, está en mejores condiciones que tú ahora mismo – respondió SC -. Pues bien, no hay nada mejor que observar el combate para sacar conclusiones, pero sin duda es de necios enfrentarse a alguien como él voluntariamente…
El joven ya había llegado a su posición y esperaba con los brazos cruzados a sus oponentes. El supervisor miró entonces al grupo de retadores y dijo:
-Que se presenten los retadores que aspiran a lograr el nombre de… ¡Pyros!
Joder Anty, que pedazo de historia os habéis montado, me he leído los 7 capítulos de la historia de Hunter y estoy impresionado, has sabido sacar un gran partido al pasado de Hunter, a como obtuvo su nombre, a como se entrenó, etc. Además, la trama engancha, y la manera que tienes de narrar los hechos es muy atrayente, buenas descripciones, escasas faltas de ortografía, batallas impresionantes, y un montón de puntos a favor.
Intentaré leerme las demás historia, esta me ha encantado, así que espero lo mismo de las otras ^^
-¡Despertad! – Gritó una potente voz – En 5 minutos tenéis visita, escoria.
Tom se despertó con el ruido. Se incorporó lentamente y se frotó los ojos, bostezó mientras se estiraba y cuando por fin comenzó a enfocar sólo vio unos barrotes. Se sorprendió, quiso incorporarse para examinarlos pero al querer aproximarse a ellos volvió a caer al suelo. Se giró extrañado en busca del motivo de su caída y lo descubrió, grilletes. Su pie derecho estaba aprisionado por una pieza de metal conectada a la pared opuesta a los barrotes.
Analizó su situación, observó cada detalle del lugar, humedad, poca luz, un retrete ennegrecido, un pequeño agujero que hacía las veces de ventana… No era muy acogedor. Se fijó después en su ropa, había sido reemplazada por un pantalón largo negro y una camisa sin mangas blanca, bastante desgastadas y usadas. Se percató entonces de la ausenta de sus pertenencias, pero antes de que pudiera preguntarse dónde estaban el sonido de un gran portón le sobresaltó.
-¡En pie! Comienza la exposición.
Tom no entendía nada, pero al escuchar el ruido de las cadenas de otras celdas supuso que todo el mundo se estaba incorporando, por tanto decidió hacer lo mismo. Escuchó como unos pasos acompañados de cierto murmullo se acercaban por su derecha. Todo parecía indicar que un grupo se acercaba por un pasillo entre las celdas, seguramente acompañados por antorchas ya que una tibia luz comenzaba a alumbrar la estancia. El grupo de visitantes se iban parando en cada celda, observaba a su inquilino, comentaban algo al respecto y continuaban su marcha. Poco a poco se fueron acercado a la celda de Tom, pero éste no se inmutó, permaneció tranquilo a la espera, ansioso por conocer los rostros de sus captores.
-Y aquí tenemos al prisionero número 55, capturado en el bosque – dijo uno de los hombres que portaba una antorcha.
-Fue encontrado con una espada y parece estar en buenas condiciones físicas – añadió otro -, ¿qué os parece?
-Parece óptimo, no hay más que hablar, llevarlo con Rasheed – dijo otro del grupo mientras se dirigía a la siguiente celda.
No sabía muy bien qué había pasado, pero había superado la prueba. Se sentó de nuevo e intentó pensar mientras jugaba rizándose el pelo, pero no llegó a ninguna conclusión lógica. Antes de que pudiera seguir pensando, la revisión terminó y un par de hombres fornidos se aproximaron a la celda de Tom. El que portaba la antorcha se limitó a observar a Tom sin perder detalle, el otro abrió la celda con una de las numerosas llaves que portaba en el cinto, se aproximó al joven prisionero y le colocó unos grilletes en las manos antes de liberarle de la cadena. Tom colaboró y se incorporó sin rechistar, atravesó el umbral de su celda y se incorporó a una fila que se había formado en el pasillo. Comenzaron a andar en silencio alumbrados por las antorchas de los guardas que los habían liberado, fue una procesión silenciosa y larga, atravesaron una gran puerta de metal, subieron unas escaleras de piedra y fueron separados en diversos grupos repartidos en distintas salas. A Tom le tocó en una sala llamada “V”, junto a otros 9 individuos.
-Tu número será el 55 – dijo el guarda que se encontraba en la puerta de la sala poniéndole una marca en el brazo con tinta a Tom.
Tom pasó sin mediar palabra a la sala, una estancia mejor iluminada que las celdas pero bastante oscura. Se sentó en uno de los dos bancos que había en la sala y esperó. Por el momento se había limitado a hacer lo que debía sin rechistar, pero en cuanto el guarda cerró la puerta dejando a los 10 individuos solos no pudo evitar preguntar:
-Y bien… ¿Qué es todo esto?
-¿Lo… Lo dices en serio? – Respondió un hombre con barba y ojeras que se sentaba a su lado mientras el resto soltaba una carcajada breve y nerviosa.
-Claro, no sé ni cómo he llegado aquí - contestó Tom sonriendo.
-Ay, muchacho, pronto se te borrará la sonrisa de la cara – dijo el hombre de su lado -, hemos sido capturados para entretener a las masas, hemos sido seleccionados para dar un buen espectáculo mientras nos queden fuerzas…. Hemos sido seleccionados para morir – concluyó antes de clavar su mirada en el suelo sin esperanza.
-Chaval – contestó una mujer que se sentaba en el banco del otro lado de la estancia -, estamos en el “Goldenmoon arena”.
Antes de que Tom pudiera responder, la pared opuesta a la puerta comenzó a alzarse dejando entrar la luz del exterior, cálida y cegadora…
Muchas gracias por leernos Movius, encantado de que te guste. Da gusto tener lectores y más si lo descubrís por vuestra cuenta. Intentaremos mantenerte como fiel lector xD.
Cinco fueron los que se presentaron ante el supervisor del combate. Todos ellos con un número inferior al 500. Eran altos, fornidos, rondando la veintena, con las facciones marcadas y la piel gastada por las inclemencias del tiempo que azotaban la isla día sí y día también. Los cinco se aproximaron a la mesa situada a la espalda del supervisor para elegir las armas para el combate, Pyros había dado vía libre al uso de cualquier tipo de arma durante la lucha por su nombre. No dudaron mucho, parecían decididos, uno cogió una espada y un escudo, otro seleccionó dos pistolas, el tercero escogió un látigo, otro eligió dos espadas y el último dos guantes de acero recubiertos por pinchos. Una vez estuvieron preparados volvieron al centro del patio dispuestos a batirse en duelo. Pyros por su parte permaneció inmóvil en su puesto, impaciente, deseando empezar.
-¿Os queda mucho, escoria? – Dijo Pyros mientras se crujía los nudillos.
-¡¿Qué has dicho?! – Respondió el que había cogido el látigo.
-Tranquilo, tranquilo, viejales, sólo me aburría y quería empezar ya – contestó con una ligera sonrisa.
-¡Serás…!
-Tranquilos, muchachos – interrumpió el que había cogido dos espadas -, recordad el plan, no entréis en su juego.
-Anda, ¿era eso? – Añadió Pyros mientras se meneaba el pelo mirando al cielo – Cinco curtidos veteranos de Minasea hacen equipo contra uno de los más temidos asesinos del lugar, un último intento para alcanzar la tan ansiada gloria… Patético – finalizó clavando sus ojos en el que aparentaba ser el cabecilla de todo eso.
-No conseguirás alterarnos – dijo, pese a que todos sus compañeros lucían furiosos sus desarrollados músculos -, además, tampoco es que tú seas muy joven. Y sí, eres de los más temidos, pero sólo son habladurías, nadie te ha visto luchar.
-Nadie de la escoria sin nombre que sigue con vida, eso es correcto.
-Es comprensible que mantengas tu mentira, Pyros, no eres digno de ese nombre – dijo el cabecilla del grupo poniéndose en posición de ataque.
-¡Disfruta de tus últimos segundos de vida! – Exclamó el que había elegido los guantes como arma mientras se lanzaba a por Pyros.
El supervisor tuvo que dar un ágil salto hacia atrás mientras indicaba el inicio del combate, los cinco aspirantes se lanzaron en formación triangular hacia Pyros, los cinco por tierra, en cabeza el que eligió los guantes metálicos, a los lados el del látigo y el de las pistolas, más atrasados los que portaban espadas. Pyros permaneció inmóvil en su posición hasta el último momento, cuando el primero lanzó un derechazo Pyros desapareció de su vista. Los cinco se colocaron rápidamente espalda contra espalda para cubrirse, no conseguían localizar a su objetivo y sus caras reflejaban preocupación e incertidumbre, hasta que un ruido sordo llamó su atención.
-¡Aquí arriba! – Exclamó Pyros mientras apuntaba con las palmas a sus rivales.
Pyros se había colocado sobre sus rivales de un potente y veloz salto, para cuando éstos se percataron ya había preparado su ataque. El ruido sordo provenía de los brazos de Pyros, aquel ruido fue aumentando hasta que dos grandes bocanadas de fuego surgieron de sus manos directas hacia sus enemigos. Todos intentaron esquivarlas, pero el que portaba el látigo no fue suficientemente rápido y las llamas rodearon su cuerpo instantáneamente. Sus compañeros, una vez se pusieron a salvo no daban crédito a lo que veían, su compañero, rudo como el que más, vociferando como un loco unos ruidos inhumanos. Se retorcía en el fango intentando librarse de las llamas, pero era inútil. Poco a poco su voz se fue ahogando en el fuego incesante.
-Estará así un buen rato, ahora que le ha dejado sin oxígeno, mi fuego no se detendrá hasta que acabe con sus huesos – dijo Pyros nada más aterrizar.
-¡Bastardo! – Gritó el de las pistolas - ¡¡Muere!!
Comenzó a disparar a Pyros mientras corría hacia él, pero ninguna bala consiguió acertarle.
-No… No es posible – dijo incrédulo -, nunca fallo un solo tiro…
-No has fallado… Yo lo he esquivado. Tenéis que aprender que jugamos en ligas totalmente distintas.
El de las dos espadas atacó en ese momento por la espalda a Pyros, pero éste lo esquivó con un simple movimiento y agarró la cara de su rival.
-No tenéis remedio… ¡Fire Kiss! – Exclamó Pyros mientras una gran llama aparecía envolviendo el rostro de su rival.
Inmediatamente lo soltó, dejándolo en el suelo agonizando, y se lanzó hacia el pistolero. Súbitamente apareció ante él y con dos rápidas patadas lo desarmó.
-Me encanta ver como perdéis vuestra pose de machitos cuando oléis la muerte – dijo Pyros con una gran sonrisa - ¡Shigan! -introdujo su dedo índice en la frente del pistolero acabando con su vida instantáneamente, extrajo su dedo y se giró – Sólo quedáis dos, ¿a qué esperáis?
Ha sido un buen capítulo, una batalla para demostrar de qué están hechos los que tienen un nombre en la Isla de Minasea que después de la derrota de Hunter tenía ganas de ver otro combate de alguien con nombre.
Ese Pyros es un chulillo xD, pero la verdad es que me gusta como personaje, tiene buenas habilidades para la lucha, entre las cuales hemos podido comprobar que es capaz de utilizar ataques envueltos en fuego y el Shigan.
Pero me surge una pequeña duda sobre este personaje, ¿de dónde mierda saca el fuego? xDD
EDIT: Respecto a mi pregunta, se me ha ocurrido la descabellada idea de que Pyros tenga la fruta Mera Mera, me he releído los capítulos anteriores, y en uno de ellos se menciona que una de las pocas personas que posee una Akuma no mi en la isla es uno de los que tiene nombre, así que parece una opción válida.
-Es increíble… - soltó Hunter al ver la facilidad de Pyros para acabar con tres de sus rivales sin despeinarse.
-Sin duda es de lo mejorcito de la isla, mejor incluso que tú, ¿no crees SC? – Preguntó Edge con una sonrisa de oreja a oreja.
-No me tires de la lengua, Edge – respondió sin dejar de observar el combate -. Hunter, ¿qué podrías decirme sobre su estilo de combate?
-Bueno – carraspeó mientras se colocaba recto imitando la postura de SC -, es sin duda capaz de practicar el “Rokushiki”, también conocido como las 6 artes.
-Buen ojo, chaval – dijo Edge rodeando a Hunter con el brazo -. Aunque eso era fácil de detectar, utilizar tu dedo como una pistola no es algo muy común.
-Ya, sin duda el Shigan es la prueba final, pero lo descubrí mucho antes – comenzó a explicar Hunter mientras Edge retiraba su brazo -. Nada más empezar el combate ha utilizado la primera técnica del Rokushiki, la conocida como Geppou, pudiendo así elevarse y permanecer en el aire sobre sus rivales.
-Anda, muy buen ojo, los patanes que retaron a Pyros no fueron capaces de verlo – añadió Edge.
-La tercera técnica, tras Shigan y Geppou – prosiguió Hunter -, ha sido la conocida como Soru, permitiéndole moverse más rápido que el ojo de sus rivales.
-¡Excelente! – Exclamó Edge – Sin duda no te equivocabas con el nuevo, SC. ¿Ha aprobado tu examen?
-No del todo – respondió SC impasible -, ¿qué pasa con el fuego?
-Bueno… Eso es lo más complicado – dijo Hunter torciendo el gesto -. Sin duda ha mostrado técnicas de alto nivel, ya que no es nada fácil dominar cualquier técnica del Rokushiki, pero lanzar fuego no está dentro de este arte marcial… Tampoco parece ser una habilidad derivada de una fruta, sus manos no se han transformado en fuego al lanzarlo y además antes de expulsar la llamarada se puede apreciar un ruido sordo… Tiene que ser algún tipo de fuego artificial.
-Respuesta válida, aprobado – dijo StoneCold sonriendo, pero sin dejar de mirar el combate -. Ahora observa el final, estos combates te serán útiles.
Los tres se centraron en el patio central de nuevo. Allí, Pyros se limpiaba el índice, bañado por la sangre de su tercera víctima del día. Sólo quedaban en pie dos de los cinco retadores, el que iba armado con dos guantes de acero y el que portaba un escudo y una espada. Sus rostros reflejaban miedo e incredulidad, tras semanas planificando su estrategia su plan había sido reducido a cenizas en unos segundos, el supuesto fantasma Pyros resultaba ser todo lo que los rumores decían y más y por si fuera poco sólo quedaban dos de ellos. El más capaz era el que portaba el escudo, miró disimuladamente a su compañero con la intención de comunicarle algo, pero el otro retador fue más impulsivo. Salió corriendo hacia Pyros como una exhalación, cuando estuvo cerca comenzó a cargar su golpe dejando el puño derecho atrás.
-¡Espera! – Gritó su compañero mientras salía detrás para ayudarlo.
-Vaya… Un ataque directo, ¡comprobemos tu fuerza! – Exclamó Pyros abriendo los brazos dispuesto a recibir el golpe.
-¡Tu soberbia te costará la vida! – Vociferó el retador de los guantes de acero mientras alcanzaba la posición de Pyros.
-Quizá… - Susurró Pyros con una sonrisa - ¡Tekkai!
En ese momento el retador lanzó su puño hasta impactar en el rostro de Pyros, pero éste ni se inmutó. Cuando el retador retiró su puño sorprendido Pyros hizo un rápido movimiento, hundió su índice en la garganta de su rival con la misma técnica que usó para acabar con el anterior. De un rodillazo en el estómago lo lanzó contra el último de los retadores frenando su acometida.
-¡No! ¡Tío, aguanta! – Gritaba el retador del escudo mientras intentaba frenar la sangre que brotaba por el cuello de su compañero, consciente de que sus opciones de sobrevivir se verían reducidas si luchaba solo.
-Es inútil, lo único que puedes hacer es acortar su sufrimiento, déjame a mí si quieres…
-¡Monstruo! – Exclamó con lágrimas de rabia en los ojos – Yo te vengaré compañero – añadió mientras clavaba su espada en el pecho del moribundo.
-Bueno, no eres tan nenaza como parecías – dijo Pyros con sorna.
-¡Maldito! – Gritó como un loco el último retador con vida mientras se lanzaba a por Pyros.
Nada más comenzar su acometida tuvo que frenar y ocultarse tras su escudo, puesto que Pyros lanzó una lengua de fuego directa hacia él. El escudo comenzó a arder y tuvo que deshacerse de él de inmediato, cuando quiso reemprender la acometida sólo con la espada recibió un directo en el estómago por parte de Pyros que le forzó a doblarse, fue agarrado por la nuca y recibió un rodillazo en el rostro que le hizo recuperar la verticalidad momentáneamente. Cuando abrió el único ojo capaz de ver algo, ya que el otro había recibido el rodillazo de forma directa, sólo pudo ver a Pyros apuntándole con el puño cerrado. Notaba la sangre latiendo en la cabeza, las diversas hemorragias internas que tenía le habían dejado bastante alelado y casi no pudo distinguir las palabras que Pyros le dedicó antes de abrir la palma de su mano y que una gran llama envolviese su cuerpo.
Pyros continuó lanzando fuego para consumir el cuerpo de forma rápida esta vez. El combate había terminado.
Lo primero, disculpas a mis dos editores, no he podido hacer lo que os dije. He estado pocho y la cabeza no me daba para lo otro que iba a hacer.
Respecto al capítulo, ya queda poco para que acaben estas luchas, a ver qué pasa con los dos restantes.
LOOOL he aparcado momentáneamente la historia de Hunter para ponerme con la de Tom... y es soberbia xDD. La idea del coliseo/circo me cautiva, estoy impaciente por ver el próximo capítulo. Aún así, se me ha quedado algo sin explicar, no en la historia, sino en sus propios orígenes... ¿cómo evitó Tom la explosión en su casa y se embarcó? (You know what I mean...)
La historia de Hunter, en fin, la llevo bastante desactualizada (ando por el 5...) pero ñeh, la retomaré enseguida.