Kristina-sama escribió: ↑Lun Feb 23, 2026 5:21 pm
Lo que muchos parecen no entender es que lo que algunos criticamos no es la falta de un power up o que tengan mas combates, puesto que son personajes que no se destacaron nunca por eso, sino que tengan el peso argumental que el grupo de protagonistas debería tener (y tuvo durante mucho tiempo) en la obra. No hay un mugiwara que no se haya vuelto insoportablemente plano en los últimos arcos, si hasta prácticamente dejaron de tener interacciones y momentos juntos, son personajes de relleno, el telón de fondo de una trama que circula por otro lado.
Lo que la mayoría de la gente expresa es precisamente la falta de combates y
power up. De hecho, también se externaliza así: la gente siente literalmente euforia cuando Brook tiene un mini intercambio con Gunko, porque la gente tiene demasiado petrificado que peleas = desarrollo. Ignorando o desvalorizando por defecto todo tipo de desarrollo que no pase por los combates.
Ahora bien, estoy plenamente de acuerdo contigo en que, esta es una forma torpe de verbalizar la verdadera queja de fondo, que no es otra que esa que has dicho tú:
la falta de peso argumental. Esto es probablemente lo que mucha gente siente, y lo traduce en forma de “a X le faltan más peleas”. Sin embargo, me parece que subestimas las respuestas de quienes, vemos el mismo problema, pero no la misma raíz. Alguien antes respondía que Nami tuvo un momento dramático en Wano, sin hacer alusión a las peleas. Yo por otro, sí he respondido a las peleas (la queja superficial), pero teniendo presente el peso argumental (la queja de fondo). Es decir, cuando digo que el papel de Usopp y Nami era cuidar de Tama, apelo precisamente a su rol argumental, los combates con Ulti y Pague One, en este contexto, son accesorios. El valor de su desarrollo esta dentro de
todo el conjunto, no en quién le dio el golpe final a quién.
Dicho todo esto, y atiendo específicamente a lo que comentas, sí, existe una degradación del peso argumental de los
mugiwaras en la obra, pero dudo bastante que sea en la forma y con los motivos que probablemente tú, y la mayoría de la gente, se imagina. Y para ilustrarlo hago la siguiente pregunta ¿qué diferencia el rol que jugaron Nami y Chopper en la saga de Water Seven de sus roles en Wano? Diría que poco, porque ambos pujan como satélites en una trama de fondo con intereses más grandes. Pero ojo, aunque estructuralmente el rol no cambia, ni el modo en como Oda construye la trama, sí que existe un cambio percibido, que para mí, es narrativo. O sea, mientras que en Enies Lobby la banda estaba involucrada de lleno, lo que le daba mayor centralidad, en Wano, por otro lado, el protagonismo se ve compartido con los Vainas Rojas. Pero en modo distinto a como ocurría antes, porque si recordamos, la Galley-La también estaba mezclada en la trama de la capital del agua, pero no con tanta centralidad como sí que tienen los samuráis de Wanokuni. ¿Por qué? En mi opinión, por un cambio fundamental en la narrativa de los arcos: mientras que el
pre-timeskip se centraba en reunir
nakamas para la tripulación, el
post-timeskip no esta centrado en esto, por ende, la implicación de los
mugiwaras es menor, mientras que los secundarios locales pasan a tener un papel más destacado.
Esta es, para mí, la explicación a ese “abandono” percibido, que no seria abandono en termino estricto, ni perdida de calidad, cambio de rumbo temático, o desinterés del autor; que son normalmente, las explicaciones que se suele dar la gente para tratar de explicarse a sí mismos el cambio percibido. Simple y llanamente, Oda ha optado por una narrativa que gira entorno a
worldbuilding más que a la adicción de nuevos tripulantes. Este cambio evidentemente no viene sin sus
respectivas consecuencias. Mucha gente prefiere el sistema anterior, algo válido y respetable. Y, en este contexto, claro que es legitimo añorar lo anterior y criticar el nuevo modelo narrativo y estético, que tiende a sacrificar protagonismo más centralizado en la banda, para dar más protagonismo al mundo. Con lo que personalmente ya no voy, es con tirarse los últimos
16 años desencantados con esto, en vez de aceptar que la serie cambió y en base a este entendimiento, actuar en consecuencia. Porque le revelo a todos una cosa, Elbaph es un arco potente y valioso, pero cuya calidad y aporte
solo puede ser medido mientras se le valore en sus propios términos. Alguien que se lamente de que Nami no ocupe un papel central, se estará perdiendo todo lo que sí tiene de bueno, por juzgar la saga en base a unos estándares que quedaron caducos hace 16 años y que nunca fueron del todo como les recordamos.
Dicho todo esto, no quiero terminar con la impresión de que Oda ha dejado plenamente de lado a los
mugiwaras, porque es una meta-narrativa, que, a la luz del propio manga, no es del todo sostenible. Usopp no destaco mucho en Wano, pero fue vital en Dressrosa. En Water Seven tuvimos el quiebre de Usopp, como en Whole Cake lo tuvimos con Sanji. Y así otros tantos momentos, donde, aunque la banda haya perdido cierta centralidad, no es que siempre estén de fondo. Porque, siendo justos, hay mucho que se ha perdido, pero sigue habiendo mucho que sigue estando presente. Quizás no siempre en igual modo u forma, pero ahí esta la responsabilidad de cada uno, en decidir si leer la obra desde la carencia de lo que falta o desde la abundancia de lo que sí se tiene. ¿O acaso alguien piensa que es productivo seguir, 16 años consecutivos, lamentándose de que Usopp o Chopper ya no “destacan” como antes? Hace 16 años este lamento seria razonable, pero 16 años después, sin adaptarse o abandonar, me parece contraproducente. Y por adaptarse no me refiero precisamente a contentarse, sino a comenzar a leer con perspectiva y realismo.
No hay un mugiwara que no se haya vuelto insoportablemente plano en los últimos arcos, si hasta prácticamente dejaron de tener interacciones y momentos juntos, son personajes de relleno
Sobre esto, no es estrictamente cierto. Nami y Usopp luchan a dúo en Wano como una vez lo hicieron Chopper y Usoop en Arabasta. Así como también, tenemos un momento cómico de Luffy, Usopp y Chopper pescando en Drum, tenemos a Luffy, Brook y Chopper bebiendo leche en Whole Cake. Zoro usa a Usopp de espada en Enies Lobby, como Sanji carga con Zoro en forma de cruz en Wano. Zoro se lanza como tarzan en Skypiea, y se viste de sapo en Dressrosa. Luffy y Nami vencen juntos a Buggy, como de juntos vencen a Cracker.
Todos esos micro momentos de comedia o fraternidad siguen ahí. No quizás en el mismo modo o frecuencia, porque la serie es
diez veces más densa, pero no es cierto que ese espíritu haya muerto. No si se lee la obra con justicia, sin prejuicios ni nostalgia, donde todo esto sigue estando allí; otra cosa es que, estemos tan desencantados o molestos como para apreciarlo o reparar en ello. Nuevamente, existe una pérdida real, pero que amplificamos a tal nivel que se borra todo lo que sigue habiendo de bueno y valioso.
el telón de fondo de una trama que circula por otro lado.
Como siempre ha sido o, ¿no recuerdas ya, que en Arabasta o Skypiea los
mugiwaras son simples turistas en una trama mucho más grande? Porque la protagonista del arco de Arabasta era Vivi. La lucha de su reino tenía más que ver con sus habitantes (Koza, Toto, Cobra) que con los mugiwaras en sí. Tal y como pasa en Dressrosa. La diferencia estriba (y probablemente donde tu dolor encuentre justificación) en que el modo de presentar las cosas es un poco distinto. Antes, Zoro y Usopp se llevaban un buen pedazo del pastel en cuanto a materia de protagonismo en este arco (Arabasta) se refiere. En Dressrosa, por otro lado, tienen que repartir ese protagonismo con 30 personajes más. Esto les quita centralidad y minimiza su exposición, algo comprensible desde el punto de vista narrativo, pero no necesariamente aceptable para todo el mundo desde un punto de vista estético (gusto y preferencias). Esto debido a que, perfectamente, puedes criticar el modo en como Oda le da excesivo protagonismo a Kyros (cosa que no hizo con Koza) en detrimento del desarrollo que puede reservar para Usopp o Chopper. Ejecución que puede mermar legítimamente tu experiencia. Pero que sigue sin ser un fallo objetivo de calidad para todos los lectores por igual.
Argumentar, por otro lado, que tu problema es (viendo tu historial) con la narrativa post Nika en particular, es un tema que, desafortunadamente, no se puede abordar con razonamientos. Para mí, Nika no cambia estructuralmente la serie, pero aquí no hay argumento que valga, porque Nika produce un tipo de rechazo mental que bloquea, a mi juicio, toda comunicación. No porque quienes le critiquen no puedan tener razón en ciertos puntos, sino porque presentan una negativa brutal a ver el asunto desde otras perspectivas, porque eso implica, tal como se ha visto en temas de profunda implicación emocional e identitaria, un coste monumental, que no requiere racionalización sino mucho coraje y duelo.