Tarde, pero a tiempo
Episodio 790: “Cielo y Tierra”
CAPITULO
EL RESURGIR DEL HÉROE
Gatz narra la venida del Héroe, y sus nakamas, aliados, amigos y ciudadanos se alegran enormemente, viendo de nuevo un hilo para la esperanza.
Doflamingo señala la teatralidad y grandilocuencia de la entrada de Lucy y que su Haki debe estar bajo mínimos, ya que está exhausto y apenas se mantiene en pie. Eso es algo también valido para él, en las mismas condiciones, teniendo que valerse de su habilidad despertada para generar hilos adicionales (aparte de verse obligado, ya que el Gear Fourth lo tenía contra las cuerdas y tenía que recurrir a lo mejorcito de su arsenal; teniendo más edad y experiencia, era de esperar).
MAREJADA TRAICIONERA
De hecho, comienza su ataque de manera traicionera usando los mismos, pillando a Luffy desprevenido y golpeándole de lleno en el torso, desequilibrándole.
Ante la sorpresa nuestro héroe no pudo activar su Haki con rasgos de observación y se lo comió de lleno, algo que también iba a ocurrirle a Rebecca por estar preocupada por el devenir de Luffy, y de no ser por la intervención de Law y su “Shambles” hubiera corrido esa misma suerte.
Doflamingo entiende al fin que Law debe de estar por el lugar merodeando, explicándose por tanto la llegada in extremis de Luffy de hace unos segundos, pero en su estado no puede más que disfrutar del espectáculo que le va a mostrar.
Con su “Ever White” convierte todo el terreno en una maraña de hilos que ondean cómo si de un mar en marejada se tratara; de ahí la lectura del propio kanji. Luffy está completamente vendido y Gatz y Rebecca ven cómo nuestro amigo corre serio peligro.
Si la ofensiva no era ya de por sí claramente alevosa, unas hebras de hilo sostienen a Luffy mientras Doflamingo prepara uno de sus ataques supremos. Dicho ataque consiste en mil filamentos en espículas a modo de flechas que son lanzadas emulando el aleteo de un pájaro (por algo es el “Rey de los Pájaros”)
Luffy intenta evitar ser ensartado utilizando Haki con rasgos de armamento, pero al estar cansado no consigue detenerlas todas y recibe unos cuantos impactos. Doflamingo se mofa de él, ya que supuestamente había recuperado su Haki.
Luffy resulta estampado contra la Meseta de Palacio de la misma forma que estampó a Doflamingo anteriormente con su Leo Bazooka, pagándole con su misma moneda. A diferencia de lo acaecido con Luffy, Doflamingo si consigue rematar la faena y ataca a Luffy con saña desde esa inmovilización momentánea.
Rebecca está enormemente preocupada por su benefactor y la gente se pregunta a lo lejos si esa humareda que observan y el impacto que han oído es obra de Lucy y su Coup de Grace.
La Birdcage no ha desaparecido y Sai le pide a Lucy que se dé prisa. Abdullah y Jeet se encuentran empujando, por lo que descendieron conjuntamente con el grupo de luchadores y permanecieron off screen o han bajado hace poco.
¿ESTÁ TODO BAJO CONTROL?
Doflamingo con su poder controla el cuerpo de un malherido Luffy. Mientras lo atrae para sí, señalando su tenacidad y pensando en una manera sádica para acabar con su vida con la que se deleite, Luffy recuerda pasajes de su entrenamiento con Rayleigh (de una manera similar a cuando Zoro recordó la conversación con su maestro tras su victoria frente a Pica).
Tito Ray se ríe al ver cómo Luffy sobrevivió de milagro tras luchar contra un gigantesco monstruo. Ni siquiera le sirvió el Kong Gun del que estaba tan orgulloso, resultando totalmente inefectivo. Ray comenta que debe de hallar otra manera distinta para afrontar los peligros, ya que el Gear Fourth supone una carga adversa para el cuerpo.
Rayleigh no tiene por qué conocer la Gomu Gomu no mi de antemano (la teoría de que Roger la tuviera sin descartarla del todo tiene serias lagunas), sencillamente que viendo los efectos adversos al ser testigo durante ese periodo este debe encontrar otra forma de mejorarlo (sin efectos secundarios) o encontrar otro gear; al menos podría sugerirse.
Doflamingo dice que de no haber sido por su entrada en escena, siendo todos aquellos habitantes de su jaula imaginaria controlados dócilmente, ningún genocidio se hubiera producido. Dichas palabras enervan a Luffy, el cual está harto de oírlas.
Mientras, el Domo Real está siendo rebanado (junto al Coliseo), y Zoro le pide a su capitán que se apresure.
Cómo era de esperar, por Doflamingo también, Luffy entra en Gear Fourth, pero lo que sí que no esperaba el villano era que los hilos que controlaban a su rival fueran cortados con tanta facilidad, aunque llega a la conclusión (autoengañándose) de que este debe hacer sido su último estertor, su último esfuerzo, mientras ve cómo asciende hacia los cielos y comenta cuantos segundos podrá aguantar en dicho estado.
VINDICACIÓN CELESTIAL
Doflamingo emprende el vuelo junto a sus hilos despertados y alaba las agallas de Luffy al retarle a él, el Yakhsa Celestial, a una batalla aérea, deseoso además por ver ese golpe definitivo que todo el mundo cacarea. Todo esto ante el estupor del narrador y los espectadores.
Que alguien se alce por encima suya es algo que no puede soportar, sobre todo si tiene una existencia mundana a diferencia de alguien como él de tan noble linaje, de tan alta cuna.
Recordando a todos aquellos que han sufrido por culpa de Doflamingo (Rebecca y los gladiadores prisioneros, los olvidados de Dressrosa convertidos en juguetes, los esclavizados Tontatta… y sin dejar de lado a gente cómo Dold o Bellamy), Luffy le dice a Doflamingo que este ha querido tener a todos sobre la palma de su mano, manipulándolos a su voluntad, y esto es algo que le pone enfermo y no puede soportar de ninguna de las maneras. Esto volvía el lugar un sitio sofocante, desesperante y agobiante para sus habitantes, algo contrario a su concepto de libertad.
Dofla contesta que debe culpar de ello a su sangre, ya que todos ellos merecen estar por debajo suya y obedecer sus designios, por la diferencia entre la sangre azul y la sangre roja, la divinidad y la mundanidad. Él es diferente al resto de basura humana, al contrario que rezaba su padre, odiando este asunto por partida doble.
Luffy replica que va a patearle el trasero y se marchará del lugar. Doflamingo le dice al jovenzuelo que lo intente su puede, mientras crea una malla de araña para defenderse del Gear Fourth.
Luffy también emplea una contramedida e infla sus huesos con Gear Third, lo que incrementará la potencia y dureza del golpe. Alguno decía que el Haki de Doflamingo puede ser superior al de Luffy o igualarlo, pero no es lo único a tener en cuenta, ya que la fuerza muscular también cuenta (y Luffy la ha incrementado en el G4 y ahora al sumarle el G3).
Doflamingo ve que no le queda otra salida para frenar a esta bestia salvaje que matándola, por lo que ataca con una hilera de 16 hilos sagrados, conformando su ataque supremo: God Thread. Doflamingo ha tomado las medidas pertinentes buscando una manera de protegerse mientras usa un ataque mortal de necesidad. Lo está dando todo.
Luffy lanza su King Kong Gun, el cual destruye los hilos sagrados, agujerea la telaraña y golpea de lleno a Doflamingo, recibiendo un impacto tremendo. Es tan colosal que parte una enorme masa de terreno por la mitad en su descenso, donde se encontraba lo que quedaba de ciudad, levantándolo y abriendo una abertura hacia las profundidades, hacía los infiernos, de donde Doflamingo siempre quiso escapar.
Del Cielo ha pasado a los Infiernos que merece habitar.
Law recuerda las palabras de Corazon, en las que los D. son los enemigos ancestrales de los Dioses, por lo que están destinados a enfrentarse inevitablemente. Los D. quieren hacer justicia por la masacre cometida por los Tenryuubito en el siglo Vacío, hacía las gentes que habitan la tierra.
Este capítulo no ha incidido demasiado en la escala de dramatismo y angustia de los ciudadanos, aunque ha sido patente durante muchos capítulos, no ha llegado a su estadío clímax. Aunque nos lo podemos imaginar, sería bueno ver en los capítulos sucesivos cómo la Jaula se va deshaciendo y la gente va reaccionando y estallando en júbilo, por lo que puede representarse todavía.
Con los efectos de rayas podría parecer que la Jaula ha desaparecido en ese preciso instante, pero se oculta, por lo que todavía podría seguir en píe.
OTROS TEMAS
ASÍ EN EL CIELO CÓMO EN LA TIERRA
Los Tenryuubito aka Dragones Celestiales se han alzado cómo los Dioses que rigen desde los cielos el destino de los habitantes del Mundo. Se consideran de un linaje divino, por lo que el resto de seres están supeditados y plegados a sus designios, los cuales no merecen ni los mismos derechos ni obligaciones, ni la misma consideración.
Para hacer más patente esa condición de Supremacía, han elegido cómo Paraíso Mariejoa, en las alturas del Mundo, quedando todos los países del Mundo geográficamente por debajo de la misma. Aparte, se ha buscado que esté situada en el centro del Mundo para enfatizar aún más lo importante y sacro del lugar.
El resto de los habitantes del Mundo son gente mundana (valga la redundancia), habitantes de la tierra que hay que sufrir y trabajar, en la que sobrevivir y en donde preparar las ofrendas y las plegarias para sus acomodados dioses.
Estos Dioses no son para nada misericordiosos, sino todo lo contrario. Se han alejado del pueblo con el que no quieren cuentas nada más que para utilizarlos para servirles y alimentarlos, sin ofrecer nada a cambio, solo la salvación ante su furia si no se satisfacen sus deseos. De hecho hasta los odian, considerándolos basura y no queriendo compartir el mismo aire que respiran. No les preocupa para nada lo que les ocurra, no velaran y cuidarán de ellos, no dudando incluso en matarlos por cualquier tontería (algo propio de una mente enferma y corrompida).
El pueblo llano no les obedece en búsqueda de una Esperanza, un Paraíso en el que ser dichosos por toda la eternidad, sino por temor, para sobrevivir y no ser desterrados a los más profundos abismos.
Antes del alzamiento de estos Dioses Impíos, existía una Civilización idílica a la par que poderosa que a pesar de poder haber tomado ese mismo camino hacia los Cielos, escogió permanecer en la Tierra y cuidar de todos los seres y habitantes de la misma.
Aquella civilización era la Civilización de los D., cuya voluntad sigue vigente, que acogía en su seno a seres de todas razas y establecía relaciones con todas aquellas etnias desgajadas ayudándoles a subsistir. Con ellos existía la paz y no había miedo y egoísmo sino esperanza, convivencia y generosidad.
Por ejemplo, sabemos que miembros de la raza de los Gigantes formaban parte de dicha civilización, por Jaguar D. Saúl, y conocemos que tenían relaciones de profunda hermandad con la Tribu de los Shandias, los cuales protegieron con su vida el Ponegryph de Shandora durante el vacío de la historia (para evitar que destruyeran la historia verdadera), o con la de los Gyojin y Ningyo, cuando Joy Boy estableció la promesa con la Princesa Ningyo de aquella época de ayudarles a ascender a la superficie y disfrutar de los ratos del Sol, promesa que no pudo cumplir seguramente por aquel genocidio producido por los 20 reinos, o la persecución de su linaje una vez conformado el Gobierno Mundial.
Teniendo sus propios problemas, siendo incluso perseguidos, eran altruistas y ayudaban a todos aquellos que cómo ellos tenía una existencia terrenal. Todos somos hijos de la madre Tierra.
Ese espíritu no se ha perdido y sigue presente en la conciencia colectiva de sus integrantes, cómo un vestigio grabado a fuego en su propia genética. Lo mismo ocurre con los descendientes de aquellos Dioses, sabedores de su crimen, por lo que ambos están destinados a enfrentarse, son enemigos ancestrales.
Al igual que ocurrió en la Mitología Griega, la Madre Tierra tiene que expulsar de su seno al Cielo para que sus hijos puedan subsistir.
El mejor exponente de que esta voluntad sigue vigente la encontramos en el propio Luffy (aunque lo observamos en todos y cada uno de sus integrantes, incluso el propio Law). Luffy tiene el deseo de convertirse en el Rey de los Piratas, cómo un anhelo de libertad, libertad que se perdió cuando los Tenryuubito se alzaron con el poder y expulsaron a la Civilización antigua.
Aun pudiendo verse empujado por su condición ancestral, Luffy tiene su propia aventura y camino que seguir, su propia ambición. A pesar de esto, en todos y cada uno de los lugares en los que ha desembarcado ha aparcado momentáneamente sus objetivos en pos de ayudar a los necesitados, a los que sufren una injusticia, sea cual sea su naturaleza.
En Dressrosa el objetivo inicial era destruir la Factoría de SMILE para enfrentar a Kaido y a Doflamingo, pero tras ver lo sufrido por Rebecca y los gladiadores prisioneros, los Olvidados de Dressrosa convertidos en Juguete, los Esclavizados Tontatta, la Familia Real… y lo visto en figuras individuales cómo Bellamy, Luffy decide (fundamentalmente por Rebecca en primera instancia), patearle el trasero a Doflamingo y liberar este país de su Tiranía antes de marcharse, dejando de lado ese plan inicial por otro que consideraban más justo.
Y todos aquellos que siguen su senda, aun no siendo parte de dicho linaje, se han visto influenciados por su manera de ver y hacer las cosas, quizás por estar en la misma “onda”, por ser considerados unos iguales (Franky por ejemplo quiso por sí mismo incumplir el Plan inicial con tal de ayudar a los Tontatta, Kyros y Rebecca)
Luego con Doflamingo y Dressrosa observamos en pequeña escala lo que ocurre con los Tenryuubito y el Mundo, con sede en Mariejoa. Quieren tener a todos sobre la palma de su mano, para manipularlos, controlarlos y beneficiarse de todos ellos, consiguiéndolo en mayor o menor medida aprovechándose de los más desfavorecidos.
Así, en Dressrosa, tenemos una pequeña muestra de lo que sucederá en un futuro, una antesala, dando un pequeño adelanto de lo que es la guerra definitiva entre los Tenryuubito y los D., incurriendo además en multitud de comparativas, metáforas y alegorías.
Luffy ha ascendido a los cielos, territorio que domina Doflamingo, haciendo hincapié en su linaje celestial, en su alta cuna. De hecho, no soporta que alguien con una sangre inferior se alce por encima suya, es una blasfemia.
Luffy es el representante de la Tierra en el Cielo y cómo tal debe de expulsar del mismo a aquel que se han alzado cómo una divinidad, pero que nunca recaló en el grueso de la gente, aquella que sufre, sino que se aprovechó de todos ellos por su egoísmo personal.
La telaraña tejida desde las alturas, en la que sus víctimas quedaban atrapadas, queda completamente desbaratada por Luffy, enviando a Doflamingo a continuación a las profundidades, a los infiernos, un lugar al que pertenece por su condición diabólica y del que no debería haber salido cómo Carisma del Mal y pez gordo de los bajos fondos y el Mercado Negro.
Para Doflamingo era una farsa la entrada teatral de Luffy, cuando lo que en verdad era una farsa era el reino ficticio que había creado. Una aparente luminosidad ocultaba una tenebrosa realidad valiéndose de oscuras artes, al igual que ocurre cuando lo hacemos extensible al Gobierno Mundial, que bajo su aparente salvaguarda del mundo, la divinidad de los Tenryuubito, ocultan una mentira, una masacre que cometieron en el Siglo Vacío con la Antigua Civilización, y siguen maltratando al resto por puro egoísmo.
Y es ahí cuando entra en escena el Dragón Telúrico, sin alas, el cual sacando sus garras quiere desenmascarar y expulsar a los Dragones Celestes, acabando con su tiranía y volviendo a instaurar la paz, la libertad y la solidaridad con una bocanada de aire nuevo.
Tanto en el Cielo cómo en la Tierra tendrá lugar el enfrentamiento supremo y se hará extensible al propio Mar. De allí de donde surgió la vida, surgirá la estela que cambiará el destino del Mundo.
EL QUE POR SU EGOÍSMO ROMPIÓ EL HILO DE LA ARAÑA
Doflamingo ha recogido unas cuantas referencias hinduistas, fundamentalmente en su epíteto de Ten Yakhsa, pero también otras budistas, cómo es el tener todo sobre la Palma de su mano.
En este capítulo Doflamingo habla de 16 hilos divinos, número que para nada parece casual.
Puede que haga referencia a los 16 Preceptos del Soto Zen para convertirse en Bodhisattva, es decir, aquellos que siguen el camino de Buda para llegar a la iluminación suprema, no sólo en beneficio propio, sino en el de la colectividad.
https://en.wikipedia.org/wiki/Bodhisattva_Precepts
Doflamingo desea alcanzar la iluminación suprema, la divinidad, al querer con sus artes desbancar a los Tenryuubitos y ocupar el puesto que cree merecer, pero no lo hace por el bien de una colectividad, sino por el suyo propio (salvando a su Familia, pero nunca serán considerados un igual y no lo hace por su bien).
También puede hacer referencia a los Dieciséis Ahrat, populares en el Budismo Zen, que según la tradición son aquellos que han conseguido la suprema iluminación, alcanzando el Nirvana, o que si bien andan en la senda marcada por Buda, no se han acercado todavía a su grandeza.
https://en.wikipedia.org/wiki/Sixteen_Arhats
En ambos casos, se hace referencia a la suprema iluminación que se pretende alcanzar, la divinidad suprema, algo que Doflamingo anhela.
En el Videojuego Asura’s Wrath, existe una Araña Dorada que al final resulta ser el Dios Chakravartin.
El Chakravartin es un antiguo término indio para definir al Regente Universal Ideal, aquel que mueve los hilos, los engranajes
https://en.wikipedia.org/wiki/Chakravartin
Doflamingo mueve los hilos, y pretende hacerlo más allá de Dressrosa y se mueve de sus sucias artes y tres cartas para controlar los engranajes que mueven el Mundo, para convertirse en el líder del Mundo usurpando la poltrona al resto de Tenryuubito.
La referencia de esta araña viene seguramente por la historia anónima Hindú “Hilo de Plata, Hilo de Araña”.
En dicha historia, Buda caminaba por el Paraíso merodeando cerca de un Lago rodeado por flores de Loto. Al acercarse al mismo, vio reflejado en sus cristalinas aguas el Naraka (el Infierno), y concretamente a un individuo llamado Kantaka, el cual estaba sufriendo lo indecible.
Buda se apiadó de él, pues a pesar de ser un ladronzuelo y llevar una vida depravada, sentía compasión por todo aquel que al menos una vez había realizado una buena acción en su vida. La buena acción fue no pisar a una araña aun teniendo el deseo inicial de hacerlo, pensando el propio Buda que tal generoso gesto denotaba la existencia de un espíritu noble.
Para ayudarle, Buda lanzó un hilo de araña al Lago que conectaba con los infiernos. Kantaka nada más verlo pensó que se trataba de una cuerda de plata, pero luego se dijo que debía de tratarse de un hilo de araña. A pesar de tener ese pensamiento dubitativo, se aferró al hilo y comenzó a escalarlo.
A mitad del camino, observó cómo arriba se encontraba una luz que quería alcanzar fuera cómo fuera, pero al mirar hacia abajo vio cómo un montón de gente proveniente de los infiernos iba pisándole los talones aferrada al hilo.
El pánico le invadió de inmediato ya que pensó que la cuerda no sería capaz de aguantar el peso de todos ellos y volverían a caer en los infiernos.
Al maldecirlos a todos ellos, diciendo que deberían quedarse en el infierno y no seguirle, el hilo de araña se rompió a la altura de sus manos y todos cayeron de nuevo al inframundo.
Buda continúo su paseo con un gesto afligido en su rostro. Por su despiadado y mezquino corazón, por su egoísmo al querer salir sólo del Infierno, Kantaka obtuvo un castigo más que merecido.
http://www.ciudadseva.com/textos/cuento ... _arana.htm
Doflamingo se valía de sus hilos de araña para alcanzar el Paraíso (su objetivo supremo, desbancar a los Tenryuubito), el Cielo, y en este caso por su ascenso casi vertical bien parecía que lo escalaba de forma parecida a Kantaka.
Doflamingo era un Pirata antes de llegar a Dressrosa, un criminal, pero la buena acción de detener la locura del Rey Riku le sirvió para ganarse el respeto de la gente, creyéndolo poseedor de un espíritu noble. Pero la realidad es que ocultaba un corazón mezquino, engañando a la gente a fin de lograr sus objetivos egoístas.
Estaba en manos de Doflamingo salvar a la gente del Infierno, pero los avocó al mismo por sus malos actos. Con él lo vivían continuamente, aunque no lo vieran, y ahora todo les fue desvelado.
Al final todos estos empujaron a Doflamingo al infierno, puesto que nunca se apiadó de ellos y los maldijo y despreció tratándolos cómo basura. Fu esto lo que logró el representante de todos ellos al cortar los hilos que emanaban de sus manos y devolviéndole al lugar en donde merecía estar.
Cómo ya mencionamos en referencias anteriores, Luffy en Gear Fourth está basado en las Estatuas Nio, los cuales eran dos guardianes encolerizados de Buda. Fue el propio Buda de manos de uno de sus guardianes el que castigó a Doflamingo por su egoísmo y mezquindad y cortó los hilos que le llevaban hacia el Paraíso.
https://en.wikipedia.org/wiki/Nio