
Esa podría ser una sinopsis bastante correcta de la trama que se deja ver más claramente en Chihayafuru, pero bajo mi punto de vista, el verdadero protagonista de Chihayafuru es el mejor amigo de Chihaya, el motor de la serie y el hilo conductor de lo verdaderamente interesante de la serie: Taichi. Chihayafuru nos cuenta su evolución desde los 12 años hasta la actualidad gracias a Ayase, a Arata y al karuta. Cómo pasa de ser un niño caprichoso, rico y malcriado por su madre a amar un deporte que no tiene prestigio ninguno, un deporte en el que ni siquiera es el mejor ni puede llegar a serlo. Cómo cambia su vida drásticamente al llegar a preparatoria, desperdiciando su juventud en ese deporte en el que no puede llegar a ser el mejor. Y todo esto lo hace por Chihaya, porque por el simple hecho de estar con ella es feliz: "El amor es cuando no quieres estar con esa chica, pero no puedes dejar de querer estar a su lado". Y lo hace por Arata, porque es su amigo, pero es su rival tanto en el juego como el amor. Y eso hace que le odie aunque realmente le respete, porque es mejor que él, porque Chihaya solo piensa en él, porque se siente como la peor mierda del mundo cuando lo ve, porque es celoso, egoísta y no le gusta perder. Es un personaje tan bien dibujado, tan humano, tan difícil de comprender, que lo normal es odiarlo, pero precisamente por todo eso, es el verdadero protagonista de la serie, y uno de los mejores personajes que he visto nunca.
Otro punto en el que destaca la serie es en el amor que se nota que tiene la autora por el karuta, el deporte en el que está centrado este josei. Nos explica detalladamente sus reglas, varias estrategias y el significado de muchos de los poemas que componen las cartas de una manera fácil de entender y que no llega a aburrir.
Para mí, este anime ha sido muy especial. Uno de mis favoritos y de los que más he disfrutado, cuando al empezarlo tardé más de una semana en ver los primeros episodios porque no terminaba de engancharme. Yo solo espero que haya una tercera temporada, porque el manga en el que está basado este anime sigue en publicación, y porque el estudio se nota que lo hizo con mucho cariño. Nota final: 9,5

Steins;Gate es una obra de arte, y voy a intentar explicar por qué la considero como tal. Comenzando por la OST que es perfecta en todo momento, sobretodo en los momentos de suspense, llegando a ponerme la piel de gallina y los pelos de punta, y terminando por los temas de introducción y cierre, que me parecen perfectos y muy pegadizos. El opening ya me lo he descargado en el móvil y lo he escuchado un centenar de veces.
La obra también cuenta con un elenco de personajes brutal, y es que ninguno de los 9 protagonistas me disgusta lo más mínimo, pues son todos muy carismáticos. Okabe y Kurisu son los personajes que más desarrollados están, pero el resto de secundarios se hacen querer y nunca pasan a un segundo plano pues la trama envuelve a todos de una manera magistral, haciendo imposible que alguno de ellos quede en el limbo.
La trama, que a pesar de ser principalmente seria y con mucho suspense, goza de muchos momentos cómicos, y es aquí cuando nuestro Mad Scientist se sale, lo cuál es normal siendo su seiyuu Mamoru Miyano, uno de mis actores de voz favoritos. Pegando gritos y haciendo el tonto muy pocos superan a Miyano, siendo esto perfecto para este personaje tan excéntrico. Y es que Okabe es un tío que está chiflado, que cuando la trama se pone tensa obviamente se pone serio, pensativo y se ralla como el que más, pero que su estado normal es de sabelotodo egocéntrico, adicto al Dr. Pepper, la bebida sin alcohol ideal para científicos, y que no se calla ni debajo del agua, con una risa malvada como buen científico loco y todo.
El resto de personajes, como he dicho, también son muy carismáticos: Kurisu, con su tsunderismo de chica virgen aderezado con una chulería típica de una científica de 18 años que ha escrito un artículo en la revista Science; Mayuri, con su dulzura e inocencia sumado a sus encantadores tutturus; Daru, el super hacker experto en juegos de citas y cliente número uno del Maid Café de Akihabara; Feyris, la cosplayer que te sirve la comida mirándote fíjamente a los ojos; Suzuha, la super soldado y trabajadora de medio tiempo; Moeka, la crítica social andante a la sociedad actual; y Rukaku, la chica sexy de la que están todos enamorados... que es un chico.
Sobre la trama principal, que es el punto fuerte de la obra, es bastante complicado hablar sin entrar en spoilers. Quizás peca de un inicio algo lento, que aunque a mí me enganchó en el primer episodio porque Okabe está como una puta cabra y tiene un cliffhanger que me dejó to' loco, la trama suele enganchar a partir del tercer episodio con los primeros experimentos con el teléfono-microndas y no arranca del todo hasta el episodio 10, que es cuando de verdad la serie pega un subidón que consiguió que me viera los 14 episodios restantes en una noche xD. Pero como digo, que la presentación sea un tanto lenta no es necesariamente malo, pues te va planteando la trama, te va dejando pistas bastante gordas y te presenta a los personajes de una manera brillante. Y la espera vale la pena, de verdad, pues el nudo de la historia es muy estresante y el desenlace, bajo mi punto de vista, perfecto.
En resumen, una maravilla de anime basado en una Visual Novel que consta de 24 episodios, una OVA inventada por el estudio de animación que da un poco de continuidad a la historia para cerrarla de una forma preciosa, y una película, también original del estudio de animación, que se nota que está echa con el cariño de un fan, para fans. Como no podía ser de otra forma, esta historia entra en mi top de historias perfectas, nota final: 10. Y recordad:

Próximos animes: Kemonozume, GTO, Nana, Shinsekai Yori, School Rumble, Mawaru Penguindrum, Spice&Wolf, Black Lagoon...



































