Probablemente esto no ocurra nunca, porque el estilo de Oda nunca ha tirado por ahí. Solo hace falta repasar el pre-timeskip: Igaram recibe una explosión y al capítulo siguiente está intacto. Pell se come una bomba atómica y sobrevive. Pagaya es golpeado por un rayo mortal y no le pasa nada. Luffy es atravesado por Crocodile y al capítulo siguiente se cura con carne. El CP9 los hace pedazos y, un minuto después, están más animados que nunca. Usopp abandona la banda… y segundos después es Sogeking. Magellan deja a Luffy en estado de coma y, al capítulo siguiente, se dice que su capacidad de resistencia no es de este mundo. Kuma separa a la banda y luego resulta que los envió a “vacacionar”. Ace murió y, dos capítulos después, aparece otro hermano de Luffy…
Además, Oda ha dicho explícitamente que no le gusta matar villanos, que prefiere la humillación de la derrota. Con esto no digo que la serie no pueda ser más oscura, con más muertes y sacrificios para darle mayor peso y consecuencia al viaje; es solo que es un tipo de narración que nunca ha ido de la mano con el estilo de Oda.
Personalmente, siempre he visto que los momentos tensos de One Piece vienen exclusivamente de la cuenta atrás y de los villanos. Aokiji y Kuma aparecen y la banda no tiene nada que hacer. Sabemos que no van a morir, pero la adrenalina se dispara. En este sentido, el post-timeskip es muy curioso. Isla Gyojin tiene a Noah cayendo y Punk Hazard a Smiley petrificando a todo el mundo. Pero, para mí, son arcos con poca tensión dramática porque ni Hody ni Caesar imponían temor alguno.
Luego vienen Dressrosa y Whole Cake Island, dos de los arcos más tensos de la serie, en mi opinión. Por un lado, tenemos a Doflamingo, que, para mí, ha sido el villano más terrorífico de toda la serie. Todavía recuerdo con nitidez cuando fue a Punk Hazard a matar a Smoker, cuando acribilló a balazos a Law, cuando le cortó el brazo, cuando casi parte en dos a Sanji o cuando por poco le destroza la cabeza a Bellamy. Cada aparición de Doflamingo tensionaba la trama por pequeña que fuera. Así que, bajo mi punto de vista, Oda aquí hizo un trabajo excelente.
Luego tenemos a Big Mom con su Soul Pocus quitándole la esperanza de vida a Moscato. El momento de alta tensión con Jinbe y luego con Brook. El plan fallido de asesinato, donde la adrenalina se disparó a mil. Cuando Big Mom interceptó al Sunny y, más tarde, al Germa 66 y a los Piratas del Sol. Otros momentos clave: el engaño de Pudding, la muerte de Pedro, Luffy recibiendo un golpe mortal por la intervención de Flampe, el mítico capítulo del “Bad End Musical”. Sí, todas estas escenas, en su mayoría, no llevaron a nada, pero mantenían esa tensión constante que da un subidón de adrenalina.
Todo esto estuvo manejado más o menos bien hasta Wano, donde, para mí, empiezan los problemas graves de tensión, porque la trama se convirtió en un gran festival de los buenos repartiendo hostias. Los únicos momentos de tensión real que recuerdo así rápidamente son muy pocos: en el acto 1, cuando apareció Kaidou. En el acto 2, cuando Yasuei murió y no podían hacer nada porque eso hubiese eclosionado todo. Así como también cuando Big Mom llegó a Udon y se sentía ese peligro de que se aliara con Kaidou. En el acto 3, cuando Kaidou decapitó a Orochi y las cosas se pusieron serias de verdad; sumado al momento en que le cortó el brazo a Izou y pulverizó a los Vainas Rojas. Luego, cuando derrotó a Luffy, lo mandó a volar fuera de la isla, bajando a masacrar a todos, empezando por partir en dos a Kin'emon (capítulo top), y una que otra escena más…
Quitando estos contados momentos, todo se sintió como un paseo donde Oda quiso crear tensión con la colisión de Onigashima; sin embargo, bajo mi opinión, no lo consiguió. Porque Onigashima nunca, ni por un minuto, sembró el pánico con su posible caída en Wano. Los villanos, por otro lado, tampoco estuvieron a la altura: Orochi y Jack, vapuleados; Queen y King temiendo de Zoro; Kaidou y Big Mom comiéndose hostias de todo el mundo. Y sí, en algunos momentos los Yonkou metían miedo, pero escasísimamente. Aunque, siendo honesto, quizás esto no sea un “problema” de Wano per se, porque si retrocedemos, Arabasta, Skypiea, Water Seven o Thriller Bark son arcos exactamente idénticos estructuralmente a Wano en lo que a los combates se refiere. Así que quizás el “problema” de muchos (me incluyo) no solo era el deseo de mayor tensión porque era una guerra contra los Yonkou, sino mezclar las expectativas de un One Piece más sádico con un estilo que nunca ha sido propio de Oda y con una narrativa que nunca ha prometido.
El tema de las muertes también resulta curioso, porque hay una diferencia sustancial si comparamos pre y post-timeskip.Entonces, cuando va a haber bajas significativas?
Pre-timeskip: Ace, Shirohige y, presumiblemente, Little Oars Jr.
Post-timeskip: Monet, Vergo, Bobbin, Du Feld, Pedro, Absalom, Yasuei, Ashura Doji, Kanjuro, Izou, Orochi, T-Bone, Cobra, Mjosgard, Saturn, Guernica, Opera y, presumiblemente, Hawkins.
A nivel de personajes revividos hay casi un empate técnico. En el pre-timeskip tenemos a Igaram, Pell y Pagaya; y en el post-timeskip tenemos a Moscato, Pound y los Vegapunk (reconstruidos). Está también el caso especial de Sabo, que no sé si cuenta como resurrección, porque fue introducido vivo y con una muerte ambigua, y el caso de Saul, que es el primer personaje, para mí, 100% muerto que Oda ha decidido traer de vuelta. A Big Mom y Kaidou prefiero dejarlos como gatos de Schrödinger.
Resumiendo, si nos ponemos a comparar, sí que ha habido un aumento considerable de muertes de personajes con nombre con respecto al pre-timeskip. También se puede decir que Whole Cake y Wano son los primeros arcos donde sí existe un tipo de consecuencia similar (no tanto significativas) a la que te gustaría; sobre todo en Wano, donde Oda parece que absorbió la crítica a las no muertes y mató seis personajes confirmados y tres no confirmados en un mismo arco. Siendo Wano, paradójicamente, uno de los arcos con mayores consecuencias, pero con menor tensión narrativa.


















