Shiza escribió:
La verdad es que está serie no respeta nada a los personajes del cómic. Lo de Adrian tirándose pedos en el juicio, Laurie con el apellido de su padre y volviéndose retrasada cuando la esposa de Crawford le da cuatro veces al botón que activa la trampilla del suelo, Manhattan rallando con lo de cómo percibe él el tiempo... Pero quitando eso, la verdad que es brutal la manera en la que está hilado todo.
Yo entiendo perfectamente al personaje de Laurie. Tenéis suerte de no saber por qué alguien adoptaría un apellido con el que hasta ahora no se identificaba, que representa a una persona que supuso un trauma en su vida. Vemos errores porque queremos calcar el cómic con papel de cebolla y no comprendemos la realidad más allá. El personaje no está cambiado, el personaje ha cambiado; no es el mismo porque han pasado como 30 años y entre medias ha sufrido, cómo no. Que lleve el nombre de su padre nos indica varias cosas: que se ha reconciliado con los demonios de su pasado, aceptándose como lo que es, el retoño fruto de una violación. Ella es hija de Blake y este es su padre, negarlo sería una forma de negarse a sí misma. Y al mismo tiempo, nos indica que "la semilla es fuerte", es decir, una parte de ella va a estar condicionada por su pasado, por su túnel. Que por mucho que ella sea dueña de su vida de algún modo somossomos de donde venimos. Destino y legado, los dos temas de la serie explicados con un nombre. Casi nada.
El único fallo del personaje de Laurie es que siendo ella tan independiente y desconfiada, acude donde la mujer del Sherif para revelarle la conspiración. Ella nos asegura que saber que Judd estaba en el ajo le hizo preguntarse quién más lo estaría, centrando sus sospechas en Keene. Ese es el único fallo porque ningún personaje como Laurie confiaría en la mujer sabiendo que su marido es un racista despreciable. Es incluso naive y Laurie no es así.
Por la tarde veo el finale.