Thorfinn está cojonudamente bien, de hecho se suele considerar de los protagonistas más completos del seinen.
El prólogo, que es toda la primera temporada está ideado en torno a una serie de ideas, es una caída al abismo. Thorfinn está obseso con la venganza, y la venganza lo devora, le hace sudar de la gente, de lo que significa la vida y de quién es el mismo. Sabe que traicionó la voluntad de su padre cuando esté murió, por qué la voluntad de su padre fue que no buscase dañar a nadie, que no usase las armas como una herramienta de muerte, como también sabe que todo el tiempo pudo volver con su familia pero que decidió no hacerlo por estar obsesionado perdido, no tiene identidad, es un esclavo como el mismo prólogo entiende que son los esclavos.
Y es que el prólogo es maravilloso por eso, por qué tienes al prota detestando la vida que lleva, detestando a las personas con las que se ve obligado a convivir y detestando quien es, y cuánto más sigue en ese camino, más cae, más lo golpean, más odio lo consume...
Y por eso el arco de la granja es incluso más maravilloso, por qué a un personaje así el autor le quita su razón de vivir, le quita las vendas de los ojos y le hace ver quién ha sido todo este tiempo. Thorfinn en la granja tiene estrés postraumático por qué está siendo consiente de todos aquellos a quienes mato, del tipo de vida que se orillo a vivir por voluntad propia y tiene que mirar a la cara a ese abismo, a ese yo pasado y sobreponerse a el.
... Y el proceso es revelador, por qué no solo el personaje se da cuenta que puede ser mejor, que puede cambiar, que las palabras de su padre tenían un sentido, que los inocentes que asesino podrían significar algo, si no que además se da el tiempo de aprender, aprender lo que es la vida, la naturaleza, el trabajo, las personas y el inmenso valor que hay en cada uno de esos aspecto que en el prólogo no paraba de pisotear.
Y cuando tiene esa catarsis emocional para el final del arco, el personaje se dirige a un punto, a un mensaje; la búsqueda de la redencion, de la expiación de sus pecados, y todo lo hace a través de Vinlandia.
Es un tostón intentar explicar por qué la trama de la obra tiene que ver con la situación política vivida en aquel tiempo y de como una leyenda urbana de una tierra prometida tiene tanto eco y sentido con dicha situación, pero es que este manga estos temas los maneja todo cojonudamente bien que no es necesario explicarlo, es que está ahí para quien quiera mirarlo.
Luego en arcos posteriores la dinámica de Thorfinn y Askeladd tendrá un giro de tuercas con Thorfinn estando en la posición de Askeladd siendo el asesino para con una persona que tenía un valor incalculable para un allegado, también el autor lo pone a prueba poniéndole el caramelo en la boca del odio no resuleto para hacer más palpable que el protagonista es mejor, que es mucho más fuerte, en un tipo de fuerza que nada tiene que ver con pelear o hacer daño a los demás, una fuerza mucho más llena de significado.
Y de la escena del perdón ya ni hablo que se me eriza la piel.
Entre Askeladd y todo lo que tiene que ver con Thorfinn hay un mundo de diferencia, Askeladd se queda cortisimo, por qué es un personaje que solo sirve para abordar una serie de temas que apenas son los cimientos de apenas las bases de todo lo que este manga quiere abordar.
Tu estas intrigado por ver a Askeled tramar y conjurar con Canuto (jiji) en una guerra de poder
Es que la trama nunca giro en torno a una guerra de poder.
Askeladd es un personaje hipócrita, que es consiente del contexto que lo rodea, que sabe mirar con asco el uso de la espada y que pese a ello forma parte del sistema por qué quiere cargarle el marrón de cambiar las cosas a otro.
Es un personaje que siempre entendió que Thorfinn podía superarle a él y a su padre en esa búsqueda del cambio, pero que sin embargo deja al chaval ser consumido por su venganza por qué en ese estado el chaval le sirve para sus maquinaciones, maquinaciones que tienen a Canute en su punto culmen, por qué Canute tiene un arco de revelación donde entiende indirectamente lo que Askeladd estuvo intentando mostrarle, la realidad del mundo, su crudeza, y este a su vez tiene la posibilidad de abordar dicho cambio desde una silla.
Y da su vida por ello, por qué ve en Canute los ojos de una persona determinada a lograr dicho cambio (como los miro en Thors). El arco de Askeladd sigue en la sombra de Canute y el camino de Canute es a la vez paralelo al de Thorfinn.
Thorfinn les supera, llegó a un punto catartico que Askeladd jamás se planteó.
Askeladd quería el cambio a través de la violencia, una violencia con el suficiente poder para consumirlo todo y así propiciar dicho cambio, mientras que Thorfinn es un personaje que entiende que no puedes cambiar la violencia con más violencia, por qué eso genera un ciclo de odio que termina hiriendo y haciendo perder el rumbo a las personas. Thorfinn se convierte en un personaje que es incapaz de concebir herir o golpear a nadie, por más pecados que este tenga a sus espaldas, por qué eso no representaría ninguna solución para nadie.
Y Canute se da cuenta de ello, y aún con todo el poder de la que quizás era la fuerza bélica más importante de la época se siente menos ante la voluntad de un solo hombre, y eso a su vez le reconforta, por qué el también tiene su propio arco de personaje y sus propias diatribas al margen del legado de Askeladd.