Mesudaelpollom escribió: ↑Dom Ago 09, 2026 5:04 amSi la gran mayoría del Fandom siente y piensa que el poder de la goma es un poder débil pero bien utilizado por Luffy, será porque Oda durante la obra ha generado esa sensación general, sin ser necesario hacer énfasis en momentos concretos...
O sea hay personajes con poderes que te hacen ontrolar y ser de hielo, de luz, de magma, de fuego, de rayo, se convierten en un dragón gigante mazaisimo, crean terremotos con sus manos etc...
Claramente como lector al comparar previamente la fruta de Luffy que es de goma, con cualquiera de estos ejemplos dados pues... Pienso que su poder en principio es débil. Si de repente es de un mítico Dios que manipula todo el entorno y blabla pos...
Entiendo el punto. Luffy ha pasado de tener una fruta estándar que no estaba ni en el top 20 de frutas más poderosas y destructivas, a tener una fruta legendaria y mitológica. Esto, ciertamente, cambia el papel narrativo que tenía la fruta de Luffy dentro de la historia y la percepción que podíamos tener sobre ella. Cosa que me parece una crítica legítima y bien formulada.
No decir que Luffy tenía literalmente una fruta débil y mediocre y ahora tiene la fruta de un Dios omnipotente, porque ni lo uno ni lo otro es del todo cierto.
Luffy no comió una fruta débil para el combate como puede ser la
Fuku Fuku de Kin'emon. Pero tampoco comió una fruta súper destructiva como la
Mera Mera de Sabo. Tenía una fruta estándar, como el 99% de las frutas del diablo. Por tanto, la gracia de Luffy nunca fue tener que echar para adelante con ingenio y creatividad teniendo una fruta desventajosa y mediocre, porque nunca a existido dicho énfasis narrativo dentro de la historia.
La gracia radicaba en que su autor le dio un poder que se salía de los estereotipos del género, que era visualmente hilarante y mecánicamente creativo en su implementación. El G5 no rompe eso, sino que lleva esas cualidades al extremo, algo que tiene sentido tomando en cuenta que el despertar es la fase final de una
Akuma no Mi.
Lo que sí que cambió es el estatus narrativo que tenía la fruta dentro de la historia y con ello la percepción que teníamos de Luffy con una fruta cualquiera. Ojo, puede que la Gomu Gomu siga siendo, a nivel puramente mecánico y combativo, una fruta estándar que solo haya ganado notoriedad por pertenecer a Joy Boy, pero narrativamente hablando, los poderes de Luffy ahora están atados a toda una mitología que no pueden ser separados de él, por lo que me parece legítimo criticar esto y preferir como estaba todo anteriormente. Yo también hubiese preferido un despertar que no involucrara un cambio de categórica, encima con todo este trasfondo de un legado ancestral. Considero que es una pérdida que empobrece y le quita encanto a la singularidad que tenían los poderes de Luffy.
San escribió: ↑Sab Ago 08, 2026 9:41 pm@esmir yo no estoy al día de los rumores acerca de si Oda hizo esto o aquello, pero aquí compañeros comentaron en capítulos anteriores que si, que Oda ha introducido muchos elementos bastante a última hora y eso es improvisación. Si esos compañeros tienen razón, que no lo sé, si, Oda si improvisa.
No necesariamente. Que algo aparezca relativamente tarde no lo convierte automáticamente en un elemento improvisado. Aunque entiendo porqué puedes tener ese sentimiento.
Que en el capítulo 1044, por poner un ejemplo, se revele que el protagonista en realidad no tenía una
paramecia de goma sino una
zoan mitológica de un Dios inventado, con una preparación previa que se siente casi inexistente y una ejecución bastante problemática, hace que se sienta como una idea improvisada o, como mínimo, algo que al autor se le ocurrió durante el arco de Wano. Es entonces cuando surge ese sentimiento de que la historia no parece seguir ningún rumbo ni dirección, lo que se siente muy frustrante.
Si a esto se empiezan a aglutinar otros elementos con el mismo tenor (Imu, Caballeros Divinos, Maki, Harley) pues se acentúa un sentimiento bastante fuerte de que el autor no solo no sabe lo que esta haciendo, sino que esta tirando por la borda todo lo que estaba perfectamente establecido. Por esto es por lo que muchas personas sienten que One Piece se convirtió en otra historia a partir del arco de Wano.
Y, ciertamente, no parece haber contraste entre el chico que manda a quemar la bandera del Gobierno Mundial para salvar a una amiga, y el chico que está envuelto en una profecía ancestral para salvar el mundo del Rey Demonio. Hace 15 años nadie hubiese atinado que la trama iría por estos derroteros.
Por eso cuando alguien viene y te dice que todo esto sí es coherente con la historia y que no nace de un capricho de un día para querer cambiar la trama y el género de la obra, es algo que simplemente muchos no pueden procesar. O bien esta persona se miente a sí misma, o es incapaz de entender que la obra sí cambio a peor. Cuando en realidad lo que puede estar pasando es que ambos tengan razón, sin que un argumento anule el otro.
Dicho de otro modo, Nika e Imu pueden ser decisiones narrativas pensadas con antelación, así como ser perfectamente coherentes con la temática de la obra y con la dirección que el autor busca para su historia, sin por ello negar que reconfiguran profundamente la historia y la empobrecen para muchísimas personas. Lo que pasa es que a la hora de debatir solemos mezclar ambas discusiones, cuando en realidad estamos hablando de cosas distintas.
Batvictor escribió: ↑Dom Ago 09, 2026 1:03 pmVale que si esmir vale.
Ya me.da igual.
Sigue siendo la misma fruta sin ninguna puñetera variación. Y las palabras de oda sobre el poder de Luffy o lo que fuera eran imaginaciones nuestras.
Tú ganas.
Cague die...
Estabas diciendo que ahora la fruta de Luffy es la más fuerte de todas. Es decir, paso de ser una fruta mediocre, a estar rotísima. Esto es falso. Luffy nunca tuvo una fruta mediocre y ahora no tiene una fruta rota (no de momento).
Ahora, si dices que la fruta de Luffy ha cambiado su estatus dentro de la obra, de fruta
random a fruta legendaria y mitológica, cosa que en lo personal te parece una decisión que empobrece a Luffy y le resta encanto, no tengo nada que objetar. De hecho, estoy hasta de acuerdo con esa valoración.