Ya que parece que lo tienes tan claro y es tan evidente (no voy a malas), ¿por qué no nos detallas de qué manera Oda va a hacer que Luffy se enfrente y rechace el destino impuesto en la obra?Jon Snow escribió: ↑Jue Sep 03, 2026 4:33 pmNo tengo ningún interés en ponerme medallitas, pero da la casualidad de que yo (y otros cuantos) hemos venido avisando desde hace años que Nika y el concepto del elegido no era más que Oda extendiendo y reformulando los conceptos de Skypiea para poder incidir en los valores intrínsecos de Luffy, enfrentándolo a una penúltima prueba que tendría que superar para poder convertirse en el Rey de los Piratas.11SuiGeneris11 escribió: ↑Jue Sep 03, 2026 5:02 am Porque el gran cambio que trajo el concepto "Nika" consigo es decirnos que Luffy tiene el poder del elegido.
¿Y cómo puedes poner a prueba a quien quiere ser el hombre más libre del mundo? Pues precisamente quitándole por defecto esa libertad, enfrentándole al destino en sí mismo y a las expectativas que se generan en torno a su figura como héroe salvador. ¿Qué podría ser más opuesto al concepto de libertad que Oda construyó en One Piece, que la idea de un elegido divino con un destino ya escrito?
Era evidente, desde el minuto 1, que Oda estaba poniendo en liza todos estos conceptos y tropos para poder deconstruirlos y subvertirlos, con el único fin precisamente de reafirmar los valores de Luffy que Oda construyó. Porque Oda ha estado explorando todos estos conceptos a lo largo de la obra a través de una multitud de personajes y situaciones diferentes, que están ahí si tienes un mínimo de capacidad de observación (Barbanegra, por ejemplo).
Pero aquí el verdadero problema siempre ha sido que mucha gente jamás entendió la obra en su totalidad y solo eran capaces de verla de forma parcial, porque mira que se podían escoger formas y aspectos a criticar de One Piece, de Nika y de Imu, pero casualmente escogieron centrarse en la parte que lo único que hacía era evidenciar que realmente nunca entendieron del todo de qué iba todo esto. Y es que, mientras Oda les señalaba —literal y metafóricamente— la luna, ellos seguían empeñados en mirar el dedo.
Y lo más gracioso es que ahora, en vez de reconocer que estaban equivocados, van a seguir vendiendo la moto intentando hacer creer que Oda está reculando, cuando Oda está haciendo exactamente lo que dijimos hace años que haría.
Hay una horquilla bastante grande entre, por poner un par de ejemplos:
1. Luffy cumpliendo al pie de la letra lo que se espera y profetizó de él, mientras que Oda hace salir de su boca en repetidas veces que "no lo hago por el legado de Joy Boy, ni me importa quién fue Nika, yo solo quiero derrotar a los malos malosos para ayudar a Vivi/vengar a Loki/destruir la Red Line/cualquier motivo personal del momento". Es decir, lo mismo que en Isla Gyojin, donde Luffy reniega de querer ser considerado un héroe... Para terminar haciendo lo que haría uno de todas formas.
2. Barbanegra robándole de alguna forma los poderes de Nika a Luffy, autoproclamándose el elegido de la profecía y yendo a Tierra Santa montado en Loki para acabar con Imu y darle un vuelco al statu quo mientras que, paralelamente, Luffy se encuentra sin poderes enfrentándose en una batalla naval al hombre marcado por las llamas para conseguir el último Road Poneglyph.
Del Oda pre-TS sí me podría esperar un escenario tan arriesgado como el segundo, en el que se despoje al protagonista de uno de los elementos que más lo caracteriza (sino el que más) aún a riesgo de alienar a gran parte de sus fans, pero del Oda actual no. Los protagonistas son más activos de empresa que personajes a estas alturas, y salvo honrosas excepciones (Sanji y todo lo del Germa) no parece que Oda esté dispuesto (o siquiera le dejen) a tomar decisiones inesperadas que puedan provocar que alguien deje de comprar figuritas por enrabietarse con el rumbo que ha tomado el autor.























