Dios santo es que cuanto más pienso en esto, más se carga el esquema que perfectamente tenía montado Oda.
-El gobierno necesita la mother flame... ok... para qué? Que lleváis haciendo 800 años? Osea que sois un sistema que controla un planeta, con la capacidad de borrar islas del mapa apretando un caracol, para luego evadir toda revuelta pública a base de manipular el flujo de información pública. Si no llega eso hay una sociedad de asesinos capaz de librarse objetivos con un dedo. Y lo mejor, un super señor del mal inmortal que puede ir a cualquier punto del planeta y convertir a sus enemigos en esclavos de su voluntad.
Todo esto sin una oposición real hasta hace 20 años... PERO A QUE COÑO ANDABAIS? Y sobre todo, que coño más queréis?
Luego tenemos la relación Imu-Nika Gobierno-Luffy.
Os aparece el niño con el mismo sombrero que le visteis a uno de los mayores agitadores de la historia, apadrinado por el portador del sombrero anterior que era el protegee de dicho agitador. El sombrerete de marras lo tenéis criogenizado como top secret, por ser el símbolo del ancestral enemigo profetizado a volver, curiosamente con el puto apellido D que tiene el nuevo novato.
El nuevo novato tiene la esquiva fruta del enemigo ancestral tan temido, dada por el segundo portador del sombrero tras robarla de un buque top secret.
El chaval de marras es famoso porque es el puñetero nieto de una leyenda de la marina, y del terrorista y enemigo del gobierno actual number 1.
El chaval sale al mar y se dedica a destruir el sistema de poder y las 3 bases pináculo del gobierno.
Y NO SALTA TODAS LAS PUTAS ALARMAS
Imu al segundo de que Luffy le salte los dientes a Cocodrilo no junta a los viejales y dice: Caballeros, prioridades.
No, dicen: Pues 100 milloncetes.
Que parece mucho hasta que te das cuenta de que el hermano de Caribou con la iguana en el colodrillo, vale más.
Esto como se come? Cómo me tengo que creer que después de que el chaval D, con el sombrero de cada uno de los enemigos top del gobierno y la fruta de la profecía, os reviente la segunda base gubernalmental y al segundo sichibukai, impere la lógica de: No pero Kid vale más, que ataca a civiles.
Bitch! Tú atacas civiles! Tenéis cada 4 años las Olimpiadas de matar civiles!
Ironicamente Luffy ha actuado más como Nika el guerrero de la liberación cuando la figura de Nika el guerrero de la liberación y Joy Boy
no estaban en la cabeza de Oda.
En el East Blue, el Luffy de 300 millones les tumba a dos sichis, le zurra a nobles mundiales, libera esclavos, ataca las 3 sedes gubernamentales, se lleva a la clave de las bombas atómicas y al carpintero de los planos para el barco dispara bombas atómicas.
Y por lo que sea Imu está sentado en su silla mirando para las mariposas, mientras esto pasa. Y sus 5 heraldos demoniacos tienen como baremo que Oven el hijo de Big Mom que se calienta, supone una amenaza al mismo precio.
Y en el nuevo mundo es donde Oda pretende venir que es el momento del gobierno aceptando que Luffy es el Joy Boy Nika guerrero de la liberación.
Cuando creo que es el tramo del viaje que más puñeteros favores les ha hecho. Porque impide que la Isla de los peces se convierta en una nación pirata. Punk Hazard es tierra de nadie para entonces, en todo caso hasta les vino bien sacara a Caesar de ahí, ataca a Big Mom sin que realmente tenga repercusiones para ellos (pero ahí es donde decide que vale los mil millones, no cuando te ha reventado Ennies Lobby y se va con las dos claves de las armas de destrucción masiva). Saca a Kaido de circulación.
Lo más tocapelotas fue destronar a Dofla (y al final en ese sarao estuvo metido todo Dios, tanto que hasta el gobierno diluye la implicación de Luffy) y Egghead (y ahí el problemón es Vegapunk, Luffy es un escollo más que nada)
La triste realidad, es que la realidad es triste:
Ni Nika ni Imu estuvieron dentro de los planes que Oda fue preparando durante 25 años. Por entonces Luffy era el novato que se estaba saliendo de madre, pero que no tenía un significado trascendental y místico como amenaza a los ojos del gobierno. Era en un principio un pirata más, un don nadie que subestimaron porque tenían pescados más grandes que freir con los Yonkos y Dragón, y que por ello se les acaba subiendo a las barbas y para cuando se dan cuenta, es el tipo más cercano a superar a Roger. Que hasta entonces había sido vendido como el mayor desastre para el gobierno ever y que ahora ha sido consumido y regurgitado por una narrativa mitológica y masiva.
Donde Oda ironicamente presentaba una serie con un mensaje mucho más maduro y a la vez idealista y contestatario que el de ahora. En el que el mal no tiene un avatar señalable e identificable con el dedo, con el que poder desembarazar el mensaje contestatario original. No, el mal antes era un comité de tecnócratas al servicio de unos pocos poderoso, que hacían y deshacían las vidas de las personas en una reunión matutina. Y que con una orden, un sistema entero de fuerzas de represión se ponía en marcha.
Ahora el mensaje se ha infantilizado y se ha vuelto cómodo, para que Macrón se pueda leer One Piece sin sentirse que el es el malo diabólico en las sombras que conjura demonios de su grimorio de la villanidad.
One Piece era la hostia cuando era un shonen en el que el final boss no era un señor de la malignidad sentado a su trono de calaveras de bebés y rie JUA JUA JUA mientras maquina en destruir el universo. One Piece era la hostia porque era un shonen donde el final boss era un SISTEMA y todo lo que representaba ese sistema en nuestro mundo.
Y
ese es el problema, no si Oda va a desarrollar a Imu patatí patatá en los próximos 17 años. Seguirá siendo una basura, porque la alternativa que durante 25 años Oda planteó era mejor.
Lo captas ahora :