Tras abandonar el castillo, la banda se cruza con una persona montada en un saltamontes gigante. Ese hombre les habla sobre las deidades del lugar y les advierte de que no sigan el camino, ya que lleva al templo del Dios Sol. Sin embargo, sus palabras no hacen más que animar a Luffy a visitarlo. Luffy corre hasta el fondo del camino y acaba chocándose contra un enorme falso espejo. Del otro lado encuentra a Chopper, que estaba en un taller de gigante donde confeccionan ropas como las que visten y también repleto de piezas por su suelo. Allí son atacados por varios animales gigantes, hasta que el ruido atrae al dueño del lugar, que resulta ser el "Dios Sol" del que hablaban los habitantes del lugar.







