Historias Piratas, Volumen2

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rido
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por rido »

¿Mónica Naranjo? (Maravillas del Google)

Asín que Overon se nos ha convertido en un Dragón Zombie... La verdad es que es un giro bastante trágico de los acontecimientos, pero puede dar mucho jugo. La verdad es que Kid y Moria trabajando juntos es algo que da bastante repelús... Fuera del apartado argumental, sinceramente, me gustaría recomendarte que vigilaras un poco más la ortografía y el texto en sí. Es que hay frases que hay que leerlas dos veces para buscarle el sentido. :gota: Por lo demás, buen capítulo...

Rentarou, la pregunta iba por lo de estar lejos de los Outlaws, así que me doy por bien respondido ^^

En cuanto a mi capítulo está 100% preparado, pero prefiero esperar a que Eratia ponga el suyo. Será mejor así ^^
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Terreis
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Terreis »

rido escribió:¿Mónica Naranjo? (Maravillas del Google)

Asín que Overon se nos ha convertido en un Dragón Zombie... La verdad es que es un giro bastante trágico de los acontecimientos, pero puede dar mucho jugo. La verdad es que Kid y Moria trabajando juntos es algo que da bastante repelús... Fuera del apartado argumental, sinceramente, me gustaría recomendarte que vigilaras un poco más la ortografía y el texto en sí. Es que hay frases que hay que leerlas dos veces para buscarle el sentido. :gota: Por lo demás, buen capítulo...

Rentarou, la pregunta iba por lo de estar lejos de los Outlaws, así que me doy por bien respondido ^^

En cuanto a mi capítulo está 100% preparado, pero prefiero esperar a que Eratia ponga el suyo. Será mejor así ^^
¬¬ que majos los googlerianos.

ehhh esto..., Overon no tiene nada que ver con el Dragón Zombie, el dragón va por un lado y Overon por el otro :roll:

sí, reconozco que mi punto debíl son la ortografía (preguntale a Koraxan) y el abordaje de las frases, quiero expresar tantas cosas y explicarlas que a veces no me doy cuenta de ese detalle :oops:

de todos modos, me gusta que me lo digas, así para la proxima tendra más cuidado (se intentara).
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Eratia
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Eratia »

Nuevo capítulo para disfrutar:

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-Vale. Menudo lío hay aquí montado.- El laboratorio estaba destrozado, sin duda alguna. Los restos de lo que quiera que hubiera pasado se veían por todos los lados.

-Me pregunto que pasaría aquí…- Shiratori había encontrado una enorme cantidad de papeles mientras registraba lo que suponía que era el laboratorio de Hogbank. Como no tenía tiempo de leérselo todo, acabó cogiendo un maletín que había a un lado y metió todos los papeles que encontró dentro. Luego se los leería con calma.

-¡¿Qué te crees que estas haciendo aquí?!

Siratori se giró, sorprendido. Un tipo gordinflón y con la cara cosida le estaba mirando a el y al estropicio que había montado.

-¡Zombies, a por el!

-Si, señor Hogback.- Dos zombies que había detrás del gordo se le tiraron encima al shichibukai. Esquivó la arremetida del primero y se lo quitó de encima de un codazo que le atizó en el pecho. Al segundo le agarró la cabeza con las manos.

-Muay Thai. ¡Kao Loi!

Empujando la cabeza con las manos hacia abajo, la detuvo dándole un tremendo rodillazo en la cara. El Zombie quedo fuera de combate solo con eso.

Hogback había echado a correr, pero no tenía escapatoria. Con un movimiento de muñeca, Shiratori lanzó un filamento de hueso que se le enredó en la pierna al doctor. Cuando se quiso dar cuenta, se había convertido en una larga cadena que le hizo perder el equilibrio mientras que el shichibukai tiraba de ella. Tras eso lo levantó en el aire por la pierna.

-Así que tú eres Hogback. Jum.

-¿Qui… quien eres tu?

-No creo que a una basura como tu merezca conocer mi nombre. Solo lo ensuciaría.

-¿Cómo?

-Hace años leí un informe sobre ti. Y no es que quedaras bien. Eso sin sumar lo que se lee de un cirujano gordo y con cara de vampiro en las crónicas del Capitán Ussop.

-¿Crees lo que se dice allí? ¿A ese mentiroso?

Shiratori balanceó al tipo un poco.

-Pues que quieres que te diga. Hasta ahora, en lo que llevo de visita, no ha fallado ni una. Pero bueno, realmente me importas un comino.- Lo dejó caer al suelo de boca. Mientras se dolía, enganchó a uno de los Zombies, que se había levantado, y lo derribó con una zancadilla. Le puso sal en la boca y se volvió a acercar al doctor, que se quejaba de su boca sangrante.

-¿Donde esta Moria?

-¿Pero que…?

-Considera esto. O lo agarro yo o lo pilla Mihawk por su cuenta.

-¡Mihawk!

-Si. El tipo de espadón negro gigante y sombrero con plumas. Vinimos los dos a esta visita turística.

-Glub.

-Eso mismo. ¿Donde está Moria?

-Te va a…

-Pegar una paliza y todo eso. Si, si, ya me se esa cantinela. Dime donde esta ya o me voy a poner serio de verdad.

Hogback no era muy valiente, eso sin duda. Y obviamente cantó.

-En el Dance Hall.

Shiratori se giró y le estampó un tremendo puñetazo en la cara al otro zombie y lo aseguró contra la pared con un par de estacas.

-Pesado.-Tras eso, le puso el pie al médico bajo el cuerpo y le hizo alzarse de una patada.

-¡Aarrgh!

-Bone model.- El hueso volvió a surgir de la mano del Shichibukai y formó una auténtica jaula en que dejó encadenado al tpejo ese. Tras eso, le arreó un puño giratorio al zombi, que se había soltado y le metió sal en la boca.

Y se fue tan pancho, con las manos en los bolsillos y silbando, pasando de las amenazas de Hogback.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

-Vaya… Así que esto es el Dance Hall.

Shiratori, siguiendo las indicaciones de un zombie al que había pillado por banda, había llegado al sitio en que, según el tipejo de antes estaba Moria. Y es cierto, estaba allí. Y parecía planear algo.

-Kishishishishi. Tengo ganas de ver que sale de este zombie. La sombra de la Almiranta Alira con un zombie como el que ha preparado Hogback especialmente.

¿Alira? Vale, eso se había pasado de castaño a oscuro. El gigante tenía la sombra en la mano, así que… Había que ponerse en marcha.

Moria estaba bajando la sombra para meterla en el Zombie que le habían traído unos momentos hacía poco, por lo que parecía. Pero de pronto le atravesó la muñeca una enorme lanza de hueso. Moria gritó de dolor, totalmente sorprendido y soltó la sombra, que instantáneamente salió volando y desapareció, en busca de su dueña.

-¿Pero quien…?

-Buenas tardes.

-¿Quién te crees que eres?

Shiratori frunció el ceño. Moria lo conocía muy bien para que le viniera con esas ahora.

-Vale ¿Quién eres?

-¿Eh? Kisisisisis. Obviamente, soy Gecko…

-¿Y quien soy yo?

-No lo se.

-¡Mec! Respuesta equivocada.

-¿Qué?

Shiratori atacó. Si estaba equivocado lo vería pronto.

-¡Muay Thai! ¡Ti Soku!

En pleno salto le atizó en mitad del estómago al gigante con el codo y este se tambaleó. Creó bajo sus pies unos muelles de hueso y los usó para saltar.

-¡Muay Thai! ¡Hiya Paw!-Le cruzó a su rival la cara de un tremendo guantazo giratorio y, cuando pisó el suelo, volvió a atacar con una patada a la rodilla.

-¡Muai Thai! ¡Lao!

El gigantón retrocedió y luego arreó un puñetazo tremendo contra el suelo, que Shiratori esquivó fácilmente.

-Vale, esto lo sella todo. No es Moria ni de coña.- De su mano salieron mas de un centenar de cuchillas de hueso, que destrozaron la ropa a su rival. Y en el estómago, un número. Un 34.

-Muy bien. Bone Model…¡Ariete!

Y eso fue lo que creó, un ariete, que le estampó en el estómago al gigante, tumbándolo. Acto seguido le metió sal en la boca, y salió una sombra.

-Garugaugaru ¿Pero que…?

Shiratori se giró ante el sorprendido nuevo rival.

-Una copia barata de Absalon, supongo. Mas tajo.

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-Una copia de Thiller Bark. Que palo. Todo para nada.

Tras dar mucha vuelta y comparar los pocos recuerdos que tenía con la realidad de ese lugar. Y no se parecía demasiado.

Cuando al fin encontró la sala del trono, se encontró allí al científico, sentado tan pancho en el trono de lo que sería eso que se había cargado antes, leyendo un libro viejo.

-Le presento a la no-Almirante Alira. –Saludó Ghorrhyon sin levantar la vista. –La he purificado, por lo que, esté donde esté la verdadera, habrá recuperado su sombra.

-Buen trabajo, entonces. –Respondió Shiratori. –Eso contribuirá a proteger la vida de nuestra aliada.

-Excelente.- El tipo se levantó deprisa de un bote, dejando un libro a un lado. Por el título, era de Moria. -Creo que con eso, y con la certeza de saber el rumbo que nos conviene, me he ganado un pasaje en su barco, ¿no?

Cachis la mar, aunque realmente le daba igual.

-Como quiera, pero no va a ser un viaje de placer precisamente. Y cuide de no molestar a mis tripulantes.

En ese momento llegó Mihawk, con una sonrisilla. Estaba contento por todo lo que había podido relajarse luchando, aunque estaba decepcionado por que estuvieran en un sitio falso.

-¿Qué tal sus pesquisas?

-Fastidiadas. Nos la han dado con queso.

-¿Y que sugerís?

-Que usted, Mihawk, os vayáis a avisar a los jefes de lo que pasa aquí. Yo me iré a arreglar lo que sea que ocurre.

-¿Y el?- Mihawk señaló con la cabeza al científico, que había vuelto a coger el libro.

-Se viene conmigo. Quiero tenerle vigilado, porque no me cuadran algunas cosas.

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rido
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por rido »

Ondia, me había saltado varios posts interesantes... Esto de leer el foro por la Blackberry es fatal. Uno se pierde cosas xD En fin...

@Ghorryon

Primero déjanos salir de esta. Te aseguro que dentro de poco Eratia o yo nos pondremos en contacto contigo para compartir impresiones. Además, no tenemos intención ninguna de acercarnos a Thriller Bark, así que...

En cuanto a tu pregunta sobre los personajes... Partiendo de que Alira ha dicho que Luffy nunca llegó a ser ejecutado y tal como han ido los trasfondos por ahora, yo creo que los Mugiwara que han salido son todos los originales. Bettum/Franky lleva con Rido varios años, Ussopp es un reputado escritor, Brook y Akio (H23) llevan también varios años juntos y a Zoro se le ha mencionado un pasado posterior a la ejecución. Robin aparece directamente en Atonar sin mayor explicación y los demás Sombrero de Paja no han aparecido así que de ellos no se puede decir nada... Mihawk en teoría es el original y Aokiji en principio también. Lo que no sabría decirte es de Moria. En relación a esto, tengo una pregunta para todos los implicados en la saga de Thriller Bark...

¿Alguien me puede explicar qué está pasando? Porque yo ya me he perdido. No sé quién está en qué sitio, ni las islas ni nada por el estilo. Es que parece que hay dos historias totalmente distintas que se desarrollan a la vez en el mismo escenario y mi mente ha entrado en Kernel Panic.

@Alira: Vaya, no lo había entendido así, pero bueno es otra interpretación posible. De hecho, podrías habernos dejado en vilo y desvelarlo más adelante, mujer ^^ Y no te preocupes, como ya te he dicho, es cuestión de machacar machacar y machacar.

Y otra cosa, Alira, esta respuesta tuya me ha trastocado.
Alira escribió:3 almirantes: Alira, Almirante Bassabel, el Lobo Negro , su compañero y amigo el Almirante Arhatkyo el Lobo Gris.
1 Almirante de la Flota: Sengoku el buda.
1 Almirante Supremo: Jhonthan Delacour.
Gorousi: no existe, por ello se ha repartido el poder entre sengoku y delacour.
A Sengoku nunca se le nombró (no al menos que yo recuerde) como Almirante... pero bueno, aún pasando eso... ¿Cuál es el rango de Aokiji?
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Terreis
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evidentemente el vago^^

Mensaje por Terreis »

rido escribió:¿Cuál es el rango de Aokiji?
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el de hacer el vago y espiar a las chicas :lol: :lol: :lol: me lo has dejado a huevo :P
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ahora poniendonos serios, había pensado en Almirante en Jefe, vamos es el que responde ante delacour y sengoku, por las meteduras de pata de los otros tres almirantes :roll:
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Long_Jhon_Silver »

Woooo...Pero que buenos capítulos los que han dejado. Veo que todos estamos bastante motivados con todo esto, ya que entre preguntas e historias nuevas, vamos avanzando bastante rápido.

@ Alira: Un buen capítulo, triste. sí, pero sin dolor no hay ganancia o no?. Estoy de acuerdo con lo que te menciona Rido, quizás y para solucionar ese impulso de contar o explicar algo seria bueno que hicieses un borrador en papel antes de dejar tu historia. Pero como siempre, bastante buen trabajo.

@ Eratia: Si lo tuyo tiene tanta relación con lo de Rido, pues ya estoy queriendo leer lo que él tenga que dejar aquí. Muy buena historia. Definitivamente Shiratori es alguien con quién no me gustaría encontrarme.

Y para no ser menos ahora procedo a contestar las preguntas que me tocaron:

Respuestas a Rido:
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* ¿Silver se moverá para recuperar a Rentarou/DKantún o dejará que sea él el que vuelva una vez más al nido?
Estuve dándole vueltas bastante a este asunto, pero como bien dijo Rentarou y es algo que yo también pienso, no es necesario que vaya en su búsqueda, puesto que Silver sabe muy bien, que de una u otra forma Rentarou terminara llegando hasta donde estén ellos; por ese espíritu que une a los Outlaws.
* ¿Qué pasos dará? (Si se puede saber, claro)
Diez al frente, dos a la izquierda y luego unos treinta más hacia el horizonte...Ya en serio, si te refieres a lo de recuperar a Rentarou, ya quedamos que el se acercara por sus medios(o en su defecto lo encontraremos por allí en alguna isla...ejem, como antes). Si la pregunta es a donde seguirá la búsqueda de Silver y los demás, sólo te diré por ahora que eso se sabrá en los próximos capítulos.
* ¿Existe algún Outlaw más que vaya a tomar partido en la historia y aún no hayamos conocido?
mmmmm, habían muchos Outlaws, sin embargo no sé si llegase a adherirse alguno de ellos en esta parte de la historia. Por eso ahora podría decirte que nadie más se unirá, pero para ser sinceros hasta yo desconozco eso, puesto que de ser necesario, tendré que echar mano a alguno para darle más juego a la historia o algo por el estilo.
* ¿Cuánto sabe Mijok?
Creo que Mijok es uno de los pocos que sabe tanto como Silver. De hecho, si lees antiguos capítulos sabrás que Mijok es el que mejor conoce a Silver. En este caso particular del Maelstrom, tanto él como Silver son los únicos que habían desaparecido, pero sólo Silver esta sufriendo y "el qué" sufre Silver, es lo único que Mijok no sabe.
* ¿Silver es consciente de lo que le pasa o simplemente sabe que algo no va bien y no sabría decir el qué?
Al principio Silver no sabía que era lo que le estaba pasando, pero a medida que avanza se ha dado cuenta de que es lo que le falta, incluso, si se mira bien, en algunos detalles se puede deducir que es lo que le esta pasando. El punto es que hasta el momento sólo he dejado entrever lo que le pasa a Silver y no me he detenido a explicarlo más porque considero que así es más interesante. Pero pronto todos lo sabrán...Bueno Gorrhyon es uno de los que saben.
Por cierto Rido, tomate toda la libertad de usar a esta civilización que he introducido, para cualquiera de tus historias, es más, me harías un gran honor. Por cierto, sólo una aclaración. La civilización esta no es la de los Ogos, ya que esa es la palabra que usan para referirse a Silver. Como los llamaremos; proponme un buen nombre o espera a que a mi enferma mente se le ocurra algo, y lo podrás leer en el próximo capítulo. Ah!! otra cosa, no he visto la Guerra de las Galaxias, pero gracias por el comentario, aunque hay algunas diferencias que pronto saldrán a la luz. Y Bauer...jejeje..igual seria interesante que fuese Kiefer Sutherland, o no?? :lol:


@ Rentarou:
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-¿Cuál sería el próximo destino?
Je, por el momento ni yo lo sé...Se supone que en esta isla en la que se encuentran encontraran la pista para el siguiente paso, pero una cosa si puedo decirte, el próximo paradero tiene relación con la ruta de Barbarossa.
-Pregunta que me atormenta: ¿Crees que Rentarou te estaría persiguiendo si no le hubieras metido nuevamente a la tripulación?
Yo creo que sí, definitivamente. Puesto que si se hubiese negado a oír su corazón y seguir a sus grandes amigos, que mejor manera de demostrar lealtad a sus superiores que darles caza a su antigua banda. Eso y el hecho de que seguramente Ramsus pondría a prueba al bueno de Rentarou de esta forma. Ahora, la otra posibilidad seria, que si Silver se hubiese negado a recibirle de nuevo, Rentarou lo perseguiría para convencerlo por las buenas o por las malas.
-Otra que también me atormenta: ¿Hubieses sido capaz de matarlo?
Recuerda que ante todo Silver se preocupa de lo que les pueda o no suceder a sus compañeros. Sin embargo para responder a esto debemos hacer una separación. El Silver de antes se hubiera resistido rotundamente, sin embargo el Silver que volvió de aquella tormenta lo pensaría y bastante. Ahora, quizás y nunca pensaría en matarlo directamente pero si entorpeciese mucho, igual haría lo posible por sacarle del camino.
Uffff, Creo que eso sería todo por ahora. Muy buenas preguntas. Pronto colgare las mías, que tengo que ordenarlas primero. Nos leemos.
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Eratia
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Eratia »

Otro nuevo capítulo:
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----------------------------------

Y así acababa todo. Muchos años de huida, de persecuciones incesantes y era pillado por un capitán imbecil y por el hermano diabólico de Linkain. Pero de todas formas, también sentía pena por la situación de su compañero de celda, Rido. Había sido metido en una situación que no merecía, y todo porque estaban Mei-Liam y el en ese sitio. Se sentía culpable.

-Rido… lo siento mucho.

El chico, que estaba mirando al suelo con una expresión de rabia, giró la cabeza hacia el.

-¿Por qué?

-Por lo del astillero. Si no hubiésemos estado aquí…

-Deja de decir tonterías. Tu no tienes nada de lo que disculparte.

-Pero…

-Hubieses estado o no, hubiera acabado igual con ese bastardo de capitán. Seguro que hubiese hecho lo que le hubiera dado la gana.

-Vale…- Pero dijera lo que dijera Rido, seguía sintiéndose culpable. Que supiera, el chico no había hecho nada para ser detenido, y sabía por experiencia propia que ese tipo de vida no era fácil ni agradable en muchas ocasiones. De pronto Rido hablo de nuevo, con una chispa de curiosidad en la mirada.

-¿Puedo preguntarte una cosa?

-¿El que?

-¿Cómo conseguiste esa pedazo de recompensa?

Eratia sonrío, rememorando sucesos pasados.

-Es una larga historia, así que será mejor que te pongas cómodo si quieres escucharla.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

-¡Conecta de una vez con los cuarteles centrales, maldito idiota!

-Si, ya está, Capitán.- El marine estaba terminando de ajustar el Den-Den a toda prisa. El despotismo de su capitán era mas que conocido y solía ser especialmente cruel cuando estaba ansioso por algo. Al final, para alivio suyo, el Den-Den marcó línea.

-Cuartel central de la Marina. ¿Quién llama?

-Capitán Louaks, al mando de la Starsy.

Hubo una pausa y un sonido de papeles pasando, como si comprobaran los datos.

-Muy bien. ¿Cual es el motivo de su llamada?

-He capturado a Eratia, persona en busca y captura.

-¿Eratia…?- Se volvió a escuchar el ruido de pasar papeles y en un momento dado se escuchó una exclamación. El ruido de pasar papeles se aceleró hasta que paró. Unos momentos después, el hombre, intentando que no se le notara el nerviosismo en la voz, habló de nuevo.

-Espere un momento, por favor. Esta captura requiere que informe a alguien de rango superior.

La comunicación se cortó y empezó a sonar una musiquilla estridente y repetitiva, pero que a Louaks le sonaba a gloria. Un rango superior. Con eso su ascenso estaba más que asegurado.

Cuando al final la musiquita dejó de sonar, otra voz muy distinta resonó por el Den-Den Mushi.

-¿Capitán Louaks?

-¿Sí señor?

-Tengo que darle una serie de instrucciones, pero antes de identificarme, me gustaría pedirle que hiciera que todos los que estén en la sala la abandonaran.

Loukes miró a su alrededor e hizo un gesto para que todos los que estuvieran en la sala de comunicaciones se largara, cosa que hicieron.

-Ya está.

-Muy bien capitán… Tiene un futuro brillante delante de usted.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Eratia y Rido llevaban hablando un buen rato, relajados. No convenía estar en tensión todo el rato y mejor distenderse un poco para que las fuerzas estuvieran disponibles. Pero de pronto llegó alguien.

-Tu, basura.

Tanto Eratia como Rido se giraron, uno por la sorpresa de que les hablaran y el otro porque reconoció la voz.

-Genial. El imbecil ha venido a verme.- Arakeist estaba al otro lado de los barrotes de la puerta, con cara de ira y odio.

-¿Donde está mi hermano?

-¿Esque solo te interesan esas dos puñeteras espadas?-Eratia hacía esfuerzos para calmarse.- ¿Tan poco te importa tu familia para que quieras matarlos?

-Me dan igual, ya lo sabes. Le hubiera perdonado la vida a el en la isla, pero se negó a…

-Si, ya lo se. Y estuviste a punto de matar a Mei de no ser por Rido.

-¿Mei?- El teniente Arakeist abrió mucho los ojos por la sorpresa.- ¡Mei Liam! ¿Mi hermana está viva?

-Es irónico ¿no? Los dos me habéis preguntado lo mismo en unos pocos días. Y aunque si de mi dependiera os daría respuestas distintas, solo puedo deciros lo mismo. No he visto a Hakurón desde que nos separamos en Xarmentes. Y si no tienes nada más que decir, vete, que aquí molestas.

Cuando el confundido teniente se fue, Eratia se giró hacia Rido.

-¿Por donde íbamos?

Rido sacudió la cabeza, olvidando la conversación que acababa de ver.

-Me habías contado que estabais navegado por Grand Line cuando llegasteis a una isla con una fuerte guarnición Marine que esperaba la llegada de una flota para reabastecerse.

-Aha.

-Y que te descubrieron por accidente y que recibieron la orden de capturarte a ti y solo a ti. Que los demás les daban igual.

-Exacto. En ese momento nos echamos a la mar en nuestro viejo barco, el Zafiro de las Olas y huimos lo mas deprisa que pudimos. El problema fue que no escapamos totalmente a tiempo, ya que la flota que iba a llegar nos detectó y fue a por nosotros. Y no era una flotilla pequeña. Comparado con la mayor parte de los barcos que nos seguían, el nuestro parecía una cáscara de nuez.

Eratia respiró, rememorando esos intensos acontecimientos.

-¿Has oído hablar de Xarmentes?

-A ti hace un rato. Y algo de que era una enorme extensión de arrecifes. O eso me dijo Bet… Franky.

-Pues llevaba razón. Es una intensa extensión de arrecifes que nadie ha logrado explorar en su totalidad. Y muy pocos cruzarla.

-¿Y?

-Que nos acorralaron contra ese lugar. Y no me quedó más remedio que jugármelo todo a una carta. O cruzaba Xarmentes a pelo o me iba a pique.-Eratia suspiró.- Por esa misma razón, como solo me buscaban a mi, obligué a Shenka, a Taanis y a Linkain, mis nakamas, a desembarcar a una lancha y a dejarme intentarlo a mi solo. No podía cargar con sus muertes si me equivocaba. Y máxime cuando en esos momentos amenazaba a tormenta.

Rido se encogió. La historia, tal vez por real, le estaba resultando muy interesante.

-Cuando nos separamos, entré directamente en el campo de arrecifes. La noche que pasé allí fue… infernal es quedarse corto. Solos el Zafiro de las Olas y yo. No me importaban los demás barcos que venían detrás. Solo me importaba hacer lo que mejor se. Dirigir el barco.

Eratia miro a Rido a la cara, a lo ojos.

-Todos los demás barcos que me seguían fueron cayendo uno tras otro. Solo yo logré sobrevivir. Por lo que se, solo yo he logrado llegar al centro de Xarmentes desde hace mucho tiempo.

-¿Y que hay?

-Una isla. Con muchas construcciones antiguas, pero con una sensación funesta. En fin, que me voy de tema. Logré salir y me oculté en una isla desierta durante un tiempo. Y cuando volví a conectarme al mundo, vi que me consideraban el responsable directo del hundimiento de casi toda la flota. Y por eso me quieren tanto todos los cazarecompensas.

-Vaya…

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Louaks estaba esperando impaciente, dando paseos por la cubierta. Era tarde, pero no tenía mar remedio que esperar. Esas eran las órdenes de su superior. Había acondicionado una habitación del barco tan y como le habían dicho en su comunicación.

Para causar mejor impresión había ordenado a sus dos soldados de mayor grado que formaran en la cubierta para recibir a su visitante. Arakeist estaba nervioso e intranquilo. No le gustaba esperar, y eso estaba sumado a lo que le había dicho antes Eratia.

Estella también estaba preocupada. Por todo en general. Llevaba mucho tiempo pisoteada por su superior y ese mamón que tenía como compañero de grado. Y lo último que había tenido que ver, como arruinaban la vida a varias personas. No le gustaba, no le gustaba en absoluto.

De pronto se escuchó un ruido arriba. Instintivamente todos alzaron la vista para ver una sombra en lo alto. Pero de pronto esa sombra cayó a plomo. Todos se apartaron cuando un enorme bicho aterrizó en cubierta.

-¿Pero que?- A todos se les había quedado una cara de sorpresa y estupefacción total. Y no era para menos, porque tenían un pesado pterodáctilo delante suya. Y encima, sentado en una especie de silla había un hombre bajito con un par de maletas de gran peso.

-¿Qué es eso?-Preguntó el capitán, anonadadazo. Arakeist se encogió de hombros, y Estella no quiso ni responder.

-¿Capitán Louaks?- Preguntó el hombre bajito.

-Si, Señor.- Por la costumbre, los tres marines se pusieron firmes.

-No os preocupéis, no soy un marine, solo un enviado.-Se giró hacia el hombre que tenía los galones de capitán.- ¿Ha preparado una habitación como le dijo mi superior?

-Si.

-Perfecto. Lleven mis pertenencias allí y prepárense para llevarme a esa escoria de Eratia para cuando haya acabado. Ah, y antes de que se me olvide, ¿Tienen médico a bordo?

Louaks señaló a Estella, que había sido forzada a cargar con las dos maletas.

-Ella es la oficial médico de este barco.

-Perfecto. Entonces, que esté preparada para cuando la llame. Su ayuda será necesaria.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

-Despierta.

Eratia abrió los ojos, aún amodorrado.

-¡Arriba! Quieren verte.

Dos marines del tipo estándar “armario ropero” (léase tontos y brutos) le estaban esperando fuera.

-Quieren verte.- Y sin más le agarraron de los brazos y se lo llevaron arrastrando. Eratia sabía que era inútil resistirse en ese estado y que hablar también lo era. No atendían a razones y obedecían las órdenes como fuera.

Le metieron en un camarote bastante raro. Tenía una especie de silla en el centro y muchos cacharros por el resto del cuarto. La silla tenía una serie de agarres, con los que ataron a Eratia a ella. Eso se ponía cada vez más feo.

-Perfecto. Ahora hagan el favor de salir de aquí.- Un hombrecito estaba mirando unas cosas al orto extremo de la sala. Se giró y miró al navegante.

-Al fin me han traído la basura.-Le miró como si no mereciera su atención.-Hace muchos años que no nos vemos.

-¿Te conozco?

-Vaya. Normal que no me recuerdes. ¿Pero no sabes quien soy?

-¿Eh?

-Así que no te contaron nada.- El hombre llevaba un bisturí en la mano con el que le hizo un corte en el brazo. Eratia tensó los músculos, pero no pudo hacer nada.

-¿Sabes de donde salio todo lo que tienes tatuado?- Esta vez hincó el bisturí yo retorció en la herida. Eratia se revolvió y contuvo el grito que iba a soltar. – Ju. Hace varios años la marina desarrolló un proyecto de soldado especializado en la lucha bajo el mar, que pudiera hacer frente con Gyoyins. Tu madre era una de las encargadas del proyecto.- Eratia se giró hacia el, sorprendido, lo que aprovechó el otro para hacerle otra herida en el pecho, que hizo que Eratia gritara por la sorpresa.

-Juju. Esa zorra siempre igual. Siempre negándose a poner en práctica el procedimiento. Nos retrasó muchos meses, hasta que al final, a sus espaldas, cogimos a su hijo y le practicamos el procedimiento.

Eratia abrió los ojos aún más.

-Exacto. Tú fuiste el primer experimento. Los tatuajes te convirtieron en una batería de poder marino. Imbatible en el interior del mar, porque cuanto más estás dentro mas invencible te haces. Y además, un efecto secundario fue el efecto sobre los usuarios de habilidades. En resumen, el experimento fue un éxito. Salvo en un fallo.

-Lo que duele meterse en el agua.

-Tú lo has dicho. Ese fallo invalidaba todo el procedimiento. Y tu madre se puso furiosa cuando lo descubrió todo, así que te cogió y desapareció.- Eratia tenía una serie de cortes por todo el cuerpo, bastante profundos todos. Entonces, el tipo ese dejó el bisturí y empezó a coger una especie de cacharros puntiagudos unidos con cables a un aparato bastante grande.- Y además, al poco nos cerraron el proyecto. Y todo por culpa de tu madre.-Introdujo uno de los pinchos en la herida de la pierna, lo que hizo que casi se pusiera a insultar a todo dios.

-Todo permaneció cerrado hasta hace unos años. Hasta que, por alguna razón, se reabrió la investigación. Pero había un problema. Las dos personas que conocían el método estaban muertas. El profesor murió, y la zorra le pasó tres cuartas partes de lo mismo.-Eratia quiso hablar para defender a su madre, pero le clavaron mas pinchos en las heridas.

-Y por eso, la única forma de obtener la composición del compuesto de los tatuajes eras tú, basura. El único que los tiene. Por esa razón te pusieron en busca y captura cuando a tus demás compañeros fueron ascendidos. Recomendación mía.

-¡Maldito hijo de…arrgh!- El doctor le había clavado la última aguja en otra herida.

-Ha sido divertido hacerte pasar por eso, aunque no esperaba que aguantaras tanto. -Se giró hacia la máquina y empezó a manipularla.- Aunque me voy a divertir mas con esto.

Cuando activó la máquina, una terrible descarga eléctrica le recorrió el cuerpo al navegante y este acabó gritando. Como si no fuera a parar nunca el dolor. Mientras tanto, de la máquina empezó a salir un largo rollo de papel con cosas que parecían garabatos.

-Vamos, vamos.- Musitó el científico mientras lo miraba.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Estella llevaba mucho rato al lado de la puerta, temblando de miedo por los alaridos que salían del interior de la habitación.

-¿Qué le están haciendo? ¿Pero que le están haciendo?

Al final los gritos cesaron y se abrió la puerta.

-Maldito imbécil- salió musitando el doctor.- Mira que no haber conseguido sacarle la composición…

Estela entró en la sala, al ver que el científico pasaba de ella. Y vio a Eratia tirado en el suelo, con convulsiones y heridas. Y estaba casi inconsciente.

-Dios mío.- Estella se quedó paralizada un segundo por el horrible espectáculo del hombre que, pese a todo, aún estaba consciente.- Guardias. ¡Llevadlo a las celdas con mucho cuidado!

Estella echó a correr por el pasillo para buscar medicinas, pero una parte de si misma se preguntaba si estaba en el lugar correcto. Una marina que destruía las vidas de las personas y que torturaba no era de la que ella había querido formar parte. Y esas dudas, golpeaban con mucha fuerza, rompiendo todos aquellos preceptos que ya habían sido dañados por el machismo de su superior.

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Creo que con esto no va a hacer falta que responda tu SBS ¿verdad Rido?

Por lo demás, ya comentaré mañana.
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rido
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por rido »

@Silver: Es que me recordó demasiado a los Ewoks. No es que no haya diferencias, pero qué quieres que te diga... Sobre todo con lo del encumbramiento de Silver3PO. Por otra parte... mejor no metas a Jack Bauer en esto, que sería demasiado complicado tener que lidiar con él y con el Maelstorm todo junto xD Lo de los "Ogo Ogo" (es que me gusta el nombre) no sería para aquí, en cualquier caso, sino para mi fic de Bleach (que quizás algún día publique por aquí aunque no venga al caso xD) [visitad mi recién abierta galería :roll: ] Y quedo bastante satisfecho con tus respuestas...

Seguiremos en contacto... más que nada porque tenemos un paquete (o dos, que la chica caótica también está por aquí y quién sabe qué será de ella) que devolverte xD

@Eratia: OH MY FUCKING GOD!!! Es lo único que puedo decir. Parece que has resuelto todas las dudas de golpe xD Ahora a ver qué te preguntan en futuros SBS...

Bien, tras pasar los controles necesarios, aquí está el Parte de Trabajo número 7. Como dije antes, estaba esperando a Eratia, porque los capítulos son bastante complementarios, así que era mejor leerlos todos a la vez. Os advierto, eso sí, que el final no es apto para mentes y estómagos demasiado sensibles. Sé que puede parecer un poco bruto pero... bueno, todos tenemos nuestro lado oscuro. Espero que os guste.... ^^
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Parte de Trabajo 07: Berserker

Al segundo día de nuestro cautiverio, el calor se hacía asfixiante entre aquellas cuatro paredes. Pronto, al amanecer, dos soldados vinieron a llevarse a Eratia para una entrevista con aquel maldito Capitán y me dejaron solo en aquella celda incómoda, asándome con los rayos de sol y el aire caliente que entraban por el ventanuco y calentaban el espacio como si fuera un auténtico horno.

Busqué un lugar bajo el ventanuco y me senté, tratando de escapar lo más posible a la luz y a la flama. Terminé sacándome la camiseta y usándola cada poco para enjuagar el sudor que, cada vez más, a medida que avanzaba el día, afloraba sobre mi piel. Pero aquel era el menor de mis problemas.

Eratia había insistido todo el día anterior en pedirme disculpas. Unas disculpas que no eran necesarias en absoluto. Él no tenía la culpa en absoluto. Toda mi desgracia tenía un único causante, ese cabrón prepotente con cara de cuervo y casaca de Capitán de la Marina que gobernaba el barco que nos llevaba hacia un seguro cautiverio.

Mientras me regodeaba en mi propia miseria recordé la fantástica historia que mi nuevo compañero de desdichas me había contado el día anterior, después de que el Teniente Arakeist fuera a preguntarle por un tal Linkaín, que parecía que era su hermano, el que había compartido tripulación con Eratia como habían dejado escapar durante nuestra conversación en el astillero. ¿Sería así mi vida de ahora en adelante? Siempre huyendo, siempre escondiéndome… Sabía que trabajar casi al margen de la ley, como hacíamos en el astillero, siempre tratando de mantener el equilibrio sobre aquella fina línea que separaba lo dudoso de lo ilegal, podría traerme problemas. Pero siempre había soñado que llegarían lo suficientemente tarde como para que me diera tiempo a escapar de ellos… o al menos para que no importaran tanto. Y ahora, con toda la vida por delante, me había convertido en un criminal.

De un salto, impulsado por la rabia que me invadía, me levanté y me acerqué a la reja que limitaba el espacio de nuestro calabozo. Me puse a mirarla, a examinar cada uno de los detalles. Al menos así mantenía mi cabeza ocupada en algo que no fuera alimentar mi propio rencor y mi propia autocompasión. Entonces me di cuenta de que uno de los barrotes estaba medio suelto. Si aplicaba la suficiente fuerza sería capaz de sacarlo de su sitio… aunque no serviría de mucho. Difícil de esconder, sería imposible utilizarlo como arma para sorprender al celador cuando se acercara y mi corpulencia, sumada al poco espacio que había entre cada uno de aquellos listones de acero no permitía que, aún deshaciéndome de uno, pudiera pasar entre ellos.

Llevaba horas dando vueltas por la habitación, escuchando de cuando en cuando gritos ahogados en la lejanía que hacían presentir lo peor, cuando hicieron volver a Eratia. Estaba despierto. Pero eso era lo único bueno que se podía decir de su situación en aquel preciso momento. Magullado, con el cuerpo lleno de cortes, apenas podía andar y los dos mismos soldados que lo habían llevado a aquella “entrevista” con el cerdo del Capitán Louaks, ahora lo tenía claro, en la sala de torturas lo traían a horcajadas y lo tiraron con desdén al interior de la celda.

– ¡¿Qué le habéis hecho?! – les pregunté a voz en grito.

Pero su respuesta fue nula mientras se alejaban del lugar de nuestro confinamiento. Le repetí la pregunta, con la voz más calmada, a mi compañero a la vez que trataba de ponerlo en una posición más cómoda que aquella en la que le habían dejado los guardias. Sin embargo, apenas podía articular sonidos inteligibles. Se habían esmerado con él. Se habían llevado a un hombre y habían devuelto un despojo, casi un cadáver.

Me pasé observándolo y tratando de ayudarle las siguientes horas. Poco a poco fue mejorando, aunque estaba visiblemente debilitado y se movía con mucha dificultad. Aún así pudo explicarme que, como yo ya había supuesto, lo habían torturado. No quería forzarlo a hablar, necesitaba mucho descanso y ya habría tiempo de contármelo. Presentía que íbamos a pasar muchísimo tiempo juntos.

– Toma, dale esto – sonó la voz de la doctora a mi espalda que me tendía unas pastillas. – Son unos analgésicos. No servirán para mucho pero al menos le calmarán el dolor.

– ¿Y así podrán repetirlo? – pregunté con tono amenazante mientras me levantaba y me acercaba peligrosamente a ella.

– No sé qué quiere conseguir el Capitán con esto y si pudiera detenerlo lo haría – me respondió, mirándome fijamente a los ojos. – De hecho…

– Puede hacerlo, Teniente – le dije, presintiendo que podría sacar algún fruto de sus discrepancias. – Denúncielo, rebélese contra él. Seguro que los altos mandos le harán pagar por sus excesos…

– No estoy yo tan segura – musitó.

– Pues entonces abra esta puerta y se lo haré pagar yo mismo…

– ¿Y enfrentarnos a toda una tripulación de la Marina sin posibilidades de escapar? No complique más la situación – me advirtió. – Ahora mismo… aún puede albergar alguna esperanza de que su caso se resuelva favorablemente. No así el de… – miró con compasión y disgusto a Eratia. – Volveré dentro de un rato a ver cómo sigue.

Al amanecer del tercer día, el estado del navegante del Zafiro de las Olas seguía siendo bastante deprimente. La doctora había cumplido su promesa y había vuelto con más analgésicos a eso de la medianoche que ayudaron a mi nuevo amigo a pasar la noche de una forma, al menos, humana. Pudo descansar, pero los primeros rayos de un sol ardiente hacían que sus heridas escocieran aún más de lo que ya lo debían hacer de por sí.

Entonces regresó Estella, pero en su rostro había una expresión de urgencia y, quizás, de alivio y esperanza. Algo estaba ocurriendo que había hecho aflorar ese nuevo gesto en su cara. Abrió la puerta con febril celeridad y se dirigió al hueco de la pared. Asomó la cabeza y luego se giró hacia mí.

– Mira por el ventanuco – me indicó.

– ¡Es la Joya! – exclamé. – ¿Qué hacen aquí?

– ¿La Joya? ¿Conoces a sus tripulantes?

– Creo que ahora tenemos una oportunidad, doctora – asentí. – Comparados con Eratia o conmigo, los que van en ese bote son gigantes – exageré un poco. – Saldremos de aquí de todas todas.

No sólo lo decía a modo intimidatorio. Por un lado trataba de convencerla a ella. Había visto en sus ojos que se estaba debatiendo en una gran crisis en su lealtad hacia sus superiores y que había un algo más madurando en ella. Pero también trataba de convencerme a mí mismo. Franky, Nico Robin, Seastone y Rentarou eran huesos duros de roer y seguro que serían capaces de liberarnos. O eso esperaba al menos.

– De usted depende en qué bando quiere venir…

Ella me miró, mordiéndose el labio inferior para aliviar un poco la tensión. Luego giró su cabeza primero a Eratia y luego hacia el ventanuco, por donde se iba perfilando cada vez más la corona dorada del Rey de los Piratas y la perfecta silueta del barco. Al final, volvió a fijar su vista en mí y resopló, negando con la cabeza primero y luego, con los ojos cerrados, asintiendo.

– Está bien – dijo al fin. – Iré a por tu arma. Espera aquí.

– Tranquila – sonreí. – Nos vemos en cubierta.

– ¡Piratas! – se oyó un grito desde el exterior. – ¡Son piratas!

Le pegué una patada con todas mis fuerzas al barrote que había visto suelto y lo arranqué de cuajo. Lo tanteé para comprobar su solidez mientras lo recogía del suelo. Haría una buena arma. Podría abrirme paso fácilmente hacia la cubierta. Luego allí arriba ya sería otro cantar… Estarían preparándose para recibir el envite de aquel enorme barco que les perseguía y se habría agrupado la mayor parte de la tripulación. Al menos eso dictaban mis esquemas mentales.

– ¿Por dónde es?

– Por allí – señaló de frente.

Estella se alejó por un pasillo hacia mi izquierda mientras yo me echaba a los hombros a Eratia. No podía caminar aún con mucha soltura así que sería más rápido así. Aunque también sería más peligroso. Para una persona poco acostumbrada al combate como yo, cargar un peso en la espalda mientras trataba de moverme a toda velocidad blandiendo un arma más grande que yo y que nunca había usado era una temeridad. Pero estaba en mi territorio, un barco, y estaba dispuesto a asumir el riesgo.

Pocos soldados me encontré, como había supuesto, en mi camino hacia cielo descubierto. La gran envergadura de mi arma y su contundencia me permitían deshacerme de mis rivales a una distancia bastante segura que no ponía en riesgo la condición de mi compañero a mi espalda. Por ahora todo salía bien y la puerta estaba a nuestro alcance.

Pero al salir a la cubierta ya era otro cantar. La Joya ya estaba encima del Starsy por babor y todo el mundo estaba en guardia. Los mejores hombres de aquella tripulación estaban allí y era un espacio abierto, demasiado abierto para poder proteger eficientemente a Eratia. No había llegado tan lejos para nada, y el rostro del viejo Bettum abordando el barco de un salto me hizo confiar más en mí mismo.

– Tírame al agua – susurró Eratia a mi oído.

– ¡¿Pero cómo te voy a tirar al agua?! ¡¿Estás loco?! – contesté, mientras, aprovechándome de la cobertura que me brindaba el umbral, me deshacía de dos marineros más. – ¡No tienes fuerzas para nadar! ¡Y además es agua salada! ¡No quiero pensar en lo que te dolerá!

– Tú hazlo…

– ¡Pero…!

– Hazme caso – insistió. – Ábrete paso hacia estribor y tírame al agua.

Podría no tener fuerzas, pero al menos había pensado con rapidez. La mayor parte de los combatientes se habían acercado al costado de babor así que sería más fácil hacerse camino en la dirección que me había indicado. Aún no entendía qué pretendía, pero estaba seguro en sí mismo y, al fin y al cabo, debía saber lo que hacía. Él era el experto en este tipo de situaciones.

Como pude, fui apartando de mi camino a más y más soldados que se acercaban a nosotros para impedir que saltáramos por la borda. No fue una misión nada fácil y apunto estuve de perder el equilibrio y a Eratia, pero al fin llegué a la barandilla que separaba el firme terreno de la cubierta del vacío y, mucho más abajo, el mar.

– ¿Estás realmente seguro? – dije, dándome la vuelta hacia el centro del barco para defenderme de otros dos.

No respondió. Simplemente se descolgó y se dejó caer a las frías aguas que se crispaban bajo la quilla del barco. Me obligué a no mirar hacia atrás para comprobar el resultado de la hazaña de Eratia y a concentrarme en lo que tenía por delante. Los que sí se habían dado cuenta de nuestra aventura eran los marines y cada vez más venían a por nosotros, dividiendo la atención de toda la tripulación entre los que venían al abordaje y… yo.

Mordiscos, patadas, manotazos, puñetazos, cabezazos, barrotazos… cualquier estratagema era buena para sacarme de encima a los marineros que venían con cara de pocos amigos. Cuando era necesario y posible trataba de escabullirme y, de paso, provocar unas no habituales colisiones entre miembros del mismo bando. Esperaba que acercarme a mis compañeros me garantizaría una mayor seguridad.

Minutos después, Eratia aún no había aparecido, pero poco a poco habían ido desapareciendo muchos de los combatientes más débiles. El Capitán daba órdenes desde una posición más resguardada, donde estaba escoltado por su inseparable Teniente Arakeist, que lucía un aparatoso vendaje que asomaba por encima de su cuello.

– ¡Rido! – me llamó una voz femenina que, en un principio no logré distinguir entre el alboroto.

Me giré y descubrí a la doctora, que cargaba con mi martillo mientras se deshacía eficientemente de algunos de sus antiguos compañeros. Me lanzó el arma y la cogí al vuelo, salvándome por un pelo de cortarme con su filo. Inmediatamente, dejé caer el barrote que me había acompañado y comencé a martillear a todo cuanto marinero se interponía en mi camino.

– ¡¿Qué se cree que hace doctora?! – bramó el comandante de la nave.

– ¡Impartir justicia! – gritó ella. – ¡Laser lens!

Una lente se fraguó cerca del Capitán y un rayo de color rojo salió directo hacia el brazo del hasta entonces su superior. Pretendía continuar, pero le puse mi mano en su espalda y la desperté del medio éxtasis en el que estaba sumida. Se giró asustada y sorprendida, dispuesta a atacar al enemigo que la acababa de asaltar por la espalda, pero, al reconocerme, bajó la guardia.

– Está haciendo lo correcto – asentí. –Pero su jefe es mío, doctora.

O’Neill se abalanzó entonces hacia nosotros. Aquella mole de músculos sin cerebro embistió entonces contra Estella y contra mí, pero inmediatamente un puño enfundado en un guante se estrelló en su cara. Era el ex-Capitán Rentarou que, alerta, se había lanzado en nuestro auxilio con sus mejores armas, sus propias manos, por delante.

– Con permiso – se excusó irónico antes de continuar con la lluvia de golpes.

Aparté a la doctora para evitar molestar en aquella contienda y le recomendé que se quitara de en medio. Se ofreció a ayudarnos, ya no le quedaba más opción, y comenzó a aprisionar a sus antiguos subordinados de la misma forma que lo había hecho conmigo. Así me ayudó a avanzar hacia el puente, donde Louaks y Arakeist seguían manteniendo su posición más asegurada.

– ¿Quién le ha hecho eso a mi casa? – preguntó Bettum en voz alta, poniéndose a mi altura.

– No insistas – contesté. – Es mío.

– ¡Y una mierda tú…!

– El verdaderamente peligroso es ese – señalé al Teniente. – Y fue el que se cargó tu taller privado y el Dique 1 – apostillé, consciente de que así le convencería mejor.

Caminábamos los dos, hombro con hombro, mirando decididos a los dos hombres que quedaban en pie junto con el Sargento simiesco, al que seguramente no le quedaría mucho tiempo. Ya sólo quedaba un paso para consumar nuestra venganza. El más alto de los dos desenvainó sus dos espadas gemelas dispuesto a plantar cara a todo un Sombrero de Paja. Su superior, trataba de huir

– Ten cuidado – me dijo, antes de separarse de mí para enfrentarse a Arakeist.

No pensaba dejar huir al bastardo que le había prendido fuego a mi casa. No pensaba tener piedad. No pensaba ser misericordioso ni compasivo ni bondadoso. No pensaba perdonarle lo que había hecho por mucho que suplicara. No tenía intención de ser ninguna de esas cosas cuando me lancé contra él y traté de rebanarle el brazo con el que blandía su espada. Pero consiguió esquivarlo.

Esta vez no quise dejar ningún resquicio a que pudiera tomar la iniciativa él así que continué lanzando golpes a diestro y siniestro mientras, poco a poco, hacía retroceder al Capitán hacia el fondo del castillo de popa. Lo estaba arrinconando contra la barandilla, pero consiguió rodearme con un hábil movimiento.

Me di vuelta para continuar. Y seguí. Y seguí. Y seguí. De una patada, Louaks cayó de bruces sobre la sección principal de la cubierta seguido de mí, que salté para continuar con mi batalla. Lo levanté y lo lancé contra la pared, desarmado e impotente. Cayó de rodillas y se rindió. Como si yo estuviera dispuesto a aceptarlo…

– Dispel – conjuró Estella.

Me di la vuelta y contemplé el panorama. Las prisiones cristalinas que retenían a los marineros de más bajo nivel se deshicieron. Al fondo, el gran cuerpo de O’Neill yacía inconsciente en el suelo de la cubierta a pies de Rentarou. A mi espalda, en el puente, seguían los sonidos de la batalla. Respiré hondo, cerré los ojos y me di la vuelta de nuevo hacia mi víctima.

– ¡No! – gritó el Capitán desesperado mientras caminaba lentamente hacia él. – ¡No puede acabar así! ¡Me auguraron un futuro brillante!

Me paré y miré a mi hacha-martillo. Estaba ensangrentada. Saqué mi camiseta del bolsillo, donde la había guardado la noche anterior, y limpié el líquido carmesí, que estaba empezando a coagularse. Ahora refulgía bajo la luz del sol, que daba de pleno sobre la cubierta. Miré fijamente a los ojos de mi presa y sonreí, mientras el sudor se escurría por mi frente aún a pesar del pañuelo que llevaba atado.

– ¿Le parece lo suficientemente brillante ahora? – pregunté, saboreando las palabras. – Porque esto es su futuro, bastardo.

– ¡Rido, no! – gritaba Bettum.

– ¡No! – gritó Eratia, que aparecía justo en ese momento por la borda. – ¡No lo hagas! ¡Serás como él!

Pero sus advertencias llegaban tarde. Ya no había nadie ni nada que pudiera detenerme. Estaba plenamente decidido y no me iba a echar atrás. Un eterno instante después, la hoja del hacha volvió a ensangrentarse y el sonido sordo de la cabeza del Capitán Louaks hizo enmudecerse a todo el mundo.

En aquel tétrico silencio, me dirigí hacia donde unos momentos antes había recuperado mi fiel compañero de fatigas que ahora estaba bañado en la sangre de aquel buitre en forma de hombre. Me agaché y recogí el barrote, también cubierto por los fluidos vitales de algunos de los marineros que habían caído en mi huida. Me di la vuelta y me volví a acercar al punto donde yacía el cadáver de Louaks.

No pensaba, no sentía, no había nada más a mi alrededor. Simplemente actuaba. Agarré la cabeza por los pelos y la ensarté en el barrote. Caminé hacia proa y, con un fuerte empellón, clavé el pedazo de metal en el suelo, confeccionando un nuevo mascarón para el Starsy.

– Vámonos de aquí – dije al fin.

Ante la mirada atenta de todo el mundo, comencé a caminar hacia la Joya por la pasarela que habían tendido para facilitar el abordaje y la huida. Cuando llegué a la cubierta del barco, toda la nube de odio, rencor, sangre y dolor que me había obnubilado durante la última hora se disipó y caí rendido, de espaldas sobre el suelo, contemplando el cielo azul. No recuerdo mucho más que el hecho de que lloré como un niño, aún poco consciente de lo que acababa de hacer.

Pero entonces algo llamó mi atención. Sobre el mástil ondeaba una Jolly Roger, la bandera de los piratas. Era muy rudimentaria, casi como improvisada, y, a diferencia de otras que había visto, sólo llevaba las tibias y la calavera, sin más distintivos. Comprendí entonces mi destino. Ahora era un proscrito, un pirata, y pasaría mi vida huyendo y surcando los mares. Pero ya no tenía fuerzas ni para pensar en eso. Entre lágrimas, el cansancio físico y mental le fueron dejando paso a Morfeo, que poco a poco me fue acunando entre sus brazos hasta que quedé completamente dormido sobre la cubierta de mi nuevo hogar.
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Terreis »

y luego me llaman a mi la pervertidilla y señorita Stripper que a las menor de cambio se queda en bragas 8) y vosotros dos que sois las monjitas de la caridad :P , vamos se han juntado marco y menga, el duo sádico. :roll:

pedazo de historias sobre todo Rido que tiene el raking de los mas retorcidos :wink:
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por H23 »

Eratia, Rido... Sublimes, si señor!!!

Bueno, yo a lo que vengo, que hace tiempo que no se sabe nada de Kyo.
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Nos vamos de Water 7

Ventajas de haber huido desde pequeño de los problemas: Una vez acostumbrado a ello, no hay manera de que te cojan.

Siempre me pasa lo mismo, huir del peligro me pone contento. Lo encuentro como un juego de críos, desde siempre. Es parte de mi, así de simple, así de claro.

Por eso, mientras salía corriendo y daba brincos para ir de edificio en edificio con un pelotón de reclutas persiguiéndome entre las calles y las azoteas no pude mas que sonreír ante la situación. Dos marineros iban detrás de mí soltando insultos contra mi persona y pasándolo mal. Un tercero se había quedado colgando de un saliente al no haber calculado bien las distancias. ¿Por qué siempre había algún patoso entre los perseguidores?

Aunque claro, a veces las cosas se complicaban. Y ante mi se produjo una complicación en forma de edificio mas alto que en el que estaba. Si seguía en línea recta me comía una pared de piedra bastante dura y darme la vuelta no era la opción mas deseable. No había otros edificios cerca y el cementerio de barcos estaba a dos manzanas de ahí, siempre y cuando no me hubiera desviado de las trayectorias iníciales.

Por suerte para mi, las musas me enviaron una señal en forma de ventana abierta dos pisos mas abajo. No había otra, así que salte hacia ella para deslizarme dentro del edificio, salir a la azotea y divisar cual era la ruta a seguir. Lástima que la ventana comenzara a cerrarse cuando ya estaba “volando”.


- ¡No cierren la ventana!- Chille, mientras me acercaba mas y mas.- ¡No la cierren, no la cierr...!-

Tarde. Una mezcla de cristal roto y trozos de madera fue atravesada por mi persona, haciendo que el aterrizaje fuera brusco. Encima me golpee la cabeza contra algo al quedarme sentado en una especie de superficie húmeda. Y para colmo se me cae encima una cortina bastante hortera hecha de plástico.

- Mi cabeza.- Murmure.- Joder con el…-

- ¡Ah, un pervertido!- Un grito de mujer cerca mío hizo que me sintiera intranquilo.

- ¿Pervertido?- Pregunte mientras me quitaba un trozo de cortina de la cara.- ¿Dónde?-

Ahora sabia donde me había dejado caer. Estaba en un cuarto de baño, con una mujer desnuda cubierta solo por una toalla que miraba hacia el exterior de la habitación con cara de pánico. La ducha corría sin destajo y la cortina se había enredado conmigo.

- Señora, ¿No cree que es un poco extraño que un pervertido atraviese la ventana de su cuarto de baño?- Le pregunte irónico mientras me deshacía de la cortina. Tenía una pequeña brecha en la ceja derecha, pero lo suficiente para no molestarme.- Y tápese, que me esta enseñando el culo.-

- ¿Qué es lo que ocurre aquí?- Un tipo orondo que me sacaba una cabeza apareció por la puerta. De verdad, la escena era cómica de narices. Yo, sobándome la cabeza por si había algún cristal o astilla y la mujer señalándome indicando que era el culpable de todo el estropicio.

- Usted tranquilo, jefe.- Dije levantándome.- Su fidelidad sigue intacta.-

- Maldito bas…- Aquel hombre no acabo la frase, pues desenfunde uno de los revólveres y le apunte.

- ¿La puerta de salida, por favor?- Decía mientras con el otro revolver apuntaba a su mujer. El hombre se aparto y, sin dejar de mirarme, se puso a la espalda de su señora.- No se preocupen, una vez me haya marchado podrán seguir con lo que estuvieran haciendo. Ducharse, darse mimitos, procrear… Lo típico.-

El hombre gruño molesto mientras que la mujer ahogo un grito de vergüenza. Mentalmente negué la estrechez de miras de la pareja a la que encañonaba. Pero ese no era mi problema en aquel momento. Cuando abrieron la puerta y me encontré fuera de la casa deje de apuntarles y salí corriendo escaleras arriba.

- ¡A mí la marina!- Chillo la señora escaleras abajo. Aquella incursión había tenido la lectura positiva que ya podían correr los que me seguían por las azoteas. La mala acababa de producirse.

De todos modos llegue a la azotea sin problemas. Atranque la puerta como pude y divise el horizonte. Efectivamente, me había desviado un poco, pero lo suficiente para tener una huida en línea recta a través de la lonja.

Dentro de la lonja me las tuve que ingeniar para que los reclutas no me encerraran a las primeras de cambio. Un turbante, un poco de acento del este y listo. Imitar acentos no tiene muchos secretos cuando has viajado tanto. Cuando no es un mercader de Alabasta es un cocinero de Impel Town. Te fijas en las dicciones, en como pronuncian algunas palabras y como parafrasean a su tierra natal, haces un poco de memoria conjunta y tienes mil, siempre y cuando tengas la ropa adecuada, mil y un disfraces. Aun así, resulto dificultoso el decir que no había visto a nadie.

Tres cuartos de hora mas tarde llegue al cementerio. Aquel era un campo abierto de astillas, madera podrida, clavos sueltos y hierros oxidados. Eso, unido a mi dificultad para caminar por ahí resultaba un autentico fastidio. Comencé a buscar señales de Brook, pero el lugar estaba tranquilo. Demasiado tranquilo.

- Huesudo, asoma la cabeza.- Dije entre dientes mirando el Ko Den Den Mushi de reojo. Esos aparatejos tenían el alcance suficiente como para saber que si no contestaba es que no estaba por ahí.

De repente, sentí como me jalaban de un pie para abajo. Irremediablemente me vi arrastrado por una fuerza desconocida hacia abajo, llevándome a mi paso tablones podridos, alguna que otra cristalera y un mascaron. Pobre sirena, ahí partida en dos. Cuando aterrice estaba en lo que parecía un gigantesco camarote.

- Mira que habitación encontré.- La voz de Brook me taladro las orejas. Estaba adolorido y un poco magullado de tanto golpe.- Al menos dormirás tranquilo.-

Lo único que se me ocurrió fue darle tal capón que su cráneo estuvo a punto de salir disparado.

- ¡Eso duele!- Se quejo, amarrándose las cuencas oculares.- ¡Casi me haces saltar los ojos de cristal!-

- ¿Cuántas veces te he dicho que no hagas lo que acabas de hacer?- Le replique, molesto.- La ultima vez casi no lo cuento.-

- Eres un agonías.- Volvió a quejarse mi amigo.- Solo porque estaba metido en un zarzal.-

- Venenoso.- Puntualice.- Era un zarzal venenoso. Que tu seas inmortal no implica que los demás lo seamos.-

- Yo no soy inmortal.- Replico Brook.

- Pero poco te queda.- Sentencie. Me senté en un butacón mugroso que había en el camarote.- Al menos por aquí no nos buscaran.-

- Por cierto.- Brook comenzó a buscar algo en sus bolsillos.- Caramba, esto si es casualidad. ¿Dónde he metido eso? Juraría que…-

- Entre la octava y la novena costilla.- Le insinúe. Brook me miro extrañado.- Llevas un mes quejándote de que tienes un agujero en el bolsillo interior. -

- ¡Ah, si!- Exclamo mi amigo como si acabara de recuperar la memoria. Comenzó a escudriñar su caja torácica, sacando varios objetos hasta que por fin dio con lo que buscaba.

Un Eternal Pose apuntaba en dirección a la siguiente isla, quizás la más famosa cerca de Water 7. Allí donde Portgas D. Ace y Marshall Teach tuvieron una feroz pelea.

Era hora de marcharse de Water 7.
Tengo una idea en mente pero necesito ponerme en contacto con Seastone. Es algo que me sugirio en conversaciones anteriores Eratia, pero prefiero comentarlo con la principal afectada del entuerto.
:) :| :P :astuto: :joint: :oops: :roll: 8) :skull:
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Gargadon
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Gargadon »

Lo dije por MSN y lo digo aquí. Al final todos hemos quedado bastante mal xD. Mientras Alira era la Stripper, yo quedé como un humilde ladrón de billeteras y vendedor de aldeas, Rido quedó como un sádico (Zaraki Rido le pienso llamar...) y Eratia quedó como el Señor Masoca (con lo que le gusta ver sufrir a su personaje xD). Creo que al final todos tenemos nuestro lado oscuro (debo matar a alguien YA :D , si no lo hago no seré un pirata completo xD).

Y bien, pondría aquí algún complemento al relato de los otros dos, pero no lo he terminado por completo así que no será hoy. Así que, a preguntar (al mismo).

Silver
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Creo que no formulé mi última pregunta correctamente, así que la volveré a hacer... La última pregunta iba más para la ocasión de ¡No intenten ningún movimiento o lo mato!.

-¿En ese instante pensabas en matarlo? ¿O simplemente era una prueba para ver hasta dónde podía llegar Rentarou (como al momento de llamarlo cazarrecompensas)?
-¿Y si en vez de dejarse secuestrar hubiera decidido dar la orden de ataque como una de sus técnicas para fingir?
No hago más preguntas porque sigo esperando a que Ramsus responda las que le hice.

PD: H23, sin el "Yohoho", Brook no es lo mismo :roll:, eso sí, a Kyo le va de mal en peor, como que meterse en problemas es su especialidad.
Ramsus
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SBS!! Respondo preguntas!!

Mensaje por Ramsus »

Vamos con las respuestas a vuestras dudas.

@Rido:
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Si para proteger a sus amigos o vengar a Kitakaze fuera necesario, ¿abandonaría la marina?
Depende de la situación. Digamos que Ramsus ha llegado a comprender que hay situaciones que están por encima de los trabajos, los rangos o las banderas.
De hecho, si te fijas, en cierto modo Ramsus ya renunció a las ventajas de ser un Vicealmirante cuando decidió abandonar el Saint Andrews y lanzarse a la búsqueda de Kid en solitario. Sigue siendo un marine, pero no está actuando como tal.
¿Sería capaz de trabajar codo a codo con Silver o con unos piratas?
No adelantemos acontecimientos XD.
@Rentarou
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-¿El vicealmirante tiene problemas mentales? ¿Es un espíritu que le atormenta? ¿Es un duende que le dice que debe quemar cosas?
Estáis mosqueáos eh? XD
Ramsus no tiene problemas mentales, ni ve a los muertos, ni siente la imperiosa necesidad de quemar cosas. Los que está claro es que a Ramsus le pasa algo. Y ese algo se va a desvelar en breve. Solo daré dos pistas:
- Lo que le ocurre está estrechamente relacionado con los recientes sucesos.
- Lo que le ocurre lo va a relacionar estrechamente con Silver. Aunque ninguno de los dos lo va a saber.
-¿A dónde te piensas dirigir después del mega-golpe a Thriller Bark?
Pues debemos tener en cuenta que Ailing y Ramsus se dirigen como una flecha al Thriller Bark del Florian Triangle, es decir, el señuelo, el falso. Cuando lleguen se van a encontrar que eso está como un solar, que parece ser que han hecho el viaje en balde y que, en definitiva, están perdidos en medio de la niebla. ¿Qué ocurrirá? ¿Saldrán de ésta? ¿Se convertirán en esqueletos como Brook? ¿Matará Ramsus a Rentarou de una vez? XD
No se pierdan el próximo capítulo de las Historias Piratas! (Que ya he comenzado, por cierto)
@Rido, 2nd Strike
En relación a esto, tengo una pregunta para todos los implicados en la saga de Thriller Bark...

¿Alguien me puede explicar qué está pasando? Porque yo ya me he perdido. No sé quién está en qué sitio, ni las islas ni nada por el estilo. Es que parece que hay dos historias totalmente distintas que se desarrollan a la vez en el mismo escenario y mi mente ha entrado en Kernel Panic.
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Te lo voy a explicar rápidamente: Hay 2 Thriller Bark, el auténtico y el señuelo. El auténtico se encuentra en el llamado "Archipiélago de las cinco muertes", situado en el Nuevo Mundo y el señuelo está "donde toa la vida", es decir, en el Florian Triangle.
Todo empezó en "el señuelo", cuando el Saint Andrews fué atacado súbitamente por los galeones (de Kid, supongo), y Alira y Overon fueron capturados. Tan solo Ailing logró escapar de allí en busca de Ramsus siguiendo órdenes de la propia Alira.
Muy poco tiempo después aparecieron Shiratori y Mihawk por un lado y el Architeuthys de Ghorrhyon por otro. Los tres se adentraron en el falso Thriller Bark, y se enfrentaron a varios zombies poderosos, pero ninguno de los "mandamases" apareció. ¿Por qué? Porque todos ya habían escapado y en ese momento estaban llegando al Nuevo Mundo con los marines apresados.
Finalmente los 2 Sichibukai y el científico han abandonado "el señuelo", y son ahora Ramsus y Ailing los que se dirigen hacia allá. Sin embargo ellos sí van a encontrar algo de interés: El destrozado Saint Andrews encallado contra la costa de la isla.
PD: Este tema ha avanzado más en un fin de semana que en meses :shock:
PPD: H23, otro capítulo más y Brook sigue sin decir "Yohohoho". Mi alma sufre con estas cosas.
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Terreis »

PD: Este tema ha avanzado más en un fin de semana que en meses :shock:
en mi caso, lo hace el aburrimiento :P
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H23
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por H23 »

Rentarou Satsuma escribió: PD: H23, sin el "Yohoho", Brook no es lo mismo :roll:, eso sí, a Kyo le va de mal en peor, como que meterse en problemas es su especialidad.
Ramsus escribió:PPD: H23, otro capítulo más y Brook sigue sin decir "Yohohoho". Mi alma sufre con estas cosas.
Que pasa??? Que si no dice el "yohoho" no es Brook??? BIen que Franky / Bettum no usaba el "Super" (HAsta ahora no lo ha usado) y nadie se ha quejado. En un principio queria usar la excusa que uso Franky (La de "No uso coletillas desde que pillaron a Luffy") pero visto el resultado...

En fin, que tranquilidad en el ambiente, tomo nota para incluir chistes y "Yohoho". No en el proximo (Es demasiado serio y Brook puede pasarlo algo mal) pero si en venideros.
:) :| :P :astuto: :joint: :oops: :roll: 8) :skull:
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Re: Historias Piratas, Volumen2

Mensaje por Gargadon »

H23 escribió:
Rentarou Satsuma escribió: PD: H23, sin el "Yohoho", Brook no es lo mismo :roll:, eso sí, a Kyo le va de mal en peor, como que meterse en problemas es su especialidad.
Ramsus escribió:PPD: H23, otro capítulo más y Brook sigue sin decir "Yohohoho". Mi alma sufre con estas cosas.
Que pasa??? Que si no dice el "yohoho" no es Brook??? BIen que Franky / Bettum no usaba el "Super" (HAsta ahora no lo ha usado) y nadie se ha quejado. En un principio queria usar la excusa que uso Franky (La de "No uso coletillas desde que pillaron a Luffy") pero visto el resultado...

En fin, que tranquilidad en el ambiente, tomo nota para incluir chistes y "Yohoho". No en el proximo (Es demasiado serio y Brook puede pasarlo algo mal) pero si en venideros.
Oye, tenía que subsanar el error del que introdujo a Franky por aquí xDDDD.
Ramsus escribió:PD: Este tema ha avanzado más en un fin de semana que en meses :shock:
Eso es porque ya queremos llegar a los 1000 posts, y aun así antes de llegar a los 1000, veo que el tema reacomoda los mensajes y posts que estaban al final de una página, las veo en la página siguiente, y luego regresa a como estaba :S.
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