Mira que hace poco que salí del colegio, ya que en él había hasta el bachiller. Mira que hace poco (apenas medio año) que empecé mi etapa como universitario...
No debería contarlo. Y sin embargo, un rato cada día, ya ves (joder, qué bien se expresa Sabina, da gusto citarle xD), lo echo de menos.
No es que todo fuera perfecto durante mi estancia. Pero no lo pasé mal. Nada mal. Me atrevería a decir que antes incluso de haber acabado el último curso ya lo estaba echando en falta. Era como si me robasen una pequeña parte de mí, que no volverá nunca. A veces, aún me entra una profunda nostalgia cuando me acuerdo de los momentos que allí he psado.
Los profesores. Esos demonios con aspecto muy humano que cuando te miran sientes que tan sólo están apuntando dónde clavarte sus colmillos... No, ningún profesor me ha caído realmente mal. Más bien, han sido muchos los que me gustaron. Aunque hay dos o tres a los que no voy a olvidar:
- El profesor de Filosofía e Historia. 1º y 2º de Bachiller. Un delgaducho, un carcamal, con mucho carácter, con mucho carisma. Si tuviera que quedarme con uno sería con él. Para cuando nos dió clase a nosotros rondaba los sesenta, y nos comentaba que estaba pensando en cogerse la jubilación anticipada. Cuando nos dijo esto sentí lástima. Lástima por los jóvenes de cursos inferiores, que nos acabarían sucediendo, pero que, pobres, no iban a conocer a este profesor. Puedo decir sin miedo a equivocarme que este profesor cambió mi visión sobre el mundo, y con ello, mi vida.
- La profesora de Biología. 2º de Bachiller. Bueno xD. Sobre ésta poco tengo que decir. No me caía muy bien como persona. Pero estaba MUY buena xD. El morbo en las clases era tan palpable que se podía cortar con un cuchillo. Eso sí, las lecciones me las tuve que aprender enteras en casa, porque en clase algo así era inconcebible xD.
- La profesora de Matemáticas. 2º de Bachiller. No era la mejor profesora del mundo. A decir verdad, yo hacía poco o nada en sus clases. No era la más generosa. No era una profesora a la que te puedes camelar con un par de bonitas palabras. No. No era nada de eso. Sin embargo, era la profesora más natural y más maja que he conocido. Con profesora me refiero a cualquiera de los sexos, es decir, de tod@s l@s que me han dado clase hasta el momento, es a ella a quien guardo el mayor afecto. A pesar de todo, sé que yo no nunca le caí bien. Y nunca llegué a entender porqué, pues no era quien más estudiaba en sus clases, pero tampoco el que menos. No me pareció bien decirle qué sentía por ella, porque me parecía muy pelota. Pero, ahora que ya no me da clase, si me la encuentro un día de estos por la calle, sabe dios por qué circunstancias, le confesaré que fue para mí una persona importante, y, aunque lejana, una especie de amiga que nunca me llegó a comprender, y a la que nunca olvidaré.
Los abusones y el bulling. Esto es algo que me extraña muchísimo. No entiendo porqué. No entiendo porqué siendo yo el típico muchacho callado que aunque gusta mucho de la compañía de sus amigos hay ocasiones en las que le apetece estar sólo y pensar, entrando en la típica faceta de chaval al que suelen dar de ostias, tenía la extraña virtud (si es que se le puede llamar así ¬¬) de caer bien a los cabrones xD. Yo, bien lo sé, no he sido nunca uno de ellos, ni mucho menos. Cabroncete, como mucho xD. Pero a la gente de esa calaña yo les caía bien, mientras que yo sentía por ellos una profunda aversión. Quizá fuera por mi escepticismo, mi sarcasmo incluso contra ellos mismos, mi antipatía en ciertos momentos, y la mala ostia de la que me podía poner en determinadas circunstancias. Yo, símplemente, les seguía la corriente. Y punto. Tú por tu camino, y yo por el mío. La verdad, no lo sé, no llegué a entenderlo, y espero hacerlo algún día, y comprender qué es lo que hice, para poder decírselo a alguien que se halle en una situación precaria y ayudarle. Aunque creo que esta gente símplemente la toman con alguien y van a por él, y no hay mucha mayor explicación.
Y creo que esto es todo cuanto puedo decir de momento. Ya veremos si se me ocurre algo más. Pero desde luego el colegio para mí fue fantástico, de eso no me cabe la menor duda.
Saludos y hasta más ver.