Historias Piratas, Volumen2
- Dark Swordswoman
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sobre la de Terreis me ha gustado eso de los poderes de Belcebu......jajajajajaja, ahora tu personaje no podra bañarse en esas cascadas q tan le gusta
estan geniales ambas y haber si la gente se anima

Me encanta la VACALUFFY
- nico d'robin
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Cap. 01: "Entrada a Perdición, 1 parte"
Luego de ver el famoso mensajito en la superficie del mar y comprobar que nada había sucedido, todos volvimos a nuestros deberes, aún no sabia cual seria nuestro próximo paso y seguía preocupándome la situación de que mi tripulación seguía siendo pequeña(“Suficiente para azotar los mares y cobrarse venganza de quien sea", las palabras de Mijok resonaban aún en el aire). Camine hasta la cocina en busca de un trago y al llegar allí me encontré con Seastone, quien bebía lentamente un vaso de jugo.
--Cómo estas capitán?--me pregunto
--Algo preocupado y con mucha sed--Le respondí, mientras cogía una botella de ron desde el mesón.
Seastone levanto una de sus manos y sin darme cuenta me arrebato la botella de las manos, luego me dijo:
--Silver, últimamente estas bebiendo mucho, eso no te hace bien--
Sin reaccionar le deje hacer, me quede mirándole fijamente y recordé cuanto había pasado desde que nos conociéramos, entonces vino hasta mí el recuerdo de Terreis, mi incertidumbre por no saber de su paradero y mi impotencia por aún no saber que hacer. Me deje caer en una silla, estire mis brazos sobre la mesa y cerré mis ojos. Entonces la voz de Mijok me saco de mis ideas:
--Silver, creo que querrás saber que hemos avistado tierra--
--Bueno, preparémonos para desembarcar entonces--le respondí
--Es que no es una isla cualquiera--me espeto Mijok
--Y que puede tener de especial una isla perdida en el mar--
--Es que no es la isla, si no el mar que le rodea--
Me incorporé de súbito y mire a Mijok, que podía ser tan extraño que llamase tanto la atención de mi amigo. Me levante y salí tras él a cubierta. Al asomarme y mirar en la dirección que me indicase, pude ver una extraña niebla que se levantaba ante nosotros, la cual le daba cierto aire tétrico al ambiente. Lo más extraño de todo era que podíamos ver perfectamente en la distancia la isla, desde la que se levantaban extrañas construcciones similares a castillos con alargadas torres que desafiaban al cielo.
--Extraño espectáculo el que vemos--le comente a Lufy, quien de pie junto a mí parecía intentar recordar algo.
--Sabes Silver, esto no me gusta nada--dijo Mijok--Espero que no sea una trampa de los marines--
--A mí me parece que ni ellos saben de la existencia de este lugar--comento Seastone
--Ya recuerdo donde estamos--Exclamo Luffy--O al menos creo saberlo, mi padre me contó de esto en una de sus historias-
Todos miramos a Lufy, el cual seguro de recordar perfectamente la historia relatada por su padre se encargo de ponernos al día. Según el relato, existe una isla extraña que tiene la capacidad de moverse a voluntad sobre la superficie del mar, como una especie de barco gigante, o más bien, una ciudad flotante. El punto es que solo algunos marinos han logrado verla y volver a navegar sin perder la cordura, puesto que a esa isla la rodean y habitan los horrores más grandes jamás vistos en ningún lugar. Así entonces quien llega hasta ella, debe estar seguro de que enfrentara la más atroz de las muertes o que sufrirá la más grande de las locuras.
--Ahora entiendo el extraño mensaje que vimos más atrás--comento Mijok
--El que hablaba de perdición--dijo Lufy
--Bueno, ya sabemos por lo menos como se llama la dichosa isla--Dijo Seastone indicando un letrero viejo y carcomido que se levantaba ante la proa de nuestro barco. Extrañamente habíamos alcanzado la costa de la isla, sin haber sentido el movimiento de nuestro barco en dicha dirección.
--Isla Perdición--Leí yo--Bonito nombre, entonces?--agregue y espere una respuesta
Todos se encogieron de hombros y luego de devolverme la mirada se pusieron en marcha a la escalerilla del barco
--No podemos rechazar una invitación Silver--me dijo Lufy
--Además ya he asegurado el barco a la isla--Agrego Mijok--Donde quiera que esta cosa vaya iremos también--
Como si el aire les hubiese dominado, mis amigos parecían haber sido poseídos por una extraña fuerza. Yo sin resisitirme les seguí. Caminamos un rato por la playa de la isla, que estaba compuesta de conchas de mariscos molidos en vez de arena, luego de dar unos cuantos pasos más alcanzamos lo que parecía ser la calle principal. Era de un estilo arquitectónico muy similar a las construcciones de una antigua isla llamada Bretaña, con calles empedradas, esquinas curvas y la niebla famosa. Sorprendidos comprobamos que habitaban allí seres humanos, los que sin inmutarse nos saludaban amistosamente. Lo más sorprendente es que llevaban ellos también, la vestimenta de aquella lejana tierra.
--Creo que deberíamos aprovechar para cambiar nuestra indumentaria, ¿no Silver?--me sugirió Seastone, mientras le brillaban los ojos(obviamente con el impulso que vive en toda mujer, la atracción que ejercen sobre ellas la oportunidad de comprar)
--Ella tiene razón Silver. Sobre todo tú, que dejaste la mayor cantidad de tus ropas en el Espíritu del Mar--me dijo sonriendo Mijok
--Como quieran--respondí yo, poco interesado en deshacerme de mi buena camisa, mis cómodos pantalones y sobre todo de mi querida chaqueta, que tanto tiempo había estado conmigo.
Nos separamos entonces, mientras Mijok y Seastone se iban de compras, yo me escabullía en dirección a un bar. Lufy se puso a deambular por el pueblo, algo avergonzado por creer en la historia de su padre, que hablaba de que esta isla estaba habitada por monstruos, cosa hasta ahora inverosímil, ya que solo humanos habían por estos lares.
Me acerque a la barra del bar, donde nada parecía extraño, la gente hablaba animadamente. llame al tipo que atendía el lugar y le dije:
--Buenas tardes señor, quisiera un trago--
--Cómo no señor, y que desearía beber?--
--Que tal una cerveza?--pregunte yo
Recibí un enseguida por respuesta y al cabo de unos segundos tenia ante mí, la mayor jarra de cerveza que jamás hubiese visto. Al probarla, su sabor pareció apaciguar el dolo que se escondía en mi alma y por un segundo olvide quien era y que era lo que me preocupaba. Disfrutaba de la aspereza del brebaje bajando por mi garganta, cuando de pronto una voz llama mi atención:
--En que bendito lugar te encuentro Long Jhon Silver--
Mire y vi ante mí a un viejo conocido.
--Pero por los mil demonios, que haces tú aquí Rip Van Saint--exclame yo
--Solo viviendo en esta isla que le hace honor a su nombre--me respondió
--Sabes, es un nombre extraño si lo piensas bien--dije yo, luego agregue--No me parece que haya mucha perdición por aquí--
--Es porque aún no has visto nada, mi querido Silver--dijo palmeándome la espalda--Porque no le invitas un trago a este viejo amigo tuyo.
Mientras bebíamos recordamos el pasado. Aquel en que yo era un niño y Van Saint compartía aventuras con mi padre. Era extraño estar allí sentado hablando de cosas tan lejanas, con un hombre, que si no recordaba mal, había desaparecido extrañamente hacia mucho tiempo, y ahora estaba allí, tal como le había visto yo la ultima vez.
--Sabes Silver--me dijo de pronto--No se llega a Perdición por azar, es más, podría decirte que Perdición es la que busca a los que llegan a ella--
--Y como es eso--le pregunte yo
--Simple. Perdición deja que la vean y desembarquen en ella, solo aquellos que de verdad lo necesitan--
--No entiendo Van Saint, a que te refieres--
--Calma Silver, ya entenderás--
No le di importancia y seguí bebiendo, hasta que de pronto irrumpió en el bar un tipo que gritaba:
--Vengan todos pronto, ha aparecido el Vendaval y busca un oponente--
Sin darle importancia seguí bebiendo, pero Rip Van Saint me detuvo y cogiéndome de un brazo me obligo a levantarme y me dijo:
--Vamos a ver que sucede Silver, será interesante--
Sin poder resisitirme le seguí, que demonios pasaba en esa extraña isla?. Luego de caminar por una pequeña calle empinada, salimos de la ciudad y llegamos hasta una especie de explanada, donde la gente hacia un ruedo. Al centro de ellos un hombre alto vestido de brillante armadura esperaba impávido. Al acercarnos, se hizo silencio, y entonces el tipo de la armadura se movió, levanto su brazo y señalándome dijo:
--Tú serás el defensor--
Un clamor se dejo oír y sin saber como todo el mundo empezó a corear mi nombre. Miré a Van Saint y este se encogió de hombros. De un empujón me invitaron a salir adelante y me vi envuelto en este raro espectáculo. Que demonios estaba sucediendo ahora?...
CONTINUARÁ...
Luego de ver el famoso mensajito en la superficie del mar y comprobar que nada había sucedido, todos volvimos a nuestros deberes, aún no sabia cual seria nuestro próximo paso y seguía preocupándome la situación de que mi tripulación seguía siendo pequeña(“Suficiente para azotar los mares y cobrarse venganza de quien sea", las palabras de Mijok resonaban aún en el aire). Camine hasta la cocina en busca de un trago y al llegar allí me encontré con Seastone, quien bebía lentamente un vaso de jugo.
--Cómo estas capitán?--me pregunto
--Algo preocupado y con mucha sed--Le respondí, mientras cogía una botella de ron desde el mesón.
Seastone levanto una de sus manos y sin darme cuenta me arrebato la botella de las manos, luego me dijo:
--Silver, últimamente estas bebiendo mucho, eso no te hace bien--
Sin reaccionar le deje hacer, me quede mirándole fijamente y recordé cuanto había pasado desde que nos conociéramos, entonces vino hasta mí el recuerdo de Terreis, mi incertidumbre por no saber de su paradero y mi impotencia por aún no saber que hacer. Me deje caer en una silla, estire mis brazos sobre la mesa y cerré mis ojos. Entonces la voz de Mijok me saco de mis ideas:
--Silver, creo que querrás saber que hemos avistado tierra--
--Bueno, preparémonos para desembarcar entonces--le respondí
--Es que no es una isla cualquiera--me espeto Mijok
--Y que puede tener de especial una isla perdida en el mar--
--Es que no es la isla, si no el mar que le rodea--
Me incorporé de súbito y mire a Mijok, que podía ser tan extraño que llamase tanto la atención de mi amigo. Me levante y salí tras él a cubierta. Al asomarme y mirar en la dirección que me indicase, pude ver una extraña niebla que se levantaba ante nosotros, la cual le daba cierto aire tétrico al ambiente. Lo más extraño de todo era que podíamos ver perfectamente en la distancia la isla, desde la que se levantaban extrañas construcciones similares a castillos con alargadas torres que desafiaban al cielo.
--Extraño espectáculo el que vemos--le comente a Lufy, quien de pie junto a mí parecía intentar recordar algo.
--Sabes Silver, esto no me gusta nada--dijo Mijok--Espero que no sea una trampa de los marines--
--A mí me parece que ni ellos saben de la existencia de este lugar--comento Seastone
--Ya recuerdo donde estamos--Exclamo Luffy--O al menos creo saberlo, mi padre me contó de esto en una de sus historias-
Todos miramos a Lufy, el cual seguro de recordar perfectamente la historia relatada por su padre se encargo de ponernos al día. Según el relato, existe una isla extraña que tiene la capacidad de moverse a voluntad sobre la superficie del mar, como una especie de barco gigante, o más bien, una ciudad flotante. El punto es que solo algunos marinos han logrado verla y volver a navegar sin perder la cordura, puesto que a esa isla la rodean y habitan los horrores más grandes jamás vistos en ningún lugar. Así entonces quien llega hasta ella, debe estar seguro de que enfrentara la más atroz de las muertes o que sufrirá la más grande de las locuras.
--Ahora entiendo el extraño mensaje que vimos más atrás--comento Mijok
--El que hablaba de perdición--dijo Lufy
--Bueno, ya sabemos por lo menos como se llama la dichosa isla--Dijo Seastone indicando un letrero viejo y carcomido que se levantaba ante la proa de nuestro barco. Extrañamente habíamos alcanzado la costa de la isla, sin haber sentido el movimiento de nuestro barco en dicha dirección.
--Isla Perdición--Leí yo--Bonito nombre, entonces?--agregue y espere una respuesta
Todos se encogieron de hombros y luego de devolverme la mirada se pusieron en marcha a la escalerilla del barco
--No podemos rechazar una invitación Silver--me dijo Lufy
--Además ya he asegurado el barco a la isla--Agrego Mijok--Donde quiera que esta cosa vaya iremos también--
Como si el aire les hubiese dominado, mis amigos parecían haber sido poseídos por una extraña fuerza. Yo sin resisitirme les seguí. Caminamos un rato por la playa de la isla, que estaba compuesta de conchas de mariscos molidos en vez de arena, luego de dar unos cuantos pasos más alcanzamos lo que parecía ser la calle principal. Era de un estilo arquitectónico muy similar a las construcciones de una antigua isla llamada Bretaña, con calles empedradas, esquinas curvas y la niebla famosa. Sorprendidos comprobamos que habitaban allí seres humanos, los que sin inmutarse nos saludaban amistosamente. Lo más sorprendente es que llevaban ellos también, la vestimenta de aquella lejana tierra.
--Creo que deberíamos aprovechar para cambiar nuestra indumentaria, ¿no Silver?--me sugirió Seastone, mientras le brillaban los ojos(obviamente con el impulso que vive en toda mujer, la atracción que ejercen sobre ellas la oportunidad de comprar)
--Ella tiene razón Silver. Sobre todo tú, que dejaste la mayor cantidad de tus ropas en el Espíritu del Mar--me dijo sonriendo Mijok
--Como quieran--respondí yo, poco interesado en deshacerme de mi buena camisa, mis cómodos pantalones y sobre todo de mi querida chaqueta, que tanto tiempo había estado conmigo.
Nos separamos entonces, mientras Mijok y Seastone se iban de compras, yo me escabullía en dirección a un bar. Lufy se puso a deambular por el pueblo, algo avergonzado por creer en la historia de su padre, que hablaba de que esta isla estaba habitada por monstruos, cosa hasta ahora inverosímil, ya que solo humanos habían por estos lares.
Me acerque a la barra del bar, donde nada parecía extraño, la gente hablaba animadamente. llame al tipo que atendía el lugar y le dije:
--Buenas tardes señor, quisiera un trago--
--Cómo no señor, y que desearía beber?--
--Que tal una cerveza?--pregunte yo
Recibí un enseguida por respuesta y al cabo de unos segundos tenia ante mí, la mayor jarra de cerveza que jamás hubiese visto. Al probarla, su sabor pareció apaciguar el dolo que se escondía en mi alma y por un segundo olvide quien era y que era lo que me preocupaba. Disfrutaba de la aspereza del brebaje bajando por mi garganta, cuando de pronto una voz llama mi atención:
--En que bendito lugar te encuentro Long Jhon Silver--
Mire y vi ante mí a un viejo conocido.
--Pero por los mil demonios, que haces tú aquí Rip Van Saint--exclame yo
--Solo viviendo en esta isla que le hace honor a su nombre--me respondió
--Sabes, es un nombre extraño si lo piensas bien--dije yo, luego agregue--No me parece que haya mucha perdición por aquí--
--Es porque aún no has visto nada, mi querido Silver--dijo palmeándome la espalda--Porque no le invitas un trago a este viejo amigo tuyo.
Mientras bebíamos recordamos el pasado. Aquel en que yo era un niño y Van Saint compartía aventuras con mi padre. Era extraño estar allí sentado hablando de cosas tan lejanas, con un hombre, que si no recordaba mal, había desaparecido extrañamente hacia mucho tiempo, y ahora estaba allí, tal como le había visto yo la ultima vez.
--Sabes Silver--me dijo de pronto--No se llega a Perdición por azar, es más, podría decirte que Perdición es la que busca a los que llegan a ella--
--Y como es eso--le pregunte yo
--Simple. Perdición deja que la vean y desembarquen en ella, solo aquellos que de verdad lo necesitan--
--No entiendo Van Saint, a que te refieres--
--Calma Silver, ya entenderás--
No le di importancia y seguí bebiendo, hasta que de pronto irrumpió en el bar un tipo que gritaba:
--Vengan todos pronto, ha aparecido el Vendaval y busca un oponente--
Sin darle importancia seguí bebiendo, pero Rip Van Saint me detuvo y cogiéndome de un brazo me obligo a levantarme y me dijo:
--Vamos a ver que sucede Silver, será interesante--
Sin poder resisitirme le seguí, que demonios pasaba en esa extraña isla?. Luego de caminar por una pequeña calle empinada, salimos de la ciudad y llegamos hasta una especie de explanada, donde la gente hacia un ruedo. Al centro de ellos un hombre alto vestido de brillante armadura esperaba impávido. Al acercarnos, se hizo silencio, y entonces el tipo de la armadura se movió, levanto su brazo y señalándome dijo:
--Tú serás el defensor--
Un clamor se dejo oír y sin saber como todo el mundo empezó a corear mi nombre. Miré a Van Saint y este se encogió de hombros. De un empujón me invitaron a salir adelante y me vi envuelto en este raro espectáculo. Que demonios estaba sucediendo ahora?...
CONTINUARÁ...

- Terreis
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Visita inesperada y avistamiento sorpresa.
Mientras Dark, West y yo llegamos por fin al cruce de Red Line, el cual nos llevaría a aguas norteñas. Mientras lejos de allí, en Grand Line, la tripulación del Espíritu del Mar había llegado a una remota isla desabitada.
--Echad el ancla-- dijo Ripple-- vamos a desembarcar en busca de provisiones y alegrar esas caras que nuestra capitana regresara, aun que tenga que traerla de los pelos y arrastras--.
--¡Siiii!-- gritó la tripulación al unísono, algo más risueña.
Tras dividirse en varios grupos, se asignaron tareas para cada grupo unos irían a buscar alimentos, otros en busca de agua y el resto a explorar toda la isla, para recabar información sobre el paradero de Terreis.
Por suerte para todos ellos, en la isla se encontraban mucha rica fruta y también consiguieron cazar algunos animales de modo que los que les habían asignado buscar comida no tuvieron demasiados problemas para cumplir su trabajo y antes de lo que esperaban regresaron al barco y depositaron todo lo que habían recolectado en la bodega del Espíritu del Mar.
En cambio los encargados de llevar agua lo tuvieron algo más complicado ya que en el corazón de la isla se hallaba un pequeño río y para llegar hasta este debían atravesar una zona boscosa cargando sobre su espalda los pesados barriles, la ida fue relativamente sencilla pero regresar de nuevo al barco con los recipientes a rebosar de agua era otra cosa y algunos no tenían mas remedio que regresar a rellenar su barril ya que por el camino el liquido había acabado regando la tortuosa senda, convirtiéndola en un barrizal y de difícil transito, la cual se hacia mas lento el avance hacia el barco.
Los encargados de explorar la isla fueron los últimos en regresar al Espíritu del Mar, en dicho grupo se encontraba Ripple y tras descansar unos minutos se fue hacia la sala de reuniones cogió un pergamino y una pluma y empezó a escribir dos cartas, una carta para Barbablanca y otra para Shanks, en dichas cartas solicitaba a nuestros viejos aliados que se reunieran con ellos para explicarles todo lo sucedido:
No me gusta andarme por las ramas, así que iré al grano, soy Ripple, la 2º a bordo de la capitana Terreis. Extraños acontecimientos han ocurrido en estas semanas, los cuales os informare, Al parecer nuestra capitana ha dimitido de sus tareas y nos ha abandonado, todos los camaradas incluida yo presentimos y creemos q halla sido por causas sospechosas, pues conocemos muy bien a nuestra capitana y es capaz de sacrificarse ella misma por sus hombres.
Por eso os pido en nombre del espíritu del mar que si tenéis alguna noticia, de ella comunicarla pues esto me huele a cuerno quemado y creo saber que los marines tiene algo q ver.
También debéis saber, que Luffy sombrero de paja y Long_Jhon_Silver, han partido por iniciativa propia y nos hemos separado para abarcar mas terreno.
Saludos y espero recibir noticias Ripple.
Ripple, subió a cubierta y entrego una carta a Dragón y otra a Malhumo, estos se fueron a sus misiones.
Mientras, Dark, West y yo nos encontrábamos cerca de una de las entradas del cruce de Red Line, el cual nos llevaría a aguas norteñas, pero antes de coger el cruce, una visita en forma de Lucius, había venido a vernos.
Como era natural, me encontraba tomando una buena taza de café sentada entre mi sillón y mi escritorio, enfrente tenia a Lucius, el cual se estaba riendo muy a gusto, mientras me informaba de una cosa bastante horrible:
--jajajaja, aun te encontrabas al principio de Grand Line, el viaje hacia el One Piece no ha hecho mas que comenzar, el cruce q cruzasteis es un cruce artificial, fue construido, por los marines, la montaña q creíais q era Red Line, en realidad es un muro artificial, el cual lleva en su cresta unos grandes espejos para q reflejen y hagan q se mas elevada, espero ese muro acaba antes de llegar a la Mar Llana, esa base de la Marina, no era la base central, no tiene ni punto de comparación con Eneas Lobby, Sengoku no están estupido creedme, es muy astuto, no tiene misericordia con nadie, incluso usa a su único hijo, para sus fines y por eso su hijo es un Sichibukai pues es lo que mas detesta—
--tu eres el hijo de Sengoku—pregunte incrédula.
--si lo soy, pero para el morí el día en que mi madre murió por culpa de unos piratas, por eso los odia tanto—explico Lucius.
--te diré un secreto, eso de los cruces muy pocos lo saben, todos los piratas mueren y son aplastados cuando llegan, al verdadero cruce, si consigues pasar, entrareis al segundo trozo de Grand Line, seguiréis el viaje y deberéis pasar otro cruce artificial, no vez pasado ese, los marines se os echaran como hienas y será una persecución si tregua, pues os quedara poco para llegar a Raftel—dijo Lucius-- pero claro a ti esto te da igual--,--Terreis de verdad quieres dejar aun lado a tus amigos y compañeros—
--he tomado una decisión—conteste firmemente—a que has venido—
--solo he venido hablar, siempre estas a la defensiva conmigo—dijo Lucius trágicamente.
--a que has venido—pregunte.
--bueno—dijo Lucius levantándose de su asiento.
Yo rápidamente me fui a la puerta, la cual abr, pero fui empujada con algo de brusquedad a la pared, me quede mirando a Lucius, este paso su mano por mi mejilla. Sentía verdadera repugnancia, pero tuve q controlarme, pues se me había presentado una forma de recopilar información y marcharme de nuevo con mi tripulación y esposo, si estos me aceptaban y si no era si me iría sola a cumplir mi promesa a mi abuelo. Pensé el la persona en la q mas amaba y así pude controlarme y no matar a la escoria q tenia delante.
--he venido, haber si hay alguna oportunidad, sabes los dos juntos seriamos el terror de los siete mares—dijo Lucius. —aun puedo volverte hacer mía y cortejarte.
--si te vas me lo pensare—dije yo, saliendo de esa situación incomoda.
--bien, mientras te lo piensas, dentro de 15 días abra una reunión, en Grand Line, te sugiero q vengas—dijo Lucius cogiendome de la mano y depositando un beso en ella.
Lucius se marcho y yo cerré la puerta dando gracias de que la babosa rastrera se fuera, me puse en marcha y subí a cubierta, allí estaba West.
--ese tío me da muy mala espina—dijo esta.
--ya somos dos—dijo Dark, la cual había bajado de la Cofia—pero ese no es nuestro problema ahora, el problema viene por Barlovento en forma de Barco del pelirrojo y nos han visto, pues Yassop, llevaba un catalejo.
--maldita sea—grite yo.
--podrías crear unos tornados pequeños cerca de las velas, así nos darían aire suficiente y los dejaríamos atrás—dijo Dark.
--es buena idea—promovió West.
--bien, pero me temo q pronto tendremos visita de tu esposo Dark, el cual se ha unido a la banda de Silver—
--bueno pues q vengan, va ser inevitable mas tarde o temprano tendrían q enterarse—dijo Dark.
Alcé mis manos y cree dos pequeños tornados estos crearon un aire el cual, propulso la embarcación y nos alejo muy lejos de nuestros perseguidores.
/*/*continuara/*/*
Mientras Dark, West y yo llegamos por fin al cruce de Red Line, el cual nos llevaría a aguas norteñas. Mientras lejos de allí, en Grand Line, la tripulación del Espíritu del Mar había llegado a una remota isla desabitada.
--Echad el ancla-- dijo Ripple-- vamos a desembarcar en busca de provisiones y alegrar esas caras que nuestra capitana regresara, aun que tenga que traerla de los pelos y arrastras--.
--¡Siiii!-- gritó la tripulación al unísono, algo más risueña.
Tras dividirse en varios grupos, se asignaron tareas para cada grupo unos irían a buscar alimentos, otros en busca de agua y el resto a explorar toda la isla, para recabar información sobre el paradero de Terreis.
Por suerte para todos ellos, en la isla se encontraban mucha rica fruta y también consiguieron cazar algunos animales de modo que los que les habían asignado buscar comida no tuvieron demasiados problemas para cumplir su trabajo y antes de lo que esperaban regresaron al barco y depositaron todo lo que habían recolectado en la bodega del Espíritu del Mar.
En cambio los encargados de llevar agua lo tuvieron algo más complicado ya que en el corazón de la isla se hallaba un pequeño río y para llegar hasta este debían atravesar una zona boscosa cargando sobre su espalda los pesados barriles, la ida fue relativamente sencilla pero regresar de nuevo al barco con los recipientes a rebosar de agua era otra cosa y algunos no tenían mas remedio que regresar a rellenar su barril ya que por el camino el liquido había acabado regando la tortuosa senda, convirtiéndola en un barrizal y de difícil transito, la cual se hacia mas lento el avance hacia el barco.
Los encargados de explorar la isla fueron los últimos en regresar al Espíritu del Mar, en dicho grupo se encontraba Ripple y tras descansar unos minutos se fue hacia la sala de reuniones cogió un pergamino y una pluma y empezó a escribir dos cartas, una carta para Barbablanca y otra para Shanks, en dichas cartas solicitaba a nuestros viejos aliados que se reunieran con ellos para explicarles todo lo sucedido:
No me gusta andarme por las ramas, así que iré al grano, soy Ripple, la 2º a bordo de la capitana Terreis. Extraños acontecimientos han ocurrido en estas semanas, los cuales os informare, Al parecer nuestra capitana ha dimitido de sus tareas y nos ha abandonado, todos los camaradas incluida yo presentimos y creemos q halla sido por causas sospechosas, pues conocemos muy bien a nuestra capitana y es capaz de sacrificarse ella misma por sus hombres.
Por eso os pido en nombre del espíritu del mar que si tenéis alguna noticia, de ella comunicarla pues esto me huele a cuerno quemado y creo saber que los marines tiene algo q ver.
También debéis saber, que Luffy sombrero de paja y Long_Jhon_Silver, han partido por iniciativa propia y nos hemos separado para abarcar mas terreno.
Saludos y espero recibir noticias Ripple.
Ripple, subió a cubierta y entrego una carta a Dragón y otra a Malhumo, estos se fueron a sus misiones.
Mientras, Dark, West y yo nos encontrábamos cerca de una de las entradas del cruce de Red Line, el cual nos llevaría a aguas norteñas, pero antes de coger el cruce, una visita en forma de Lucius, había venido a vernos.
Como era natural, me encontraba tomando una buena taza de café sentada entre mi sillón y mi escritorio, enfrente tenia a Lucius, el cual se estaba riendo muy a gusto, mientras me informaba de una cosa bastante horrible:
--jajajaja, aun te encontrabas al principio de Grand Line, el viaje hacia el One Piece no ha hecho mas que comenzar, el cruce q cruzasteis es un cruce artificial, fue construido, por los marines, la montaña q creíais q era Red Line, en realidad es un muro artificial, el cual lleva en su cresta unos grandes espejos para q reflejen y hagan q se mas elevada, espero ese muro acaba antes de llegar a la Mar Llana, esa base de la Marina, no era la base central, no tiene ni punto de comparación con Eneas Lobby, Sengoku no están estupido creedme, es muy astuto, no tiene misericordia con nadie, incluso usa a su único hijo, para sus fines y por eso su hijo es un Sichibukai pues es lo que mas detesta—
--tu eres el hijo de Sengoku—pregunte incrédula.
--si lo soy, pero para el morí el día en que mi madre murió por culpa de unos piratas, por eso los odia tanto—explico Lucius.
--te diré un secreto, eso de los cruces muy pocos lo saben, todos los piratas mueren y son aplastados cuando llegan, al verdadero cruce, si consigues pasar, entrareis al segundo trozo de Grand Line, seguiréis el viaje y deberéis pasar otro cruce artificial, no vez pasado ese, los marines se os echaran como hienas y será una persecución si tregua, pues os quedara poco para llegar a Raftel—dijo Lucius-- pero claro a ti esto te da igual--,--Terreis de verdad quieres dejar aun lado a tus amigos y compañeros—
--he tomado una decisión—conteste firmemente—a que has venido—
--solo he venido hablar, siempre estas a la defensiva conmigo—dijo Lucius trágicamente.
--a que has venido—pregunte.
--bueno—dijo Lucius levantándose de su asiento.
Yo rápidamente me fui a la puerta, la cual abr, pero fui empujada con algo de brusquedad a la pared, me quede mirando a Lucius, este paso su mano por mi mejilla. Sentía verdadera repugnancia, pero tuve q controlarme, pues se me había presentado una forma de recopilar información y marcharme de nuevo con mi tripulación y esposo, si estos me aceptaban y si no era si me iría sola a cumplir mi promesa a mi abuelo. Pensé el la persona en la q mas amaba y así pude controlarme y no matar a la escoria q tenia delante.
--he venido, haber si hay alguna oportunidad, sabes los dos juntos seriamos el terror de los siete mares—dijo Lucius. —aun puedo volverte hacer mía y cortejarte.
--si te vas me lo pensare—dije yo, saliendo de esa situación incomoda.
--bien, mientras te lo piensas, dentro de 15 días abra una reunión, en Grand Line, te sugiero q vengas—dijo Lucius cogiendome de la mano y depositando un beso en ella.
Lucius se marcho y yo cerré la puerta dando gracias de que la babosa rastrera se fuera, me puse en marcha y subí a cubierta, allí estaba West.
--ese tío me da muy mala espina—dijo esta.
--ya somos dos—dijo Dark, la cual había bajado de la Cofia—pero ese no es nuestro problema ahora, el problema viene por Barlovento en forma de Barco del pelirrojo y nos han visto, pues Yassop, llevaba un catalejo.
--maldita sea—grite yo.
--podrías crear unos tornados pequeños cerca de las velas, así nos darían aire suficiente y los dejaríamos atrás—dijo Dark.
--es buena idea—promovió West.
--bien, pero me temo q pronto tendremos visita de tu esposo Dark, el cual se ha unido a la banda de Silver—
--bueno pues q vengan, va ser inevitable mas tarde o temprano tendrían q enterarse—dijo Dark.
Alcé mis manos y cree dos pequeños tornados estos crearon un aire el cual, propulso la embarcación y nos alejo muy lejos de nuestros perseguidores.
/*/*continuara/*/*

- Long_Jhon_Silver
- Sargento Mayor

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- Registrado: Mié Mar 30, 2005 4:27 am
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Cap 02: "La Perdición de Perdición"
Estaba así la cosa entonces, yo allí siendo aclamado por toda la gente, mientras el tipo al que llamaban Vendaval se mantenia impavido al centro del ruedo. Levante los brazos en señal de no saber que sucedia, entonces se hizo el silencio, Rip Van Saint dio un paso adelante, carraspeo para aclararse la voz y dijo:
--Bien señoras y señores, otra vez el Vendaval a bajado hasta el pueblo en busca de oponente, y es así que el honorable Long Jhon Silver, aquí presente, ha sido designado como su fiero rival, preparaos para ver la más sangrienta de las luchas--
Yo lo mire extrañado y mientras la gente volvia a gritar, Rip Van Saint se acerco hasta mí y me dijo:
--Tienes suerte muchacho, has encontrado el camino para conseguir lo que buscas--
--¿A que te refieres?--Le pregunte yo--No entiendo nada--
--Es que no es cierto que has perdido algo muy valioso muchachito--me dijo ironicamente--Pues bien, solo derrotando a este tipo conseguiras las respuestas que buscas y si tienes suerte, quizás hasta logres salir de aquí--
De verdad no entendia nada, que demonios sucedia aquí. Sin comprender del todo, camine hasta donde se encontraba Vendaval, al acercarme comprobe que era mucho más alto que yo, sin mencionar que la armadura le daba una apariencia mucho más terrible.
--Sir Long Jhon Silver, será un honor tomar su vida esta tarde, espero que con vuestra lucha honre también a los dioses--dijo con una voz metalica Vendaval
--El honor será mio, desconocido señor. Pero sepa bien que no pretendo derramar mi sangre sobre esta tierra--le respondí
Volvio otra vez el silencio y sin mediar aviso, el Vendaval se puso en posición y levantando una espada gigante se abalanzo contra mí. Reaccionando a tiempo logre esquivarle y llevando la mano hasta mi cinto, comprobe que mi querida espada no estaba allí. Otra vez oí el aire silbar por el movimiento de la espada de Vendaval, esta vez era un golpe alto; como pude me agache y esquive su nueva embestida.
--Quedese quieto señor--me espeto mi oponente
--Me encantaria hacerlo buen hombre--le respondí--Pero veo que usted se empeña en tomar mi cabeza, así que desisto gustosamente de su invitación--
Que podia hacer si no escapar, sus movimientos eran cada vez más rapidos, cosa extraña, ya que por el tamaño del espadon que manejaba parecia imposible mantener ese ritmo de lucha. De pronto una voz que venia desde el público llamo mi atención, una voz de mujer demasiado familiar gritaba mi nombre. Luego de equivar otro ataque de Vendaval, inconscientemente me dirigí hacia el lugar de donde provenia la voz, al mirar quede de una pieza, no podia ser cierto que estuviese allí:
--Terreis, que haces tú aquí--le dije yo sorprendido
--Solo quiero que sepas que te amo, y que eres el unico hombre que vive en mi corazón--me respondio
Camine unos pasos hacia ella, pero un grito de terror me hizo voltearme, al mirar comprobe que Vendaval se dirigia decidido hacia mí, con la unica intención de atravesarme. Sin saber como, salte hacia la posición de mi oponente y pisando la hoja de su espada hice que esta se enterrara en el suelo, luego usandola a modo de apoyo, volví a saltar y le aseste una patada en la cabeza a Vendaval, haciendo que su casco volara lejos.
--Ahí tienes, traidor--dije yo
La gente empezo a gritar, yo no entendia aún que pasaba, pero al mirar al lugar donde se encontraba mi oponente comprobe con horror el fenomeno más extraño quie jamás habia visto. Aún de pie y sin cabeza, la armadura de Vendaval movia freneticamente las manos en el aire, entonces una voz chillona y aguda se dejo oir:
--Eres un tramposo Long Jhon Silver, eso de patear es contra las reglas--
Me acerque extrañado y empinandome cerca de la armadura mire hacia el interior, al aguzar la vista pude ver que dentro de esta se encontraba un tipo pequeñisimo, quien comodamente sentado frente a una especie de ventana, sostenia en ambas manos los mandos que le permitian controlar tan extraño artilugio. Pues sí, mi extreaña batalla habia sido contra una armadura vehiculo.
--Van Saint!--grite--Que significa esto?--
--Significa que has pasado la prueba querido amigo--me respondio alegremente
Despues de que toda la gente se retirara, y de que Van Saint me explicara que cada vez que un extranjero llegaba a Perdición, los lugareños organizaban dicho juego, para mantener a los turistas y vagos a raya, como me explicase mi amigo, volvimos al bar y una vez allí le pregunte:
--Como sabes que es lo que busco Van Saint?--
--Ah, se nota en tus ojos, mi querido Silver--
--Y como es que estas tú aquí, con la misma apariencia de tantos años, y sin que el paso del tiempo te afecte?--Volví a preguntar
--Bueno Silver, es una larga historia. Solo si estas dispuesto a contarme alguna de tus aventuras; como hacia tu padre; y aguantas el beber con este viejo te contare--
--Ya cantaste--le dije--Veamos quien se duerme primero--
Así pues, le relate todas mis aventuras desde el día que salí de mi isla, hasta lo que me estaba sucediendo ahora, en que me encontraba en busca de mi más preciado tesoro. Luego de escucharme atentamente sonrio y apurando el ultimo trago de su cerveza se dispuso a hablar:
--Veo que eres peor que tu padre muchacho, siempre cazando sueños. Ahora entiendo por que esta isla te ha invocado hasta sus costas--
La extrañeza se dibujo en mi rostro, de que estaba hablando. Pero no tuve necesidad de preguntar, como si leyese mi mente continuo:
--Así como tú y tu fiel tripulación llegarón hoy hasta Perdición, así un día llegue yo en que me encontraba embarcado en mi utlima aventura. Tal cual como ves hoy este pueblo, tal cual estaba el día que yo pise sus playas. Cuantas maravillas se esconden en las inmensas tierras de esta isla, cuantas aventuras se pueden vivir aquí, sin embargo aquel que decide quedarse más de un día sobre sus tierras, sufre la condena eterna de permanecer alejado del tiempo y del resto del mundo
para siempre.--
--Quieres decir entonces--quise agregar yo--
--Sí mi querido muchacho, esta isla magica lleva tal nombre porque es la perdición de todo aquel que busca sueños y aventuras interminables, no porque no las encuentre aquí, si no que, porque a cambio de vivir dichas aventuras debe sacrificar su vida en el exterior. Ya que esta isla es como una mujer celosa, que atrapa y cobija para sí a aquel hombre que se atreve amarle. Así esta magica isla se apodera de la vida de los que buscan constantemente cazar sueños. Por eso es que te decia que esta isla te ha invocado, ya que ha percibido tu hambre de maravillas.--
--Pero yo...--Intente decir
--Sí, ya sé--me dijo-- Tú solo buscabas la manera de saber el paradero de tu esposa. Pues bien muchacho, te diré como encontrar la respuesta, pero antes debes prometerme una cosa--
--Que cosa?--pregunte
--Que pase lo que pase, no caeras en las tentaciónes que se cruzen en tu camino de vuelta a tu embarcación, ya que si les prestas atención, seras un habitante más de esta infame isla--
Luego de prometerle a mi viejo amigo, este me menciono que un individuo que gustaba de escuchar los susurros que transportaba el viento, habia mencionado que algo grande debia estar sucediendo afuera, ya que un tipo que se hacia llamar Lucius le gritaba al aire su gran suerte ya que ahora veia ante sí la oportunidad de conseguir lo que siempre habia buscado, el amor de una poderosa mujer.
--Pero eso no me dice nada Van Saint--le dije molesto
--Pero Silver, no entiendes a que mujer se refiere?--Me dijo mi amigo inquisitivamente
Entonces ante mí aparecieron los ojos de Terreis, la figura y posición que adoptaba cuando se enojaba, y por ultimo la cara que me presento la primera vez que nos vimos.
--Terreis--dije yo
--Exacto Silver, Terreis. Y para saber donde esta ella, pues creo que debes seguir los pasos de ese tal Lucius--
--Ah claro, decirlo es facil. Pero como sabre a donde va?--pregunte
--Muy simple, ya que luego de terminar con sus gritos de alegria, menciono el Mar del Norte--
--Pues entonces Rip Van Saint, ha sido un placer, no sabes cuanto extrañare volver a hablar contigo, pero por lo menos sé que te encuentras muy bien--le dije, me puse de pie y estrechandole en un abrazo me aleje hacia la puerta, antes de salir le oí decirme:
--Recuerda Silver, no caer, para Perdición eres un gran premio--
Levante mi mano y me despedí por ultima vez, que extraño era despedirse de un amigo que vivia en una especie de isla fantasma. Salí del bar y me dirigi hacia donde estaba el Caledonia. Mientras pensaba en las maneras en que golpearia a ese tal Lucius y en que por fin tenia un pista más o menos clara de donde estaba Terreis, no me daba cuenta que a mi alrededor se amontonaba gente, quienes llevaban bandejas doradas, en las que portaban los más sabrosos manjares. Yo seguia caminando sin prestarles atención, entonces la comida se troco por oro y joyas, las que relucian y brillaban con una extraña luz fantasmal. Yo seguia sin prestarles atención, entonces siguieron apareciendo tesoros y regalos, hasta que delante de mí se paro una mujer de hermosa belleza, la cual despójandose de una tunica que llevaba y mostrandome su cuerpo desnudo me llamo por mi nombre:
--Long Jhon Silver, hijo del amanecer, no ves aquí frente a ti lo que más añoras? No es esto lo que buscas con más ansias que nada. El amor eterno y fiel de la más bella?--
La miré sorprendido, pero sin prestarle atención, recogi la tunica del suelo y se la dí diciendole:
--Tome señora, cubrase, puede coger un resfriado--Y seguí mi camino pensando en que haria cuando me encontrase con Terreis, seria cierto que nos habia abandonado?
--Nadie rechaza a Perdición, Silver, nadie la rechaza y vive para contarlo--Oí una voz furiosa gritar tras de mí.
Entonces sentí que algo me tomaba por una pierna, al mirar ví una especie de tentaculo que me ataba y los rugidos de una bestia que estremecian el aire a mí alrededor. Que fuerza infernal habia desatado. Cogí una rama cercana y a modo de arma la blandi contra la bestia. Fue inutil sin embargo, como un millon de azotes contra mi pecho, senti caer los tentaculos de la bestia. Tratabille y caí de espaldas, el tentaculo que aún me sostenia me arrastraba hacia un extraño agujero. Moriria allí en esa isla, olvidada y desconocida para todos. De pronto una voz y un remezon sacudieron mi cuerpo. Como por arte de magia senti que el tentaculo aflojaba, y que un grito de dolor dejaba escapar la bestia aquella, entonces como si despertase, aparecieron los colores ante mí y un golpe de luz enceguecio mis ojos. Cuando logre afinar la vista, ví inclinado sobre mí a Mijok, junto a él Seastone me movia por los hombros y Lufy miraba compungido.
--Por fin despiertas capitán, pensamos que estabas muerto--dijo Mijok
--Sí--Agrego Seastone--No sabes cuanto nos has asustado--
--Pero donde demonios estamos ahora--pregunte
--Pues acabamos de salir de la niebla esa--me contesto Lufy
--Y la isla?--pregunte
--Que isla?--Me respondieron todos
Luego de relatarles la extraña aventura que habiamos vivido; todos dijeron que podia ser producto de un mal sueño, puesto que desde esa mañana en que habiamos visto el dichoso mensaje, yo me habia encerrado en mi camarote y no habia salido hasta ahora, en que como un sonambulo me encontraba enredado entre las amarras de cubierta y no respondia a los llamados de ellos.
--Pues si que es extraño--dije yo con una sonrisa tonta
--Creo Silver que has estado bebiendo demasiado--me dijo Mijok
--Ya te he dicho que no debes beber tanto capitán, no en tu estado--Me regaño Seastone
Antes de que pudiera decir nada, Lufy me interrumpio:
--Pues veo que tenemos compañia, mirén--
Miramos todos en la dirección que indicaba y vimos un pequeño bote que traia consigo una figura familiar, era el esposo de Dark Swordswoman, lo que comprobaba mi hipotesis, se habian marchado juntas.
Mientras se acercaba, Mijok se paro junto a mí y me dijo:
--Y hacia donde vamos entonces--
--Hacia el mar del norte--le respondí
--Que bueno--me dijo, y agrego--Espero que pronto encontremos a tu querida esposa y a la de ese, que si no tendras que cambiarle el nombre a tu banda--
--A que te refieres--
--No es obvio--me dijo--Pasaremos de llamarnos "Los del Silencio" a "Los Abandonados"--
Una sonrisa cruzo mi rostro, ahora podia sonreir, ya que sabia donde buscar.
--Pues, esperemos que nuestra busqueda resulte y no tengamos que cambiar el nombre. Venga, vamos a recibir a nuestro amigo--
CONTINUARÁ...
Estaba así la cosa entonces, yo allí siendo aclamado por toda la gente, mientras el tipo al que llamaban Vendaval se mantenia impavido al centro del ruedo. Levante los brazos en señal de no saber que sucedia, entonces se hizo el silencio, Rip Van Saint dio un paso adelante, carraspeo para aclararse la voz y dijo:
--Bien señoras y señores, otra vez el Vendaval a bajado hasta el pueblo en busca de oponente, y es así que el honorable Long Jhon Silver, aquí presente, ha sido designado como su fiero rival, preparaos para ver la más sangrienta de las luchas--
Yo lo mire extrañado y mientras la gente volvia a gritar, Rip Van Saint se acerco hasta mí y me dijo:
--Tienes suerte muchacho, has encontrado el camino para conseguir lo que buscas--
--¿A que te refieres?--Le pregunte yo--No entiendo nada--
--Es que no es cierto que has perdido algo muy valioso muchachito--me dijo ironicamente--Pues bien, solo derrotando a este tipo conseguiras las respuestas que buscas y si tienes suerte, quizás hasta logres salir de aquí--
De verdad no entendia nada, que demonios sucedia aquí. Sin comprender del todo, camine hasta donde se encontraba Vendaval, al acercarme comprobe que era mucho más alto que yo, sin mencionar que la armadura le daba una apariencia mucho más terrible.
--Sir Long Jhon Silver, será un honor tomar su vida esta tarde, espero que con vuestra lucha honre también a los dioses--dijo con una voz metalica Vendaval
--El honor será mio, desconocido señor. Pero sepa bien que no pretendo derramar mi sangre sobre esta tierra--le respondí
Volvio otra vez el silencio y sin mediar aviso, el Vendaval se puso en posición y levantando una espada gigante se abalanzo contra mí. Reaccionando a tiempo logre esquivarle y llevando la mano hasta mi cinto, comprobe que mi querida espada no estaba allí. Otra vez oí el aire silbar por el movimiento de la espada de Vendaval, esta vez era un golpe alto; como pude me agache y esquive su nueva embestida.
--Quedese quieto señor--me espeto mi oponente
--Me encantaria hacerlo buen hombre--le respondí--Pero veo que usted se empeña en tomar mi cabeza, así que desisto gustosamente de su invitación--
Que podia hacer si no escapar, sus movimientos eran cada vez más rapidos, cosa extraña, ya que por el tamaño del espadon que manejaba parecia imposible mantener ese ritmo de lucha. De pronto una voz que venia desde el público llamo mi atención, una voz de mujer demasiado familiar gritaba mi nombre. Luego de equivar otro ataque de Vendaval, inconscientemente me dirigí hacia el lugar de donde provenia la voz, al mirar quede de una pieza, no podia ser cierto que estuviese allí:
--Terreis, que haces tú aquí--le dije yo sorprendido
--Solo quiero que sepas que te amo, y que eres el unico hombre que vive en mi corazón--me respondio
Camine unos pasos hacia ella, pero un grito de terror me hizo voltearme, al mirar comprobe que Vendaval se dirigia decidido hacia mí, con la unica intención de atravesarme. Sin saber como, salte hacia la posición de mi oponente y pisando la hoja de su espada hice que esta se enterrara en el suelo, luego usandola a modo de apoyo, volví a saltar y le aseste una patada en la cabeza a Vendaval, haciendo que su casco volara lejos.
--Ahí tienes, traidor--dije yo
La gente empezo a gritar, yo no entendia aún que pasaba, pero al mirar al lugar donde se encontraba mi oponente comprobe con horror el fenomeno más extraño quie jamás habia visto. Aún de pie y sin cabeza, la armadura de Vendaval movia freneticamente las manos en el aire, entonces una voz chillona y aguda se dejo oir:
--Eres un tramposo Long Jhon Silver, eso de patear es contra las reglas--
Me acerque extrañado y empinandome cerca de la armadura mire hacia el interior, al aguzar la vista pude ver que dentro de esta se encontraba un tipo pequeñisimo, quien comodamente sentado frente a una especie de ventana, sostenia en ambas manos los mandos que le permitian controlar tan extraño artilugio. Pues sí, mi extreaña batalla habia sido contra una armadura vehiculo.
--Van Saint!--grite--Que significa esto?--
--Significa que has pasado la prueba querido amigo--me respondio alegremente
Despues de que toda la gente se retirara, y de que Van Saint me explicara que cada vez que un extranjero llegaba a Perdición, los lugareños organizaban dicho juego, para mantener a los turistas y vagos a raya, como me explicase mi amigo, volvimos al bar y una vez allí le pregunte:
--Como sabes que es lo que busco Van Saint?--
--Ah, se nota en tus ojos, mi querido Silver--
--Y como es que estas tú aquí, con la misma apariencia de tantos años, y sin que el paso del tiempo te afecte?--Volví a preguntar
--Bueno Silver, es una larga historia. Solo si estas dispuesto a contarme alguna de tus aventuras; como hacia tu padre; y aguantas el beber con este viejo te contare--
--Ya cantaste--le dije--Veamos quien se duerme primero--
Así pues, le relate todas mis aventuras desde el día que salí de mi isla, hasta lo que me estaba sucediendo ahora, en que me encontraba en busca de mi más preciado tesoro. Luego de escucharme atentamente sonrio y apurando el ultimo trago de su cerveza se dispuso a hablar:
--Veo que eres peor que tu padre muchacho, siempre cazando sueños. Ahora entiendo por que esta isla te ha invocado hasta sus costas--
La extrañeza se dibujo en mi rostro, de que estaba hablando. Pero no tuve necesidad de preguntar, como si leyese mi mente continuo:
--Así como tú y tu fiel tripulación llegarón hoy hasta Perdición, así un día llegue yo en que me encontraba embarcado en mi utlima aventura. Tal cual como ves hoy este pueblo, tal cual estaba el día que yo pise sus playas. Cuantas maravillas se esconden en las inmensas tierras de esta isla, cuantas aventuras se pueden vivir aquí, sin embargo aquel que decide quedarse más de un día sobre sus tierras, sufre la condena eterna de permanecer alejado del tiempo y del resto del mundo
para siempre.--
--Quieres decir entonces--quise agregar yo--
--Sí mi querido muchacho, esta isla magica lleva tal nombre porque es la perdición de todo aquel que busca sueños y aventuras interminables, no porque no las encuentre aquí, si no que, porque a cambio de vivir dichas aventuras debe sacrificar su vida en el exterior. Ya que esta isla es como una mujer celosa, que atrapa y cobija para sí a aquel hombre que se atreve amarle. Así esta magica isla se apodera de la vida de los que buscan constantemente cazar sueños. Por eso es que te decia que esta isla te ha invocado, ya que ha percibido tu hambre de maravillas.--
--Pero yo...--Intente decir
--Sí, ya sé--me dijo-- Tú solo buscabas la manera de saber el paradero de tu esposa. Pues bien muchacho, te diré como encontrar la respuesta, pero antes debes prometerme una cosa--
--Que cosa?--pregunte
--Que pase lo que pase, no caeras en las tentaciónes que se cruzen en tu camino de vuelta a tu embarcación, ya que si les prestas atención, seras un habitante más de esta infame isla--
Luego de prometerle a mi viejo amigo, este me menciono que un individuo que gustaba de escuchar los susurros que transportaba el viento, habia mencionado que algo grande debia estar sucediendo afuera, ya que un tipo que se hacia llamar Lucius le gritaba al aire su gran suerte ya que ahora veia ante sí la oportunidad de conseguir lo que siempre habia buscado, el amor de una poderosa mujer.
--Pero eso no me dice nada Van Saint--le dije molesto
--Pero Silver, no entiendes a que mujer se refiere?--Me dijo mi amigo inquisitivamente
Entonces ante mí aparecieron los ojos de Terreis, la figura y posición que adoptaba cuando se enojaba, y por ultimo la cara que me presento la primera vez que nos vimos.
--Terreis--dije yo
--Exacto Silver, Terreis. Y para saber donde esta ella, pues creo que debes seguir los pasos de ese tal Lucius--
--Ah claro, decirlo es facil. Pero como sabre a donde va?--pregunte
--Muy simple, ya que luego de terminar con sus gritos de alegria, menciono el Mar del Norte--
--Pues entonces Rip Van Saint, ha sido un placer, no sabes cuanto extrañare volver a hablar contigo, pero por lo menos sé que te encuentras muy bien--le dije, me puse de pie y estrechandole en un abrazo me aleje hacia la puerta, antes de salir le oí decirme:
--Recuerda Silver, no caer, para Perdición eres un gran premio--
Levante mi mano y me despedí por ultima vez, que extraño era despedirse de un amigo que vivia en una especie de isla fantasma. Salí del bar y me dirigi hacia donde estaba el Caledonia. Mientras pensaba en las maneras en que golpearia a ese tal Lucius y en que por fin tenia un pista más o menos clara de donde estaba Terreis, no me daba cuenta que a mi alrededor se amontonaba gente, quienes llevaban bandejas doradas, en las que portaban los más sabrosos manjares. Yo seguia caminando sin prestarles atención, entonces la comida se troco por oro y joyas, las que relucian y brillaban con una extraña luz fantasmal. Yo seguia sin prestarles atención, entonces siguieron apareciendo tesoros y regalos, hasta que delante de mí se paro una mujer de hermosa belleza, la cual despójandose de una tunica que llevaba y mostrandome su cuerpo desnudo me llamo por mi nombre:
--Long Jhon Silver, hijo del amanecer, no ves aquí frente a ti lo que más añoras? No es esto lo que buscas con más ansias que nada. El amor eterno y fiel de la más bella?--
La miré sorprendido, pero sin prestarle atención, recogi la tunica del suelo y se la dí diciendole:
--Tome señora, cubrase, puede coger un resfriado--Y seguí mi camino pensando en que haria cuando me encontrase con Terreis, seria cierto que nos habia abandonado?
--Nadie rechaza a Perdición, Silver, nadie la rechaza y vive para contarlo--Oí una voz furiosa gritar tras de mí.
Entonces sentí que algo me tomaba por una pierna, al mirar ví una especie de tentaculo que me ataba y los rugidos de una bestia que estremecian el aire a mí alrededor. Que fuerza infernal habia desatado. Cogí una rama cercana y a modo de arma la blandi contra la bestia. Fue inutil sin embargo, como un millon de azotes contra mi pecho, senti caer los tentaculos de la bestia. Tratabille y caí de espaldas, el tentaculo que aún me sostenia me arrastraba hacia un extraño agujero. Moriria allí en esa isla, olvidada y desconocida para todos. De pronto una voz y un remezon sacudieron mi cuerpo. Como por arte de magia senti que el tentaculo aflojaba, y que un grito de dolor dejaba escapar la bestia aquella, entonces como si despertase, aparecieron los colores ante mí y un golpe de luz enceguecio mis ojos. Cuando logre afinar la vista, ví inclinado sobre mí a Mijok, junto a él Seastone me movia por los hombros y Lufy miraba compungido.
--Por fin despiertas capitán, pensamos que estabas muerto--dijo Mijok
--Sí--Agrego Seastone--No sabes cuanto nos has asustado--
--Pero donde demonios estamos ahora--pregunte
--Pues acabamos de salir de la niebla esa--me contesto Lufy
--Y la isla?--pregunte
--Que isla?--Me respondieron todos
Luego de relatarles la extraña aventura que habiamos vivido; todos dijeron que podia ser producto de un mal sueño, puesto que desde esa mañana en que habiamos visto el dichoso mensaje, yo me habia encerrado en mi camarote y no habia salido hasta ahora, en que como un sonambulo me encontraba enredado entre las amarras de cubierta y no respondia a los llamados de ellos.
--Pues si que es extraño--dije yo con una sonrisa tonta
--Creo Silver que has estado bebiendo demasiado--me dijo Mijok
--Ya te he dicho que no debes beber tanto capitán, no en tu estado--Me regaño Seastone
Antes de que pudiera decir nada, Lufy me interrumpio:
--Pues veo que tenemos compañia, mirén--
Miramos todos en la dirección que indicaba y vimos un pequeño bote que traia consigo una figura familiar, era el esposo de Dark Swordswoman, lo que comprobaba mi hipotesis, se habian marchado juntas.
Mientras se acercaba, Mijok se paro junto a mí y me dijo:
--Y hacia donde vamos entonces--
--Hacia el mar del norte--le respondí
--Que bueno--me dijo, y agrego--Espero que pronto encontremos a tu querida esposa y a la de ese, que si no tendras que cambiarle el nombre a tu banda--
--A que te refieres--
--No es obvio--me dijo--Pasaremos de llamarnos "Los del Silencio" a "Los Abandonados"--
Una sonrisa cruzo mi rostro, ahora podia sonreir, ya que sabia donde buscar.
--Pues, esperemos que nuestra busqueda resulte y no tengamos que cambiar el nombre. Venga, vamos a recibir a nuestro amigo--
CONTINUARÁ...

- lalilulelo
- Recluta Privado de Tercera

- Mensajes: 53
- Registrado: Lun Jun 27, 2005 2:47 pm
- Edad: 37
SEASTONE….
Había pasado mucho tiempo ya desde que el Caledonia zarpase en solitario, acompañado simplemente por sus propias sombras y leves murmullos.
Antes de esto, me dediqué a entrenarme por las noches, pues consideraba que mi técnica de combate de cuerpo a cuerpo se encontraba bastante oxidada. Decidí concentrarme seriamente en el manejo de mis bolas de seastone y en controlar con mayor precisión las corrientes de energía de dicho poder. Al encontrarme rodeada de personas con tremendos poderes, apenas hacía esfuerzos enfrentándome a los enemigos, ya que los aliados se encargaban de ellos con gran destreza. Por esa razón me dediqué, al caer el sol, a entrenarme sin cesar, sin excepción ninguna. De vez en cuando las estrellas me hacían compañía, susurrándome lamentos y brindándome guiños; otras veces, (qué ironía) era la soledad la que lo hacía. Cuando el cansancio huía del ligero cuerpo de mi pequeño Martín Pescador, con gran valentía se atrevía a retar a la noche y mantenerse en pie hasta que el sol se volviese a asomar con timidez. Aún así cuando llegaba ese momento, con una suave sonrisa le miraba y comprobaba que dormía placenteramente. No me importaba. Yo estaba orgullosa de Ur, y me sorprendía recordar como habían cambiado las cosas desde la primera vez que nos vimos, en la que ni siquiera entendía que quería de mí. Ahora, en cambio, nos comprendíamos al instante, percibía cada aleteo y movimiento que nacía de él, le sentía en sueños. A continuación, como un reflejo, algo automático, caía rendida en el húmedo suelo de la cubierta.
Ahora, y con la misteriosa desaparición de la capitana Terreis, al despertar y abrir mis perezosos ojos a la luz, observaba la figura de mi capitán lanzando suspiros al mar, convirtiéndose esto en una rutina. Ahora más que nunca me preocupaba por su estado. Quizá le resultase pesado el que yo le insistiera en que no bebiese demasiado, pero por encima de todo no quería que empeorara. Lo mejor en esa situación era estar bien “despiertos” en ese sentido, y no venirnos abajo, por el bien de todos.
Una pesada mañana, en la que vimos un extraño mensaje, Silver se encerró en su habitación y pasó largas horas sin comunicarse con ningún subordinado. Ante tal situación, la preocupación comenzó a abordarnos y decidimos entrar. Le encontramos tirado y parecía no estar consciente, así que le agité los hombros mientras Mijok le hablaba para intentar provocar alguna reacción en él. Nos relató una extraña aventura y el resto del día transcurrió sin peligrosas novedades. Creo no recordar mal al decir que fue en esa misma noche, para transmitir calma a mi capitán, cuando me quité mi colgante del emblema del león y lo deslicé por su cuello.
-Seastone, no es necesario. Sabes que ese emblema está hecho para velar por ti…
-Creo que en estos momentos tú lo necesitas más que yo, Silver. Es un préstamo. Devuélvemelo cuando creas conveniente, y tómatelo con calma –di media vuelta sin esperar respuesta alguna y me dirigí a mi camarote.
-¿Esta noche no entrenas, Seastone? –preguntó mi capitán antes de finalizar la jornada.
-Vaya, estás en todo, e, ¿Silver? –sonreí, y antes de marcharme, añadí- Creo que hoy descansaré.
-------------------------
Bueno, apenas tengo tiempo, llevo una vida algo saturada, jeje... pero aquí dejo mi pequeño aporte...
Nos vemos! 
Había pasado mucho tiempo ya desde que el Caledonia zarpase en solitario, acompañado simplemente por sus propias sombras y leves murmullos.
Antes de esto, me dediqué a entrenarme por las noches, pues consideraba que mi técnica de combate de cuerpo a cuerpo se encontraba bastante oxidada. Decidí concentrarme seriamente en el manejo de mis bolas de seastone y en controlar con mayor precisión las corrientes de energía de dicho poder. Al encontrarme rodeada de personas con tremendos poderes, apenas hacía esfuerzos enfrentándome a los enemigos, ya que los aliados se encargaban de ellos con gran destreza. Por esa razón me dediqué, al caer el sol, a entrenarme sin cesar, sin excepción ninguna. De vez en cuando las estrellas me hacían compañía, susurrándome lamentos y brindándome guiños; otras veces, (qué ironía) era la soledad la que lo hacía. Cuando el cansancio huía del ligero cuerpo de mi pequeño Martín Pescador, con gran valentía se atrevía a retar a la noche y mantenerse en pie hasta que el sol se volviese a asomar con timidez. Aún así cuando llegaba ese momento, con una suave sonrisa le miraba y comprobaba que dormía placenteramente. No me importaba. Yo estaba orgullosa de Ur, y me sorprendía recordar como habían cambiado las cosas desde la primera vez que nos vimos, en la que ni siquiera entendía que quería de mí. Ahora, en cambio, nos comprendíamos al instante, percibía cada aleteo y movimiento que nacía de él, le sentía en sueños. A continuación, como un reflejo, algo automático, caía rendida en el húmedo suelo de la cubierta.
Ahora, y con la misteriosa desaparición de la capitana Terreis, al despertar y abrir mis perezosos ojos a la luz, observaba la figura de mi capitán lanzando suspiros al mar, convirtiéndose esto en una rutina. Ahora más que nunca me preocupaba por su estado. Quizá le resultase pesado el que yo le insistiera en que no bebiese demasiado, pero por encima de todo no quería que empeorara. Lo mejor en esa situación era estar bien “despiertos” en ese sentido, y no venirnos abajo, por el bien de todos.
Una pesada mañana, en la que vimos un extraño mensaje, Silver se encerró en su habitación y pasó largas horas sin comunicarse con ningún subordinado. Ante tal situación, la preocupación comenzó a abordarnos y decidimos entrar. Le encontramos tirado y parecía no estar consciente, así que le agité los hombros mientras Mijok le hablaba para intentar provocar alguna reacción en él. Nos relató una extraña aventura y el resto del día transcurrió sin peligrosas novedades. Creo no recordar mal al decir que fue en esa misma noche, para transmitir calma a mi capitán, cuando me quité mi colgante del emblema del león y lo deslicé por su cuello.
-Seastone, no es necesario. Sabes que ese emblema está hecho para velar por ti…
-Creo que en estos momentos tú lo necesitas más que yo, Silver. Es un préstamo. Devuélvemelo cuando creas conveniente, y tómatelo con calma –di media vuelta sin esperar respuesta alguna y me dirigí a mi camarote.
-¿Esta noche no entrenas, Seastone? –preguntó mi capitán antes de finalizar la jornada.
-Vaya, estás en todo, e, ¿Silver? –sonreí, y antes de marcharme, añadí- Creo que hoy descansaré.
-------------------------
Bueno, apenas tengo tiempo, llevo una vida algo saturada, jeje... pero aquí dejo mi pequeño aporte...
- Long_Jhon_Silver
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Gremio Pirata
En la historia de la pirateria, los mitos y las leyendas de las personas crecian descontroladamente, tanto durante su vida como durante su muerte. Antes de el descubrimiento del nuevo mundo y las grandes expediciones transatlanticas, la pirateria tenia como centro en europa el mar Mediterraneo y de este mar surgirian los piratas que tiempo despues convertirian al otro lado del atlantico la pirateria en un mito. Pero tambien es bien sabido qu a parte de los piratas del mediterraneo, otras culturas orientales tambien delinquian en los grandes imperios com por ejemplo el chino. Los piratas orientales, basaban la mayoria de sus actividades en asaltar pueblo costeros, por temor a las replesarias de los reinos que gobernaban esas costas. De entre todos estos piratas de segunda, que vivieron antes de lso grandes piratas de los siglos posteriores, solo unos pasaron a la historia como los mas peligrosos bucaneros del mediterraneo, "Los piratas de la estrella del norte". Estos piratas eran de los delincuentes mas buscados de los mares del centro de europa. Se dice que tenian en su poder solo tres barcos, con una tripulacion de entre 25 y 30 hombres cada uno, los barcos se llamaban " Viento", Soga", y su buque insignia que era "El Hawkinswood" el barco corsario que pertenecia a una larga familia de piratas, que mas tarde atormentaria los navios mercantes europeos. Y el nombre del terrible almirante que comandaba aquella flota era Gregory Silvestre Hawkins tambien conocido como el capitan Sly Hawkins. El capìtan Sly nacio en la isla de Cerdeña en el año 1326, pero su nacionalidad de origen era anglo-noruega, su padre era un comerciante inglés del siglo trece que pretendia como muchos otros establecer una ruta maritima con Italia, desde que Marco Polo abrio las rutas comerciales con oriente; y su madre fue un noruega hija de una poderosa y de importante nombre en los paises del norte. Del capitan Hawkins lo que mas sorprendia a la gente era la extraña marca que llevaba en la megilla en forma de estrella, los marineros la asemejaban a la estrella del norte la que ellos emplean para no perderse en el oceano durante la noche. La verdad es que este pirata nunca se perdio en el oceano era un magnifico navegante y estratega, y todo esto sin utilizar mapa ni instrumentos de navegación. Este don le provenia de parte de su familia materna, pues descendian de una poderosa familia vikinga, los primeros piratas que surcaron las aguas occidentales. Entre sus azañas mas conocidas se encuentran el asalto de Constantinopla, la batida por el Nilo y la constante lucha contra los reyes europeos. Pero sin duda la mayor de las proezas de este pirata y de su tripulación fue el hallazgo de "las rutas del oro" y la creación de "el gremio pitara" cuyo relato comienza en el año 1359, un año despues de la batida por el Nilo( de la que solo habia logrado conseguir la muerte de 15 de sus hombre por enfermedades y por plagas, y una pequeña parte del tesoro del faraón Amenofis I).
El capitan de la flota se encuntra abordo de Viento, intentado divisar algun puerto donde poder hacer frente a las adversidades que les habia ocasionado su viaje por el reino de Egipto. Salian del puerto de Alejandria con un 25% menos de tripulación, algunos habian murtos y otros estaban tan enfermos que devolversos a sus hogares hubiera sido un suicidio para el resto de la tripulación. Viento era el barco más veloz de toda la flota, por eso el capitan tomo la decisión de adelantarse para encontrar un puerto seguro fuera del alcance de cualquiera de sus enemigos. En el Hawkinswood se encontraba al mando en segundo de abordo y la mano derecha del capitan Sly, el holandes Van Freud era un hombre muy fuerte tanto que se decia que era capz de vencer al propio Hawkins, la cual cosa por el momento no se habia demostrado; la cuestion er que el capitan tenia plena confianza en este hombre cinco años mayor que el hijo de pescadores, al que el capitan le ofrecio una vida de riquezas, de vino y de mujeres si se unia a su tripulación, y hasta el dia de hoy nunca le habia defraudado. El Hawkinswood y el velero de ajusticiamiento Soga estaban fondeados en la Bahía de Abú Qir al este de la ciudad, esperando la llegada de Viento que tendria que volver dos dias despues.
Al´arish le prarecio a estrella del norte un buen lugar para establecerse y recuperar fuerzas anttes de volver al antiguo continente para reclutar mas piratas dispuestos a hacerse ricos. De vuelta hasta la bahia de Abú Qir el capitan decidió alejarse de la costa, pues el Islam tenia muchos puestos de vigilancia que podia delatar su posición y despues del escandlo producido tras asaltar la ciudad de Tebas todo el mundo estaria buscandolos. La segunda noche de su viaje el capitan Hawkins se ancontraba en cubierta( en no dormia de noche pues tenia que estar atento de no perder el rumbo) y pasada la media noche la tripulación del velero Viento cayo bajo un profundo sueño. Estrella del norte divisaba el orizonte, cuando de pronto diviso a lo lejos niebla, pero lo extraño del caso esque al no haber luna llena es muy dificil ver el replandor de la niebla en el orizonte. El capitan penso que si viajaba dentro de la niebla seria más dificil que pudieran verle desde la costa, por lo que decidio adentrarse. Una vez dentro de ella vio que se veia a estribor una luz como de un faro, el capitan se asusto no podia creer que hubiera cometido la estupidez de acercarse tanto a la costa. Pero no era ese tipo de faro, más bien era un farolillo colgado de un mascarón de proa. Esto para nada calmo al capitan,¡¡les habian encontrado!!
-!!!Todos a sus puestos¡¡¡ Levantense señores, arriba- Nadie se puso en pie, habian caido en algun tipo de hechizo que les impedia levantarse.-!!!Segundo de abordo¡¡¡ Barco a estribor-
De pronto el barco estaba tan proximo que no podia esquivarlo, era mucho mayor que el Hawkinswood o los barcos de las amradas europeas. Tenia las velas rotas y en el casco se veian agujeros para sacar remos. "Esa una galera romana o egipcia. No, esa romana ese mascaron es muy parecido a los que tienen los barcos viejos de los puertos de Roma y de Nápoles" se dijo el capitan con un asombro que le ensimismaba. Hawkins paso mucho tiempo de pequeño viajando con su padre por las rutas comerciales del Mediterraneo, y visito todos los puertos importantes, cuando su padre enfermo a los 8 años, el volvio con su madre y su abluelo a Noruega donde vivio hasta los 16 años.
Intentó avisar a los tripulantes del barco de que estaban apunto de destrozarlos e intento apartarse de su trayectoria. Nadie contesto, no habia nadie, era como un barco fantasma y no pudo apartarse de su rumbo.
En la historia de la pirateria, los mitos y las leyendas de las personas crecian descontroladamente, tanto durante su vida como durante su muerte. Antes de el descubrimiento del nuevo mundo y las grandes expediciones transatlanticas, la pirateria tenia como centro en europa el mar Mediterraneo y de este mar surgirian los piratas que tiempo despues convertirian al otro lado del atlantico la pirateria en un mito. Pero tambien es bien sabido qu a parte de los piratas del mediterraneo, otras culturas orientales tambien delinquian en los grandes imperios com por ejemplo el chino. Los piratas orientales, basaban la mayoria de sus actividades en asaltar pueblo costeros, por temor a las replesarias de los reinos que gobernaban esas costas. De entre todos estos piratas de segunda, que vivieron antes de lso grandes piratas de los siglos posteriores, solo unos pasaron a la historia como los mas peligrosos bucaneros del mediterraneo, "Los piratas de la estrella del norte". Estos piratas eran de los delincuentes mas buscados de los mares del centro de europa. Se dice que tenian en su poder solo tres barcos, con una tripulacion de entre 25 y 30 hombres cada uno, los barcos se llamaban " Viento", Soga", y su buque insignia que era "El Hawkinswood" el barco corsario que pertenecia a una larga familia de piratas, que mas tarde atormentaria los navios mercantes europeos. Y el nombre del terrible almirante que comandaba aquella flota era Gregory Silvestre Hawkins tambien conocido como el capitan Sly Hawkins. El capìtan Sly nacio en la isla de Cerdeña en el año 1326, pero su nacionalidad de origen era anglo-noruega, su padre era un comerciante inglés del siglo trece que pretendia como muchos otros establecer una ruta maritima con Italia, desde que Marco Polo abrio las rutas comerciales con oriente; y su madre fue un noruega hija de una poderosa y de importante nombre en los paises del norte. Del capitan Hawkins lo que mas sorprendia a la gente era la extraña marca que llevaba en la megilla en forma de estrella, los marineros la asemejaban a la estrella del norte la que ellos emplean para no perderse en el oceano durante la noche. La verdad es que este pirata nunca se perdio en el oceano era un magnifico navegante y estratega, y todo esto sin utilizar mapa ni instrumentos de navegación. Este don le provenia de parte de su familia materna, pues descendian de una poderosa familia vikinga, los primeros piratas que surcaron las aguas occidentales. Entre sus azañas mas conocidas se encuentran el asalto de Constantinopla, la batida por el Nilo y la constante lucha contra los reyes europeos. Pero sin duda la mayor de las proezas de este pirata y de su tripulación fue el hallazgo de "las rutas del oro" y la creación de "el gremio pitara" cuyo relato comienza en el año 1359, un año despues de la batida por el Nilo( de la que solo habia logrado conseguir la muerte de 15 de sus hombre por enfermedades y por plagas, y una pequeña parte del tesoro del faraón Amenofis I).
El capitan de la flota se encuntra abordo de Viento, intentado divisar algun puerto donde poder hacer frente a las adversidades que les habia ocasionado su viaje por el reino de Egipto. Salian del puerto de Alejandria con un 25% menos de tripulación, algunos habian murtos y otros estaban tan enfermos que devolversos a sus hogares hubiera sido un suicidio para el resto de la tripulación. Viento era el barco más veloz de toda la flota, por eso el capitan tomo la decisión de adelantarse para encontrar un puerto seguro fuera del alcance de cualquiera de sus enemigos. En el Hawkinswood se encontraba al mando en segundo de abordo y la mano derecha del capitan Sly, el holandes Van Freud era un hombre muy fuerte tanto que se decia que era capz de vencer al propio Hawkins, la cual cosa por el momento no se habia demostrado; la cuestion er que el capitan tenia plena confianza en este hombre cinco años mayor que el hijo de pescadores, al que el capitan le ofrecio una vida de riquezas, de vino y de mujeres si se unia a su tripulación, y hasta el dia de hoy nunca le habia defraudado. El Hawkinswood y el velero de ajusticiamiento Soga estaban fondeados en la Bahía de Abú Qir al este de la ciudad, esperando la llegada de Viento que tendria que volver dos dias despues.
Al´arish le prarecio a estrella del norte un buen lugar para establecerse y recuperar fuerzas anttes de volver al antiguo continente para reclutar mas piratas dispuestos a hacerse ricos. De vuelta hasta la bahia de Abú Qir el capitan decidió alejarse de la costa, pues el Islam tenia muchos puestos de vigilancia que podia delatar su posición y despues del escandlo producido tras asaltar la ciudad de Tebas todo el mundo estaria buscandolos. La segunda noche de su viaje el capitan Hawkins se ancontraba en cubierta( en no dormia de noche pues tenia que estar atento de no perder el rumbo) y pasada la media noche la tripulación del velero Viento cayo bajo un profundo sueño. Estrella del norte divisaba el orizonte, cuando de pronto diviso a lo lejos niebla, pero lo extraño del caso esque al no haber luna llena es muy dificil ver el replandor de la niebla en el orizonte. El capitan penso que si viajaba dentro de la niebla seria más dificil que pudieran verle desde la costa, por lo que decidio adentrarse. Una vez dentro de ella vio que se veia a estribor una luz como de un faro, el capitan se asusto no podia creer que hubiera cometido la estupidez de acercarse tanto a la costa. Pero no era ese tipo de faro, más bien era un farolillo colgado de un mascarón de proa. Esto para nada calmo al capitan,¡¡les habian encontrado!!
-!!!Todos a sus puestos¡¡¡ Levantense señores, arriba- Nadie se puso en pie, habian caido en algun tipo de hechizo que les impedia levantarse.-!!!Segundo de abordo¡¡¡ Barco a estribor-
De pronto el barco estaba tan proximo que no podia esquivarlo, era mucho mayor que el Hawkinswood o los barcos de las amradas europeas. Tenia las velas rotas y en el casco se veian agujeros para sacar remos. "Esa una galera romana o egipcia. No, esa romana ese mascaron es muy parecido a los que tienen los barcos viejos de los puertos de Roma y de Nápoles" se dijo el capitan con un asombro que le ensimismaba. Hawkins paso mucho tiempo de pequeño viajando con su padre por las rutas comerciales del Mediterraneo, y visito todos los puertos importantes, cuando su padre enfermo a los 8 años, el volvio con su madre y su abluelo a Noruega donde vivio hasta los 16 años.
Intentó avisar a los tripulantes del barco de que estaban apunto de destrozarlos e intento apartarse de su trayectoria. Nadie contesto, no habia nadie, era como un barco fantasma y no pudo apartarse de su rumbo.
- Terreis
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La misión se complica.
Habíamos establecido base en una pequeña isla desabitada del mar del Norte, allí habíamos construido una pequeña casa con una empalizada, la isla era de denso follaje y abúndate agua dulce y víveres.
Hacia una agradable mañana, un aire fresco venia de levante y el sol poco a poco se alzaba dando la bienvenida a un nuevo día, Dark, Westland y yo nos dábamos prisa en carga el pequeño Bajel, pues nos disponíamos a zarpar hacia la isla de Lucius Ydnas, a donde tendría lugar una reunión misteriosa, pues desconocía q asuntos se iban a tratar y con quien me iba a topar.
Zarpamos y pusimos rumbo cerca de una de las entradas de Grad Line al mar del Norte, el viento iba a nuestro favor y el bajel avanzaba y avanzaba, yo estaba en el timón y mi mirada se perdía entre las aguas distantes del horizonte, cuando los gritos de Westland, la cual estaba en la cofia, nos alertaron de que un enorme Galeón pirata había llegado desde la desembocadura de Grand Line y había entrado en el mar del Norte. Dark Swordswoman cogió el catalejo y dijo mirándome:
--a que no sabes quien viene a visitarnos—
Yo me encogí de hombros mientras me acercaba donde se encontraba mirando Dark.
--hola amor mío—dijo Dark con su mano levantada en forma de saludo.
--no puede ser—grite yo, mientras cogía el catalejo.
--Sí, y esta con tu marido en el Caledonia—agrego Dark.
Mire por el catalejo, y en efecto vi la bandera de los piratas del silencio hondeando sobre el palo mayor, después dirigí el catalejo hacia él mascaron de proa y allí estaban Mijok, Silver y Ala Negra, estos dos últimos con cara de muy pocos amigos.
--abra q echarlos a pique—grito West.
--y por que no te echamos a ti si abres el pico—grito Dark la cual echo la mano a su empuñadura.
--Dark crea un maremoto—grite yo—rápido.
--queeeeeeeeee, te has vuelto loca y la ola que—grito Dark—echara el barco a pique, no te preocupa eso—
--tu hazlo—grite nuevamente.
Dark se dirigió al mascaron de proa a regañadientes, alzo las manos y creo un temblor de tierra q produjo un maremoto, y este creo una gran ola q fue hacia el Caledonia. Rápidamente alce mis manos y cree dos grandes tornados los cuales se colocaron debajo del barco alzándolo en el aire. La ola paso, pero los baje en la zona superior de la ola donde no había peligro y esta se llevo en su defecto el barco con todos sus integrantes.
Entonces pusimos rumbo a nuestro destino y marchamos hacia la espesura de unas grandes nieblas q se acercaban.
/*/*/*continuara/*/*/*
Con la colaboracion de Dark
@Jim Hawkins y Lalilulelo: Me alegro de que pongais escritos y alguien mas escriba
Habíamos establecido base en una pequeña isla desabitada del mar del Norte, allí habíamos construido una pequeña casa con una empalizada, la isla era de denso follaje y abúndate agua dulce y víveres.
Hacia una agradable mañana, un aire fresco venia de levante y el sol poco a poco se alzaba dando la bienvenida a un nuevo día, Dark, Westland y yo nos dábamos prisa en carga el pequeño Bajel, pues nos disponíamos a zarpar hacia la isla de Lucius Ydnas, a donde tendría lugar una reunión misteriosa, pues desconocía q asuntos se iban a tratar y con quien me iba a topar.
Zarpamos y pusimos rumbo cerca de una de las entradas de Grad Line al mar del Norte, el viento iba a nuestro favor y el bajel avanzaba y avanzaba, yo estaba en el timón y mi mirada se perdía entre las aguas distantes del horizonte, cuando los gritos de Westland, la cual estaba en la cofia, nos alertaron de que un enorme Galeón pirata había llegado desde la desembocadura de Grand Line y había entrado en el mar del Norte. Dark Swordswoman cogió el catalejo y dijo mirándome:
--a que no sabes quien viene a visitarnos—
Yo me encogí de hombros mientras me acercaba donde se encontraba mirando Dark.
--hola amor mío—dijo Dark con su mano levantada en forma de saludo.
--no puede ser—grite yo, mientras cogía el catalejo.
--Sí, y esta con tu marido en el Caledonia—agrego Dark.
Mire por el catalejo, y en efecto vi la bandera de los piratas del silencio hondeando sobre el palo mayor, después dirigí el catalejo hacia él mascaron de proa y allí estaban Mijok, Silver y Ala Negra, estos dos últimos con cara de muy pocos amigos.
--abra q echarlos a pique—grito West.
--y por que no te echamos a ti si abres el pico—grito Dark la cual echo la mano a su empuñadura.
--Dark crea un maremoto—grite yo—rápido.
--queeeeeeeeee, te has vuelto loca y la ola que—grito Dark—echara el barco a pique, no te preocupa eso—
--tu hazlo—grite nuevamente.
Dark se dirigió al mascaron de proa a regañadientes, alzo las manos y creo un temblor de tierra q produjo un maremoto, y este creo una gran ola q fue hacia el Caledonia. Rápidamente alce mis manos y cree dos grandes tornados los cuales se colocaron debajo del barco alzándolo en el aire. La ola paso, pero los baje en la zona superior de la ola donde no había peligro y esta se llevo en su defecto el barco con todos sus integrantes.
Entonces pusimos rumbo a nuestro destino y marchamos hacia la espesura de unas grandes nieblas q se acercaban.
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Con la colaboracion de Dark
@Jim Hawkins y Lalilulelo: Me alegro de que pongais escritos y alguien mas escriba

- Jim Hawkins
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De nada, esto yo lo hago por no perder el tiempo estudiando(jijijij)
Gremio Pirata
Ya pasaban seis dias desde que Viento marchó, junto con el capitan Hawkins. Van Freud, tenia plena confianza el su Almirante y confiaba en que este no los dejaria tirados, sabiendo que estaban a merced de varias flotas por todo el Mediterraneo. El Comandante Van Freud, por otra parte tambien sentia miedo por su Almirante:"Y si le habia ocurrido algo","A mi me resultara imposible guiar estos dos barcos por todo este mar","Deberia dejar uno aqui y huir todos con el Hawkinswood".
Lo que Van Freud no sabia era el amotinamiento que se estaba cociendo en su espalda. El segundo de abordo en aquel momento era un antiguo ladrón al que todo el mundo llamaba Ali, además era mentiroso y traidor, decia que provenia del imperio Otomano( cuando más bien parecia de la región del Magreb) que habia compartido corte con el Sultán (hasta ese mimo año) Murat I. Pero por sus conocimientos del lenguaje arabigo, su gran afán por ser rico y su asombrosa habilidad para el hurto ascvendio rapidamente en la tripulación( Fué de gran ayuda durante toda la expedición por el Nilo). Pero su ambición llegaba mucho más halla, él como todos tenía enemigos y ahora que pertenecia a una poderosa banda de corsarios queria vengarse. Además de él habian muchos otros miembros de la tripulación que no estaban conforme con su situación dentro de el la banda y que estaban esperando un momento de debilidad de los dirigentes para amotinarse.
Durante la noche del sexto dia, llegaron al puerto de Abú Qir, las tropas Bizantinas. Les estaban buscando y Van freud decidió marcharse antes de que llegaran, fue el momento para que los amotinados se hicieran con el control. Ataron a Van Freud y lo subieron arriba del mastil de el navio Soga. El navió de ajusticiamiento era como una carcel en pocas palabras, la tripulación de la estrella del norte era muy estricta y quien no cumpliera las normas era encarcelado en las bodegas de "La galera del tormento", su nombre era Soga, porque la mayoria de veces se usaba como verdugo de los marineros de las flotas de los reinos europeos. Todos eran sentenciados a muerte. Esta seria la primera sentencia de muerte que presenciaria la Galera.
- Que haceis¡¡ Nos os dais cuenta de que cuando vuelva el capitan os colgara de el timón para que os ahogeis u os hara que paseis el resto de vuestras miserables vidas remando en la galera. O lo mejor será que os entreguemos a los gobiernos que tanto os estan buscando y que cobremos vuestras cabezas. Por lo menos sereis de alguna utilidad!!JAJAJA¡¡¡- Rió fuertemente Van Freud.
-Calla, perro¡¡ No estás en situación de amenazar nadie- Grtio Ali, jefe del grupo de amotinados- Tu capitan no volvera. !!Me ohis¡¡, !!VUESTRO CAPITAN NO VOLVERA¡¡-
-Tal vez no, pero las tropas Bizantinas se encargarn de colgar nustras cabezas- Dijo el comandante mirando fijamente a Ali- Porque aunque tu no los hallás visto llegar están ahi abajo, esperando a la señal de su capitan- La cara de Ali lo decia todo, se veia la palabra miedo escrita en su frente.
De pronto...-!!AL ABORDAJE¡¡¡... Arrestad a los amotinados y liberad a los prisioneros- En la cara de Van Freud, esa voz fue toda una sorpresa.
-Almirante-llamó en la oscuridad Van freud-¿Es usted?- pregunto.- Si, ¿que ha ocurrido aqui?¿quien es el cabecilla del motin?-
-Es esa rata de Ali- respondio Van freud- No pudimos hacer nada-. -Eso es mentira-repondio Hawkins- nada, es lo unico que habeis hecho!!JAJAJA¡¡¡- la risa de Hawkins cambio el rostro de Van Freud.
La lucha duro hasta pasar la media noche, pero al fin los amotinados fueron reducidos y los que no se atrevieron a ser sentenciados hulleron, entre ellos Ali el ladrón.
-Comandante. Tengo que hablar con usted urgentemente- dijo Hawkins mirando como huian sus ex-tripulantes.-Limpientodo este estropicio. Comandante, le espero en mi camarote de el Hawkinswood- Van Freud asintio con la cabeza.
Llegaba casi el alba cuando entró en el camarote Van Freud.- Almirante,¿que desea?-pregunto el comandante un poco indeciso, pues por una parte tenia miedo ya que no hizo nada por evitar el motin, pero por otra les superaban en numero y ...
-Quiero explicarle mi retraso- dijo Hawkins- El segundo dia de viaje, cuando tuve que atracar en un puerto en plena noche. Fantasmas. Mi tripulación habia caido en un fantasmagorico sueño. Fantasmas. Yo fui el unico que lo vi y hable con él. Al ataracar, ya de mañana, una tropa de Bizantinos que hacia guardia nos diviso, la mayoria de la tripulación que ya estaba despierta y yo bajamos, y nos deshicimos de ellos.El resto del camino, lo hicimos a caballo. Al llegar y ver que no contestaba a mi señales, fue cuando decidimos abordarles. Tiene claro ya cual era la situación.- Dijo Hawkins.
-Si claro, era todo inevitable, pero... Porque atraco, con quien hablo,¿fantasmas?, capitan llevamos mucho tiempo juntos y nunca hemos visto nada semehante...- Respondio Van Freud- Y eso..- Quiso acabar por Hawkins le corto- Aun no he terminado, esa nave era romana, yo sabia que no podia ser, pero yo ya habia visto esa nave antes. Esa fragata pertenecio al gran Julio, y paso por encima de mi barco y mi tripulación como si volara. Tal vez llevara muchas horas sin dormir. Pero de pronto escuche una frase...algo en latin...Via Aurum...Las rutas del oro. Mi padre me hablo de pequeño de ellas. Se supone que son una leyenda y cuento para los niños. Tenemos que ir a Altad, mi abuelo sabra que es todo esto. Pero antes debemos recojer a los que se quedaron en la Bahia de Tina. Digale a sus Hombre que partimos ahora.-
Van freud salio del camarote pensando"hummm...Las rutas del oro...suena bien"-Todos a sus puestos¡¡¡-
Gremio Pirata
Ya pasaban seis dias desde que Viento marchó, junto con el capitan Hawkins. Van Freud, tenia plena confianza el su Almirante y confiaba en que este no los dejaria tirados, sabiendo que estaban a merced de varias flotas por todo el Mediterraneo. El Comandante Van Freud, por otra parte tambien sentia miedo por su Almirante:"Y si le habia ocurrido algo","A mi me resultara imposible guiar estos dos barcos por todo este mar","Deberia dejar uno aqui y huir todos con el Hawkinswood".
Lo que Van Freud no sabia era el amotinamiento que se estaba cociendo en su espalda. El segundo de abordo en aquel momento era un antiguo ladrón al que todo el mundo llamaba Ali, además era mentiroso y traidor, decia que provenia del imperio Otomano( cuando más bien parecia de la región del Magreb) que habia compartido corte con el Sultán (hasta ese mimo año) Murat I. Pero por sus conocimientos del lenguaje arabigo, su gran afán por ser rico y su asombrosa habilidad para el hurto ascvendio rapidamente en la tripulación( Fué de gran ayuda durante toda la expedición por el Nilo). Pero su ambición llegaba mucho más halla, él como todos tenía enemigos y ahora que pertenecia a una poderosa banda de corsarios queria vengarse. Además de él habian muchos otros miembros de la tripulación que no estaban conforme con su situación dentro de el la banda y que estaban esperando un momento de debilidad de los dirigentes para amotinarse.
Durante la noche del sexto dia, llegaron al puerto de Abú Qir, las tropas Bizantinas. Les estaban buscando y Van freud decidió marcharse antes de que llegaran, fue el momento para que los amotinados se hicieran con el control. Ataron a Van Freud y lo subieron arriba del mastil de el navio Soga. El navió de ajusticiamiento era como una carcel en pocas palabras, la tripulación de la estrella del norte era muy estricta y quien no cumpliera las normas era encarcelado en las bodegas de "La galera del tormento", su nombre era Soga, porque la mayoria de veces se usaba como verdugo de los marineros de las flotas de los reinos europeos. Todos eran sentenciados a muerte. Esta seria la primera sentencia de muerte que presenciaria la Galera.
- Que haceis¡¡ Nos os dais cuenta de que cuando vuelva el capitan os colgara de el timón para que os ahogeis u os hara que paseis el resto de vuestras miserables vidas remando en la galera. O lo mejor será que os entreguemos a los gobiernos que tanto os estan buscando y que cobremos vuestras cabezas. Por lo menos sereis de alguna utilidad!!JAJAJA¡¡¡- Rió fuertemente Van Freud.
-Calla, perro¡¡ No estás en situación de amenazar nadie- Grtio Ali, jefe del grupo de amotinados- Tu capitan no volvera. !!Me ohis¡¡, !!VUESTRO CAPITAN NO VOLVERA¡¡-
-Tal vez no, pero las tropas Bizantinas se encargarn de colgar nustras cabezas- Dijo el comandante mirando fijamente a Ali- Porque aunque tu no los hallás visto llegar están ahi abajo, esperando a la señal de su capitan- La cara de Ali lo decia todo, se veia la palabra miedo escrita en su frente.
De pronto...-!!AL ABORDAJE¡¡¡... Arrestad a los amotinados y liberad a los prisioneros- En la cara de Van Freud, esa voz fue toda una sorpresa.
-Almirante-llamó en la oscuridad Van freud-¿Es usted?- pregunto.- Si, ¿que ha ocurrido aqui?¿quien es el cabecilla del motin?-
-Es esa rata de Ali- respondio Van freud- No pudimos hacer nada-. -Eso es mentira-repondio Hawkins- nada, es lo unico que habeis hecho!!JAJAJA¡¡¡- la risa de Hawkins cambio el rostro de Van Freud.
La lucha duro hasta pasar la media noche, pero al fin los amotinados fueron reducidos y los que no se atrevieron a ser sentenciados hulleron, entre ellos Ali el ladrón.
-Comandante. Tengo que hablar con usted urgentemente- dijo Hawkins mirando como huian sus ex-tripulantes.-Limpientodo este estropicio. Comandante, le espero en mi camarote de el Hawkinswood- Van Freud asintio con la cabeza.
Llegaba casi el alba cuando entró en el camarote Van Freud.- Almirante,¿que desea?-pregunto el comandante un poco indeciso, pues por una parte tenia miedo ya que no hizo nada por evitar el motin, pero por otra les superaban en numero y ...
-Quiero explicarle mi retraso- dijo Hawkins- El segundo dia de viaje, cuando tuve que atracar en un puerto en plena noche. Fantasmas. Mi tripulación habia caido en un fantasmagorico sueño. Fantasmas. Yo fui el unico que lo vi y hable con él. Al ataracar, ya de mañana, una tropa de Bizantinos que hacia guardia nos diviso, la mayoria de la tripulación que ya estaba despierta y yo bajamos, y nos deshicimos de ellos.El resto del camino, lo hicimos a caballo. Al llegar y ver que no contestaba a mi señales, fue cuando decidimos abordarles. Tiene claro ya cual era la situación.- Dijo Hawkins.
-Si claro, era todo inevitable, pero... Porque atraco, con quien hablo,¿fantasmas?, capitan llevamos mucho tiempo juntos y nunca hemos visto nada semehante...- Respondio Van Freud- Y eso..- Quiso acabar por Hawkins le corto- Aun no he terminado, esa nave era romana, yo sabia que no podia ser, pero yo ya habia visto esa nave antes. Esa fragata pertenecio al gran Julio, y paso por encima de mi barco y mi tripulación como si volara. Tal vez llevara muchas horas sin dormir. Pero de pronto escuche una frase...algo en latin...Via Aurum...Las rutas del oro. Mi padre me hablo de pequeño de ellas. Se supone que son una leyenda y cuento para los niños. Tenemos que ir a Altad, mi abuelo sabra que es todo esto. Pero antes debemos recojer a los que se quedaron en la Bahia de Tina. Digale a sus Hombre que partimos ahora.-
Van freud salio del camarote pensando"hummm...Las rutas del oro...suena bien"-Todos a sus puestos¡¡¡-
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Por lo que veo... Nuestros escritores favoritos Han dejado de maravillarnos con sus hitorias( Yo por mi parte voy a continuar, y asi ver si ellos tb se animan)
Gremio Pirata
En lo alto de una colina, la fachada de una casa blanca deslumbra con los primeros rayos del sol. A sus pies la espesa niebla cubre las faldas de la montaña hasta la costa, dejando a la vista un puerto con barcos amarrados. Por encima de la casa continua la pendiente hasta llegar a la parte oeste de la colina, que linda con una montaña mucho mayor. Entre la colina y la montaña el agua del deshielo y la vegetación se acumulan formando un barranco, que contiene gran variedad de plantas y animales.
Estamos ahora en las primeras horas de luz del dia, y una figura sale por la puerta de atras de la casa de la colina. Es una mujer alta y esbelta, de cabellos rubios como los rayos del sol y lleva una tunica blanca que le tapa los pies. En las manos porta un cantaro de plata que reluce cual lucero de la mañana. Comienza a descender la colina por la parte occidental por una estrecha senda que conduce hasta el fondo del barranco, que desde arriba de la colina esta tapado por la niebla matutina. La mujer se adentra en la espesa niebla por la senda y mientras ella avanza la niebla se desvanece como si le brindara el paso, mostrandole el camino. En el fonfo del barranco se encuentra una fuente de manantial, y de la fuente brota un arroyo que desemboca en el barranco junto con las gelidas aguas del deshielo. La mujer recoje agua con el cantaro de plata y se dispone a volver colina arriba. Una vez alcanzada la cima, la imagen es sobrecojedora: A sus pies la casa de la blanaca fachada y por debajo la mas hermosa de las ciudades, las casas tiene las tejas plateadas y el reflejo del cielo tiñe la vista de un color azulado sobrecojedor. Sus fachadas son blancas tan blanca que desafian en luminosidad con los rayos del sol. Los marcos de la ventanas tienen los acabados en oro y en las calzadas las cañerias y alcantarillas son de bronze. En el puerto los pocos barcos que habian a primera hora de la mañana, se han llenado ahora de muchos otros de todo tipo y con todo tipo de banderas; pero por encima de ellos destacan los buques mercantes, tan grandes que se hace un nudo en el estomago, tan relucientes que parecen estar hecos completamente de oro, sus velas son de seda y en sus bodegas.... En sus bodegas llevan oro.
El capitan Hawkins, habia pasado tres dias delirando. La fiebre era tan alta que tenia preocupado al medico de la tripulación el doctor Abdul Rassi.
-¿Como se encuentra hoy doctor?-pregunto Van Freud a Rassi.
-¿La verdad es que la fiebre le ha bajado un poco, poco con el poco instrumental medico y la escased de medicinas le costara un par de dias más recuperarse, hemos tenido muchas bajas y estoy hasta arriba de trabajo. La verdad es que me extraña que usted no la haya contraido estando en contacto tanto con el capitan como con el resto de la tripulación.-
-La verdad es que yo... bueno no se, estoy preocupado doctor-dijo extremadamente serio Van Freud- No podemos seguir aqui varados por más tiempo y sin alguna oreden del capitan podria poner a toda la tripulación en peligro-
De pronto, el capitan abrio y los ojos giro la cabeza hacia un lado y dijo- Señor Van Freaud, dirigase pronto al puerto de Napoles, bordeando la costa de del peleponeso. Con tantas islas nunca nos encontaran-
-Tenemos que llegar al Atlantico, antes de que se vayan-dijo el capitan mientras se quedava dormido.
-"Se vayan"...¿Quien se tiene que ir?- se preguntaron el doctor y el vicealmirante.
-Teniente Sapino, rumbo a la isla de Creta¡¡¡-
Gremio Pirata
En lo alto de una colina, la fachada de una casa blanca deslumbra con los primeros rayos del sol. A sus pies la espesa niebla cubre las faldas de la montaña hasta la costa, dejando a la vista un puerto con barcos amarrados. Por encima de la casa continua la pendiente hasta llegar a la parte oeste de la colina, que linda con una montaña mucho mayor. Entre la colina y la montaña el agua del deshielo y la vegetación se acumulan formando un barranco, que contiene gran variedad de plantas y animales.
Estamos ahora en las primeras horas de luz del dia, y una figura sale por la puerta de atras de la casa de la colina. Es una mujer alta y esbelta, de cabellos rubios como los rayos del sol y lleva una tunica blanca que le tapa los pies. En las manos porta un cantaro de plata que reluce cual lucero de la mañana. Comienza a descender la colina por la parte occidental por una estrecha senda que conduce hasta el fondo del barranco, que desde arriba de la colina esta tapado por la niebla matutina. La mujer se adentra en la espesa niebla por la senda y mientras ella avanza la niebla se desvanece como si le brindara el paso, mostrandole el camino. En el fonfo del barranco se encuentra una fuente de manantial, y de la fuente brota un arroyo que desemboca en el barranco junto con las gelidas aguas del deshielo. La mujer recoje agua con el cantaro de plata y se dispone a volver colina arriba. Una vez alcanzada la cima, la imagen es sobrecojedora: A sus pies la casa de la blanaca fachada y por debajo la mas hermosa de las ciudades, las casas tiene las tejas plateadas y el reflejo del cielo tiñe la vista de un color azulado sobrecojedor. Sus fachadas son blancas tan blanca que desafian en luminosidad con los rayos del sol. Los marcos de la ventanas tienen los acabados en oro y en las calzadas las cañerias y alcantarillas son de bronze. En el puerto los pocos barcos que habian a primera hora de la mañana, se han llenado ahora de muchos otros de todo tipo y con todo tipo de banderas; pero por encima de ellos destacan los buques mercantes, tan grandes que se hace un nudo en el estomago, tan relucientes que parecen estar hecos completamente de oro, sus velas son de seda y en sus bodegas.... En sus bodegas llevan oro.
El capitan Hawkins, habia pasado tres dias delirando. La fiebre era tan alta que tenia preocupado al medico de la tripulación el doctor Abdul Rassi.
-¿Como se encuentra hoy doctor?-pregunto Van Freud a Rassi.
-¿La verdad es que la fiebre le ha bajado un poco, poco con el poco instrumental medico y la escased de medicinas le costara un par de dias más recuperarse, hemos tenido muchas bajas y estoy hasta arriba de trabajo. La verdad es que me extraña que usted no la haya contraido estando en contacto tanto con el capitan como con el resto de la tripulación.-
-La verdad es que yo... bueno no se, estoy preocupado doctor-dijo extremadamente serio Van Freud- No podemos seguir aqui varados por más tiempo y sin alguna oreden del capitan podria poner a toda la tripulación en peligro-
De pronto, el capitan abrio y los ojos giro la cabeza hacia un lado y dijo- Señor Van Freaud, dirigase pronto al puerto de Napoles, bordeando la costa de del peleponeso. Con tantas islas nunca nos encontaran-
-Tenemos que llegar al Atlantico, antes de que se vayan-dijo el capitan mientras se quedava dormido.
-"Se vayan"...¿Quien se tiene que ir?- se preguntaron el doctor y el vicealmirante.
-Teniente Sapino, rumbo a la isla de Creta¡¡¡-

"La perfección no está en la estatua, la perfección es algo que lleva el puro mármol blanco y que el artista saca a relucir": Anónimo
- Long_Jhon_Silver
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Cap. 03: "Vengaver"
Luego de que Ala Negra me pusiese al tanto de la situación que lo había llevado a buscarme, y cuando ya nos estábamos reabastecido de agua y comestibles, estabamos de nuevo en marcha hacia el mar del norte. Durante días la travesía había sido sin contratiempos y con un mar absolutamente calmo, sin embargo, la intranquilidad de Ur y el mal genio de Mijok, me hacían pensar que algo no muy bueno sucedería pronto, era claro, vivíamos lo que la gente suele llamar: "La calma antes de la tormenta".
Era medianoche ya, la luna se dejaba ver por todo lo alto y una suave brisa marina aminoraba el calor de esta veraniega noche, ciertamente el Grand Line era un lugar muy extraño. Yo me encontraba bebiendo un gran vaso de jugo de frutas(últimamente era lo único que Seastone o los demás me dejaban beber, decían que era para que no tuviera pesadillas), mientras observaba a Seastone entrenar. Mijok se encargaba del timón, Ala Negra vigilaba desde la cofia y Lufy se encargaba de zurcir otro juego de velas; nadie dormía en el Caledonia esa noche y entonces sucedió. El aire de pronto se torno un poco más pesado, el mar calmo hasta hace un momento se agito extrañamente, Ur, que descansaba parado sobre el barandal, voló nervioso hasta el hombro de Seastone y como si pudiera ver algo que nosotros no, levanto una de sus alas y escondió la cabeza bajo esta. Ala Negra miraba en todas direcciones y no conseguía ver nada, Yo me acerque a la borda e intente observar también, era raro que no viésemos nada, ya que navegábamos en dirección a la luna.
--¡Mijok, mantén el rumbo, no te desvíes ni un centímetro!--grité yo
--¡Aye, aye, capitán!--me respondió
Entonces sucedió, como por arte de magia, la gran luna que nos guiaba desapareció de pronto, entonces para nuestra sorpresa un gran grito nos asusto aún más. Un grito de dolor sobrehumano y sumado a este la detención inmediata del avance de nuestro barco, como si hubiésemos estrellado contra las rocas.
--Voto al diablo!! Por las blancas barbas de mi santo abuelo, que me habéis atacado a traición!!--
La oscuridad era cómplice de nuestra sorpresa, que demonios estaba sucediendo? Un destello de la luna nos permitió avizorar algo de aquel dantesco espectáculo al que estabamos siendo sometidos. Recortada contra la luz de la luna, una silueta de un hombre inmenso se dejo ver. Volteándose, pareció estirar uno de sus brazos y como si de una cascara de nuez se tratase, levanto con esta al Caledonia desde el agua.
--Estamos volando--grito Ala Negra
--Cogeos todos de algún madero, pronto--grito también Mijok
Yo haciendo caso omiso de los gritos de mis compañeros, corrí lo más rápido que pude sobre la cubierta del caledonia y acercándome a la cabeza del ser que nos sacaba del agua grite con todas mis fuerzas:
--Estimado señor, perdonad. No sé que terrible mal os hemos causado, pero me apresuro a pedir su perdón de antemano--
Un gran ojo se abrió ante mí, el gigante(porque ya sabíamos que era un gigante) alejo de su rostro al Caledonia y volteose otra vez para que la luna iluminase la escena. Cuando tuvo una vista general de la situación volvió a hablar:
--Veo que por lo menos sois educados. Si no hubieseis pedido disculpas, hubiese arrojado su mísero barquillo a las profundidades de la noche--
--Disculpad otra vez señor y permitidme preguntar ¿Quien sois vos?--le dije
Mesándose las barbas, respiro profundamente y mirándome directamente dijo:
--Mi nombre es un gran misterio, que no os resolveré tan fácilmente. Sin embargo les puedo decir, que en algunas tierras de este ancho mundo me llaman Vengaver--
--Vengaver?--repitió Lufy--Su nombre me suena de algún lugar--
Todos estabamos sorprendidos, y el silencio invadió el ambiente, que más se le podía decir a un gigante, que a un movimiento descuidado, podía dejar que nuestra orgullosa nave cayese desde una altura considerable.
--Vengaver, ya lo recuerdo--exclamo Lufy contento--Eres aquel gigante al que acusaron de impartir enseñanzas contra el gobierno mundial. Sin embargo, yo recuerdo que te decían: El Pilar de Ku"--
--Así es amiguito--dijo sonriendo el gigante--Veo que estas bien informado--
--El pilar de Ku--Repetí yo, y mire luego a Mijok, este también recordaba nuestras viejas enseñanzas--Será esa Ku que mencionan, la famosa Ku la dorada. La isla de la sabiduría que se hundió en alguno de los cuatro mares--
--La misma--apunto el gigante--Pero ten la seguridad de que no se hundió por si sola, hay una triste historia tras ese hecho. Pero decidme, quienes sois vosotros?--
--Perdonad que no os lo hallamos dicho antes--dije yo--Somos Los Piratas del Silencio--
--Ah, entonces son ustedes a los que llaman también "Los Caballeros del Mar del Antiguo Silencio"--
--Este viejo esta loco--dijo Ala Negra--Como os van a decir así a ustedes, si sois piratas--
--Veo que el que no esta informado sois vos, mi querido amigo--dijo Mijok--Ese nombre nos pertenece y es extraño que este respetable señor lo conozca, fue hace tanto tiempo ya--
Al oír que el viejo mencionaba aquel largo titulo para nosotros, Mijok y yo nos adelantamos y levantando nuestras manos a modo de saludo dijimos:
--El Pilar de Ku permanece invicto, larga vida a la dorada Ku--
--Y que los guardianes del tiempo interminable, puedan llevar a cabo su ingrata misión--respondió, y luego de un rato de silencio agrego:
--Entonces estamos entre amigos, pues bien, será un placer cenar con compañía esta noche--
Y luego de decir esto, nos deposito suavemente sobre el agua, sin mediar palabra, cogió una cuerda desde la cubierta y atándola a la proa del barco, nos remolco tras él a una tranquila bahía oculta entre dos grandes y oscuras islas. Luego de acercarnos hasta la playa volvió a hablar:
--Por favor, preparad una buena hoguera, sois mis invitados esta noche. No tardo en traer la comida--
Y se fue caminando hacia el oscuro mar. Seastone, Lufy y Ala Negra nos miraban extrañados y antes de que preguntasen nada Mijok ordeno:
--Bien, ya habrá tiempo para contar historias. Ahora manos a la obra y vamos a hacer esa hoguera--
Todos asintieron, ciertamente Mijok tenia razón, ya habría tiempo para aclarar ciertas cosas, ahora era tiempo de hacer una buena hoguera.
CONTINUARÁ...
Bien, perdón por tardar tanto, espero que este nuevo capitulo les guste. Gracias Jim Hawkins por tus comentarios. Terreis, yo aún estoy en el Grand Line, y en uno o dos capítulos más me referiré a eso de hacer volar al Caledonia. Bien, nos leemos.
Luego de que Ala Negra me pusiese al tanto de la situación que lo había llevado a buscarme, y cuando ya nos estábamos reabastecido de agua y comestibles, estabamos de nuevo en marcha hacia el mar del norte. Durante días la travesía había sido sin contratiempos y con un mar absolutamente calmo, sin embargo, la intranquilidad de Ur y el mal genio de Mijok, me hacían pensar que algo no muy bueno sucedería pronto, era claro, vivíamos lo que la gente suele llamar: "La calma antes de la tormenta".
Era medianoche ya, la luna se dejaba ver por todo lo alto y una suave brisa marina aminoraba el calor de esta veraniega noche, ciertamente el Grand Line era un lugar muy extraño. Yo me encontraba bebiendo un gran vaso de jugo de frutas(últimamente era lo único que Seastone o los demás me dejaban beber, decían que era para que no tuviera pesadillas), mientras observaba a Seastone entrenar. Mijok se encargaba del timón, Ala Negra vigilaba desde la cofia y Lufy se encargaba de zurcir otro juego de velas; nadie dormía en el Caledonia esa noche y entonces sucedió. El aire de pronto se torno un poco más pesado, el mar calmo hasta hace un momento se agito extrañamente, Ur, que descansaba parado sobre el barandal, voló nervioso hasta el hombro de Seastone y como si pudiera ver algo que nosotros no, levanto una de sus alas y escondió la cabeza bajo esta. Ala Negra miraba en todas direcciones y no conseguía ver nada, Yo me acerque a la borda e intente observar también, era raro que no viésemos nada, ya que navegábamos en dirección a la luna.
--¡Mijok, mantén el rumbo, no te desvíes ni un centímetro!--grité yo
--¡Aye, aye, capitán!--me respondió
Entonces sucedió, como por arte de magia, la gran luna que nos guiaba desapareció de pronto, entonces para nuestra sorpresa un gran grito nos asusto aún más. Un grito de dolor sobrehumano y sumado a este la detención inmediata del avance de nuestro barco, como si hubiésemos estrellado contra las rocas.
--Voto al diablo!! Por las blancas barbas de mi santo abuelo, que me habéis atacado a traición!!--
La oscuridad era cómplice de nuestra sorpresa, que demonios estaba sucediendo? Un destello de la luna nos permitió avizorar algo de aquel dantesco espectáculo al que estabamos siendo sometidos. Recortada contra la luz de la luna, una silueta de un hombre inmenso se dejo ver. Volteándose, pareció estirar uno de sus brazos y como si de una cascara de nuez se tratase, levanto con esta al Caledonia desde el agua.
--Estamos volando--grito Ala Negra
--Cogeos todos de algún madero, pronto--grito también Mijok
Yo haciendo caso omiso de los gritos de mis compañeros, corrí lo más rápido que pude sobre la cubierta del caledonia y acercándome a la cabeza del ser que nos sacaba del agua grite con todas mis fuerzas:
--Estimado señor, perdonad. No sé que terrible mal os hemos causado, pero me apresuro a pedir su perdón de antemano--
Un gran ojo se abrió ante mí, el gigante(porque ya sabíamos que era un gigante) alejo de su rostro al Caledonia y volteose otra vez para que la luna iluminase la escena. Cuando tuvo una vista general de la situación volvió a hablar:
--Veo que por lo menos sois educados. Si no hubieseis pedido disculpas, hubiese arrojado su mísero barquillo a las profundidades de la noche--
--Disculpad otra vez señor y permitidme preguntar ¿Quien sois vos?--le dije
Mesándose las barbas, respiro profundamente y mirándome directamente dijo:
--Mi nombre es un gran misterio, que no os resolveré tan fácilmente. Sin embargo les puedo decir, que en algunas tierras de este ancho mundo me llaman Vengaver--
--Vengaver?--repitió Lufy--Su nombre me suena de algún lugar--
Todos estabamos sorprendidos, y el silencio invadió el ambiente, que más se le podía decir a un gigante, que a un movimiento descuidado, podía dejar que nuestra orgullosa nave cayese desde una altura considerable.
--Vengaver, ya lo recuerdo--exclamo Lufy contento--Eres aquel gigante al que acusaron de impartir enseñanzas contra el gobierno mundial. Sin embargo, yo recuerdo que te decían: El Pilar de Ku"--
--Así es amiguito--dijo sonriendo el gigante--Veo que estas bien informado--
--El pilar de Ku--Repetí yo, y mire luego a Mijok, este también recordaba nuestras viejas enseñanzas--Será esa Ku que mencionan, la famosa Ku la dorada. La isla de la sabiduría que se hundió en alguno de los cuatro mares--
--La misma--apunto el gigante--Pero ten la seguridad de que no se hundió por si sola, hay una triste historia tras ese hecho. Pero decidme, quienes sois vosotros?--
--Perdonad que no os lo hallamos dicho antes--dije yo--Somos Los Piratas del Silencio--
--Ah, entonces son ustedes a los que llaman también "Los Caballeros del Mar del Antiguo Silencio"--
--Este viejo esta loco--dijo Ala Negra--Como os van a decir así a ustedes, si sois piratas--
--Veo que el que no esta informado sois vos, mi querido amigo--dijo Mijok--Ese nombre nos pertenece y es extraño que este respetable señor lo conozca, fue hace tanto tiempo ya--
Al oír que el viejo mencionaba aquel largo titulo para nosotros, Mijok y yo nos adelantamos y levantando nuestras manos a modo de saludo dijimos:
--El Pilar de Ku permanece invicto, larga vida a la dorada Ku--
--Y que los guardianes del tiempo interminable, puedan llevar a cabo su ingrata misión--respondió, y luego de un rato de silencio agrego:
--Entonces estamos entre amigos, pues bien, será un placer cenar con compañía esta noche--
Y luego de decir esto, nos deposito suavemente sobre el agua, sin mediar palabra, cogió una cuerda desde la cubierta y atándola a la proa del barco, nos remolco tras él a una tranquila bahía oculta entre dos grandes y oscuras islas. Luego de acercarnos hasta la playa volvió a hablar:
--Por favor, preparad una buena hoguera, sois mis invitados esta noche. No tardo en traer la comida--
Y se fue caminando hacia el oscuro mar. Seastone, Lufy y Ala Negra nos miraban extrañados y antes de que preguntasen nada Mijok ordeno:
--Bien, ya habrá tiempo para contar historias. Ahora manos a la obra y vamos a hacer esa hoguera--
Todos asintieron, ciertamente Mijok tenia razón, ya habría tiempo para aclarar ciertas cosas, ahora era tiempo de hacer una buena hoguera.
CONTINUARÁ...
Bien, perdón por tardar tanto, espero que este nuevo capitulo les guste. Gracias Jim Hawkins por tus comentarios. Terreis, yo aún estoy en el Grand Line, y en uno o dos capítulos más me referiré a eso de hacer volar al Caledonia. Bien, nos leemos.










