De vuelta al Espíritu del Mar y una nueva aventura.
Las horas eran interminables, yacía en una celda redonda en medio de un gran salón, dentro de la jaula había todas la comodidades q una podía desear, pero yo no podía estarme quieta sabiendo q cuando mis camaradas vinieran a rescatarme yo ya estaría lejos de aquí. Para colmo, al parecer había captado la atención del tipo de la palomita llamado Lucci, este no para de incordiarme, pues al estar yo de pie y yendo de un lado para otro este me seguía por la otra parte, si me iba hacia el otro lado de frente este saltaba de un salto la jaula y se ponía en la otra parte, estaba consiguiendo lo q ningún hombre había echo sacarme de mis casillas, perdí la paciencia y le grite:
--quieres déjame en paz desgraciado—
--valla parece ser q la linda gatita saca sus uñas—replico Lucci.
--vete al infierno—grite mientras me iba al centro de la jaula y me sentaba en el suelo.
--Lucci déjala tranquila—dijo Califa con un susurro.
Al parecer Lucci ya cansado del jueguecito se fue asentarse con el resto de los del miembro del Cp9, estos eran mis guardias.
--lo q no entiendo es por que tenemos q vigilarla nosotros—pregunto Jaruba.
--son ordenes de Spadam—replico Blueno.
Para horror de los horrores las 24horas ya había espirado, yo me había quedado dormida, entonces me desperté por el ruido de la puerta de la jaula, me incorpore y oí las palabras de Califa:
--bienvenida ya eres uno de los nuestros……..ya eres un oficial de la Marina—
--ahora tienes q cumplir tu promesa—replico Lucci desde la puerta.
--tranquilo se muy bien lo q tengo q hacer, no hace falta q vengas tu y me lo recuerdes—grite con soberbia a Lucci.
Salí de la celda, mi alma había muerto al igual q una promesa, ahora una nueva vida empezaba, una vida q era los sueños rotos, promesa rotas y triste oscuridad, poco a poco la pena me invadía.
Iba a hacia la puerta del salón cuando la voz fría de Lucci me detuvo:
--será mejor q salgamos por aquí, encanto, será mas fácil—
Blueno con sus poderes de Belcebú había abierto en una puerta en una pared esta comunicaba con la superficie.
Iba salir por la puerta cuando Lucci si previo aviso me tiro para su lado y me agarro de tal forma y su boca fue a parar a la mía, este gesto se transformo en un gélido beso, durante unos segundos me quede si aire sin calor en la sangre, lo siguiente fue apartarme y propinarle un guantazo, después Salí por la puerta de Blueno y para mi sorpresa estábamos delante del galeón de mi hermano este esperaba con impaciencia en la pasarela de acceso al galeón.
Pasa por Spadam como si tal cosa, pero me quede mirándole y dije:
--desde cuando se saluda a un almirante Spadam—
Este se puso firme y mando saludar a toda la flota de la isla, embarque con mi hermano y pusimos rumbo a la base central de la marina, donde allí habitaba los máximos dirigentes y políticos del mundo mundial.
Había pasado ya supuestamente el plazo correcto en la superficie yo estaba en el mascaron de proa del galeón de la marina contemplaba el horizonte con otros ojos, cuando una mano se poso en mi hombro y se oyó una voz procedente de Jonathan:
-- no has dicho ni una palabra desde q hemos salido de Eneas, q pasa—
--habéis echo trampas, no vale servidse del tiempo—dije yo mientras me marchaba del mascaron dejando a solas a Jonathan.
Este se quedo mirando el orinzote y suspiro, después se fue al puente y dio unas instrucciones a su navegante, este giro el galeón y puso rumbo a las aguas de Eneas Lobby.
Yo ajena a esto estaba tumbada en mi cama de mi camarote y me volví a dormir.
Me despeje de orientada pues alguien con insistencia me zarandeaba, cuando pude ver quien era, dije:
--Jonathan quieres dejarme en paz—
--despierta alguien ha venido a buscarte—dijo Jonathan con una sonrisa.
--déjame en paz—dije yo con insistencia.
--tus hombres están aquí han venido a por ti—replico Jonathan.
--no digas sandeces, aun q estuvieran ya no se puede hacer nada una promesa es una promesa—replico yo mirándole con los ojos ahora abiertos a Jonathan.
--por mas q le digas Jonathan no le vas a mover de sus casillas—replico Dark Swordswoman desde la puerta.
--creo Silver q tendrás q sacarla de aquí como un saco—dijo Jonathan a un hombre.
El hombre se acerco sin previo aviso a mi me cogio al mas estilo saco y me saco del camarote, el hombre no era otro q el capitán del caledonia, Long_Jhon_Silver.
--Silver q te propones déjame, no se puede hacer nada—grite histérica.
--por mas q me lo pidas no te voy a bajar, he estado hablando con tu hermano, de unas cuantas cosas—dijo este.
Silver con gran agilidad llego a cubierta y de un salto paso al Caledonia, detrás venia Dark Swordswoman riéndose a gusto.
--Silver recuerda de lo q hemos hablado, ya sabes lo q tienes q hacer, pues a mi padre le encantaría tener un nieto y a mi un sobrino—grito Jonathan, mientras su galeón se marchaba.
--gracias por todo y sobre eso te tendré informado, si pasa algo serás el primero en saberlo—grito Silver, mientras me bajaba al suelo.
--tu hermano siempre me callo bien, te tomaron el pelo Terreis, no había una diferencia horaria, al parecer recibieron el aviso de q estábamos en camino y el plazo iba a ser cortado cuando te rescatáramos, idearon un plan, para q creyeras todo eso, muy astuto Sengoku—explico Dark Swordswoman.
--cuando lo coja lo mato—grite yo.
--bueno deberíamos ponernos en marcha pues pusimos patas para arriba Eneas Lobby—dijo Silver.
--q es eso de nietos y sobrinos Silver—inquirí yo.
--ehh, no me acuerdo de nada—respondió este.
Mientras tanto en una isla llamada Ybbol Saene donde habita una mujer de cabello liso, largo y de color castaño, sus ojos eran de color gris oscuro, llevaba una túnica negra y un vestido largo del mismo color, se llamaba Ayozev y era muy conocida pues se decía de ella que era una hechicera de temible poder.
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Con la colaboracion de Dark Swordswoman, espero q os guste
