Durante una asignación interna en Ennies Lobby, accedí -por medios que no detallaré- a un conjunto de documentos altamente restringidos. No solo se trata de archivos olvidados o de historias antiguas… Son recientes, urgentes, y forman parte de una iniciativa ya en movimiento. El proyecto, si sigue su curso, alterará el equilibrio entre las potencias, y los más afectados no serán los altos mandos, sino los navegantes que rehúsan arrodillarse.
Las referencias son claras, aunque algunas aún cifradas: Bases flotantes en zonas inexploradas del Calm Belt, experimentos no humanos y menciones inquietantes a tecnologías que no deberían estar al alcance del Gobierno Mundial. Hay textos que hacen referencia a enclaves desaparecidos, a tratos bajo la mesa entre figuras del gobierno y facciones no tan oficiales, e incluso a ciertos movimientos relacionados con el Nuevo Mundo y nombres que no deberían estar escritos… pero lo están. Curiosamente, algunos de esos nombres coinciden con algún que otro pirata que he visto por estos lares.
No vengo a chantajear ni a intimidar, pero sé reconocer cuando el tablero está por cambiar, y esta vez las piezas no se mueven solo en Marie Geoise. Lo que poseo puede advertiros, protegeros o incluso ofreceros una ventaja en las aguas que se avecinan. No soy un traidor pero tampoco un iluso. La información vale más que un tesoro enterrado y algunos están dispuestos a pagar con algo más que berries… pero hoy haré una excepción.
Tomad lo que os sirva, ignorad lo que no comprendáis, pero no digáis que nadie os avisó.

- Spoiler: Mostrar
Un oficial que aprendió a escuchar al mar antes que a sus superiores.







































