Yo creo que todo el mundo en todos los partidos saben que el referendum es la única forma de aliviar la situación en Cataluña, el problema es que piensan que quienes los votan creen que no, como así suele ser, y tienen miedo de que si lo convocan, una parte significativa de su electorado se escape hacia otro partido que "defienda de verdad" la unidad nacional, como Ciudadanos, por ejemplo.
Creo que la gente suele cometer un error pensando que los políticos tienden a hacer lo que realmente piensan, un ejemplo es esta situación, pero en general los políticos creo que no tienen problemas en hacer cosas contrarias a sus ideas en principio, porque a la mayoría sus propias medidas no les afectan en absoluto, ya que viven entre sirvientes y coches oficiales. No creo por ejemplo que tuvieran ningún problema los políticos en Europa en acoger a todos los inmigrantes que pudiesen, pues ellos nunca van a tener que convivir con ellos si no quieren, y por lo tanto podrían aceptar esta situación como un mal muy mínimo.
Si los políticos europeos ponen trabas a acoger a los inmigrantes no es por su propio racismo, sino más bien por el racismo de sus electores; ellos creen que a los votantes de sus partidos no les gustaría dicha acogida y que serían castigados, es por ello que actúan con recelo, no por otra cosa.
Otro ejemplo es la no derogación por parte del PP de la ley del matrimonio homosexual, estuvo en su momento en contra porque percibieron que para sus electores estar en contra de esta medida era una exigencia para votarlos en las elecciones. Ahora, sin embargo, la mayor parte de la población española ha aceptado este nuevo status quo, y el Partido Popular percibió como un riesgo retroceder a la situación anterior, pudiendo activar una guerra contra el PP incluso dentro de su propio partido, incluyendo posibles votantes homosexuales que pudieran dejar de votarlo por esta razón.
Por no hablar del caso más reciente de la no reforma de la ley del aborto, la exigencia más importante e inmediata de la Iglesia Católica, con un importantísimo peso en la toma de decisiones de PP, y que no fue reformada por el mero hecho de que se llegó a la conclusión de que sería electoralmente muy peligroso.
Hace un tiempo hablé de esta situación con Podemos, de cómo la causa de su moderación en cuanto a sus posturas más "de izquierdas" es porque para ganar simpatía por parte de la población debía presentar unas propuestas más atractivas para los electores a los que aspira, y es la razón por la que creo que Podemos no cambiará apenas nada si alcanzase el poder: porque los votantes a los que debe aspirar para alcanzarlo nunca aceptarían sus propuestas originales: ni revisión de la deuda, ni salida del euro, ni control de los medios de comunicación, ni nacionalizaciones, ni aumento de impuestos, etc, son plato de buen gusto para aquella gente que necesita Podemos (y cuando hablo de Podemos hablo de cualquier otro partido, porque el electorado al que se ha de aspirar para ganar es el mismo siempre, el cuñao que hasta ahora no hacía otra cosa que alternar entre el PP y el PSOE) Y por no cambiar tal vez ni cambiarían la ley electoral, porque como bien ha demostrado Syriza, se vive bien bajo un sistema casi mayoritario cuando este te beneficia.
Creo que nos haría mucho bien empezar a ver a los partidos como lo que son en realidad: empresas que buscan su nicho de mercado con el objetivo de obtener la mayor cuota de mercado posible. Los partidos así como los políticos se comportan de un modo muy parecido a como lo hacen los jugadores y clanes dentro de cualquier juego de estrategia descargable para el móvil: primero sobrevivir, y después ganar, a cualquier coste, por la misma necesidad de ganar ¿El motivo? Muchas veces está más alejado del dinero de lo que nos pensamos y mucho más cercano por otro lado a la misma satisfacción por ganar y sentirse ganador y mejor que los demás, como si fuera un deporte. En pocas palabras: la toma de decisiones tanto en nuestro país como en muchos otros depende de gente enferma de orgullo.
Para aclararos, la misma situación se da en muchas empresas, y se ve muy claramente en el caso de los diarios deportivos de mayor tirada nacional:
¿Alguien se ha preguntado en serio alguna vez por qué Marca y As tienen una línea editorial tan deplorable, dedicada casi íntegramente al fútbol? Seguramente incluso a los mismos editores de esos diarios les gustaría mantener una línea editorial plural y excelsa en cuanto la calidad, pero son sus potenciales compradores los que piden fútbol, y cubrir a tantos deportes es más caro que fantasear sobre el color de los calzoncillos de Cristiano Penaldo. Por este motivo Marca y As apenas dan nada más fútbol, porque muchos de los quejamos de su limitada cobertura informativa no nos lo compraríamos aunque de verdad fueran diarios deportivos de calidad. En cambio, si uno de ellos tomase la decisión de mejorar la calidad de su periódico, probablemente muchos de quienes lo consumían se cambiarían hacia la alternativa que les da lo que quiere: el fútbol.
Y como bola extra: ¿Por qué Marca y As dentro del fútbol prestan mucha más atención al Madrid y recientemente al Atleti que a todos los demás equipos incluído al propio Barcelona? Porque ninguno de los dos puede aspirar al mercado de seguidores del Barcelona, que está copado casi exclusivamente por el Sport y el Mundo Deportivo. No importaría que alguno de los dos modificase su línea editorial para dar cabida a uno de los equipos más importantes del mundo, aquellos que son del Barça no se moverían de sus diarios preferidos, mientras que aquellos que son del Madrid o del Atleti se moverían masivamente hacia el otro que mejor satisficiese sus preferencias.
Es muy sencillo deducir que la línea editorial de todos los periódicos, deportivos en este caso, viene condicionada por el nicho de mercado al que aspiran conquistar. Incluso puedo sacar un ejemplo más con los diarios deportivos catalanes: ¿Por qué ni en Sport ni en Mundo Deportivo se refleja la situación de división en cuanto a independentismo no-independentismo? Porque son consumidos en toda España.
Este comportamiento en el caso de empresas puede ser normal y deseable, en el caso de los políticos, que apenas se juegan nada porque muchos de ellos jamás pasarán apuros económicos en lo que les queda de vida, refleja una situación muy cercana a la enfermedad mental, y tal vez para que la sociedad pueda aspirar a un cambio, deba comprender hasta qué punto estamos gobernados (bueno, a falta de gobierno, más bien legislados) por gente igual de enferma que despreocupada por nuestros intereses.
LasGafasDeKuro escribió:chum lan escribió:LasGafasDeKuro escribió:El verdadero problema de Cataluña está en que ni siquiera los propios secesionistas catalanes tienen consenso sobre qué hacer una vez sean independientes. No son capaces de ponerse de acuerdo para nombrar una cabeza de gobierno, a saber qué coño pasará una vez tengan que poner organización y orden en un país entero.
Yo lo que veo es a muchos grupos con ideas bastante diferentes de Estado. Todos ellos con la convicción de que un Estado Catalán sería el que ellos mismos tuvieran en mente... cuando cada uno en realidad no es más que uno entre el montón de un escenario completamente fragmentado.
No creo que la solución sea no dejarles hacer un referéndum que además creo que acabará haciéndose de todas formas y cuanto más tiempo pase y más se nieguen en decirles no es ilegal más gente irá ganando el independentismo.
Pero es que lo que he dicho no tiene nada que ver con el referéndum. Vale, supón que hay referéndum y lo ganan ¿y luego qué?
Otra cosa es que yo piense que en esta clase de referendums no se deba poner el umbral en el 50%, ya que el apoyo a la independencia no me parecería lo suficientemente sólido como para sacar ningún proceso adelante. Imagina que a los dos meses de independizarse un 7% de la gente que apoyaba la secesión no le gusta lo que está saliendo y quiere echarse para atrás ¿qué pasa entonces?
Por no hablar de la división en provincias del apoyo a la independencia de Cataluña, Lleida y Girona están notoriamente más a favor que Tarragona y
Barcelona.